DOMINGO, 11 DE OCT.

Tendencia de adicción en los jóvenes: cigarrillos electrónicos y vapeadores

El tabaquismo en la adolescencia ha cambiado de forma radical debido a la caída del cigarrillo tradicional y al auge de nuevos dispositivos de consumo y tendencias emergentes.

 

Aunque el uso tradicional de cigarrillos disminuye, el avance de los vapeadores, las bolsas de nicotina y otras alternativas abre nuevos interrogantes para la prevención, especialmente entre los más jóvenes.

El tabaquismo es una enfermedad adictiva que es prevenible y, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el tabaco es una sustancia que daña casi todos los órganos del cuerpo y causa cáncer, enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares, enfermedades pulmonares, disminución de la fecundidad, debilitamiento del sistema inmunitario y muerte prematura.

Universitarios iniciaron un relevamiento nacional sobre salud mental, para que estudiar no enferme
Te puede interesar:
Universitarios iniciaron un relevamiento nacional sobre salud mental, para que estudiar no enferme

Según un informe del Hospital de Clínicas de la UBA, especialistas de este centro de salud señalan que, aunque el consumo de cigarrillos disminuyó en las últimas décadas, esta tendencia no se traduce necesariamente en una reducción proporcional de la dependencia de la nicotina.

“Desde el año 2000 hasta la actualidad se observa un descenso del consumo de cigarrillos: la prevalencia pasó de alrededor del 35% al 22,6% en 2018. Además, de acuerdo con un estudio del Centro de Estudios de Estado y Sociedad (Cedes), las personas nacidas en los últimos años tienen menores probabilidades de fumar”, explicó el Dr. Raúl Mejía (M.N. 62.123), médico consultor de la División de Medicina Interna General de la citada institución sanitaria.

Sin embargo, el descenso del consumo de cigarrillos no necesariamente implica una reducción equivalente de la dependencia a la nicotina. “La aparición de vapeadores y bolsas de nicotina muestra que, si bien disminuyó el consumo de cigarrillos combustibles, aumentó el uso de otros productos con nicotina. Esto puede mantener o incluso aumentar la proporción de personas que desarrollan dependencia a esta sustancia”, advirtió Mejía.

Lo grave de la situación, según la OMS, el consumo de tabaco y la exposición al humo siguen siendo una de las principales causas de cáncer, enfermedades cardiovasculares y respiratorias causando en el mundo más de 8 millones de muertes cada año.

En el caso de los vapeadores, en Argentina el 30% de los adolescentes de entre 14 y 17 años asegura haberlos probado alguna vez y el 20% de ellos afirma haberlos usado el año pasado, de acuerdo con datos de CEDES. “A pesar de no quemarse papel y otras sustancias, los vapeadores no son inocuos porque producen distintos daños a la salud, como el deterioro de los pulmones y el favorecimiento a la adicción a la nicotina”, sostuvo Mejía.

Por otra parte, Maximiliano Salim, médico pediatra neumonólogo e integrante del Comité de Neumonología de la Sociedad Argentina Pediátrica (SAP) señaló: “El marketing de estos productos está dirigido a los jóvenes, utilizando influencers, colores vibrantes y más de 10,000 sabores distintos para vapear. Desde frutilla hasta chocolate, los jóvenes encuentran estos productos atractivos y, como ellos dicen, ‘cool’”, señaló Salim.

También se popularizó el consumo de las bolsas de nicotina, que vienen selladas, listas para usar y contienen nicotina sintética o derivada del tabaco mezclada con saborizantes y otros excipientes. No contienen hojas de tabaco, sino cristales de nicotina que se comercializan en diversos sabores como menta o frutas y presentan concentraciones muy variables de nicotina.

Con respecto al consumo de bolsas de nicotina, el Dr. Gabriel Arcidiacono (M.N. 117.135), jefe de Toxicología del Hospital señaló: «Si bien no hay combustión ni aerosol, la nicotina sigue siendo adictiva y puede causar efectos en el corazón, la boca y, en caso de exceso, intoxicación. Algunas bolsas también pueden contener metales pesados y sustancias cancerígenas”.

De hecho, a pesar de que muchas personas creen que los cigarrillos armados son más naturales, existen estudios que “encuentran incluso mayor cantidad de nicotina y alquitrán por cigarrillo, y más riesgo de cáncer de boca, garganta y laringe”, agregó el profesional.

¿Qué sucede cuando se deja de fumar?

  • Entre 3 semanas y 3 meses: mejora la capacidad respiratoria, que puede aumentar hasta un 30%.
  • Entre 1 y 9 meses: aumenta la capacidad de eliminar el moco y disminuyen la tos y la disnea.
  • Al año: el riesgo de enfermedad coronaria se reduce aproximadamente a la mitad en comparación con quienes continúan fumando.
  • A los 5 años: el riesgo de accidente cerebrovascular puede reducirse hasta alcanzar niveles similares a los de las personas que no fuman.
  • A los 10 años: el riesgo de desarrollar cáncer de pulmón se reduce aproximadamente a la mitad. También disminuye el riesgo de cáncer de boca, esófago, vejiga, riñón y páncreas.
  • A los 15 años: el riesgo de enfermedad coronaria puede acercarse al de una persona que nunca fumó.

La creciente tendencia de los adolescentes a vapear, impulsada por la promesa de productos menos dañinos, está transformándose en una epidemia con consecuencias impredecibles para la salud. Este atractivo, junto con el bajo costo de los dispositivos, provocó que los jóvenes menores se enganchen rápidamente con el humo, sin conocer realmente los peligros que conlleva.

Últimas Noticias