DOMINGO, 11 DE OCT.

Fútbol total

El Canalla tuvo el mejor partido en la era Jorge Almirón y se regaló una actuación inolvidable, con goleada incluida, ante muy buen equipo, al que redujo a la mínima expresión. Dominio absoluto del conjunto auriazul, con un complemento de alto vuelo. Varios puntos individuales a destacar y un funcionamiento que esta vez si fue convincente.

 

 

Rosario Central dio un golpe importante sobre la mesa en este Torneo Clausura. Un rendimiento arrollador, que lo cataloga como candidato serio a pelear el campeonato local. Ante su gente, en un domingo especial de finde largo, esbozó una tarea que hizo delirar a los hinchas en el Gigante, reventando las manos con aplausos ante lo reflejado en el campo de juego, con el fútbol como bandera, como marca su historia.

El primer tiempo del Canalla fue completo en todas las facetas. Ante un muy buen Independiente Rivadavia, de los mejores equipos del fútbol argentino hoy en día, el conjunto de Jorge Almirón tuvo unos 30/35 minutos de alta intensidad. Presionó, maniató y arrinconó contra su arco a los dirigidos por Aldredo Berti, algo que no le suele ocurrir al elenco mendocino.

Central encontró en Jaminton Campaz la profundidad que le faltó los últimos encuentros, y el colombiano, en una versión parecida a la de 2023, se transformó en una de las razones por las que el combinado auriazul tuvo una merecida ventaja. Buenas asociaciones entre el cafetero, Vicente Pizarro y Agustín Sández, que complicaron en cada subida a Luciano Gómez. Incisivo, encarador, punzante, ese es el Campaz que necesitaba.

Además, Ángel Di Maria fue inteligente pasa volcar el juego por el medio y también por el sector derecho, a sabiendas de las dificultades en la marca de Juan Manuel Elordi, ex canalla. Incluso Enzo Copetti estuvo participativo en ataque, con una situación clara que le bloqueó el arquero Nicolás Bolcato. Igual, el principal acierto pasó por la elección del triple cinco conformado por Franco Ibarra, Federico Navarro y el chileno Pizarro. Allí se explicó la superioridad del local por sobre la Lepra mendocina, ganando el duelo en el medio e imponiendo las condiciones del encuentro. Mérito para Almirón, que esta vez si hizo la lectura táctica correcta.

La única dificultad para Central en la etapa inicial fue solamente irse 1 a 0 al descanso, por obra de un tanto convertido por Di Maria desde el punto penal. Hizo méritos por lo menos para tener dos goles de ventaja y estar tranquilo. Generó varias situaciones de gol y justificó la diferencia desde el juego. El resultado fue corto dado el dominio auriazul prácticamente absoluto de las acciones. Independiente Rivadavia, a pesar de verse superado, todavía estaba vivo en el encuentro.

En el complemento, como para confirmar sus intenciones, el Canalla arrolló a su rival. Fútbol de alto vuelo en Arroyito, con golazos que llevaron la firma de Campaz, Di Maria, Copetti y hasta el goleador histórico Marco Ruben. La mejor producción en la era Almirón, diluyendo a la mínima expresión a un adversario jodido, que sin embargo esta tarde quedó reducido a un equipito.

Lo saludable en Central, además de la victoria, fue la intención de ir siempre en búsqueda de más goles, no conformándose solo con los tres puntos, que ya cotizaban al alza. El conjunto auriazul siguió yendo, el técnico aprovechó para darle minutos a jugadores habitualmente suplentes, en un contexto favorable, propipio para que sumaran rodaje, como los casos de Juan Giménez y Franco Cervi.

El árbitro Facundo Tello, de buen arbitraje, pitó el silbato a los 45 minutos del segundo capítulo, entendiendo que la historia estaba cerrada hace rato. Un gran rendimiento del Canalla, con varios puntos altos y una actuación colectiva convicente, sólida, sin fisuras. Hoy apareció el juego, el fútbol que tanto le hacía falta para reencontrarse con su mejor versión como equipo, al margen de los resultados.

Central festejó con su gente en un domingo inolvidable, y ahora se permite mirar al horizonte con mayor optimismo. Depende de si para llejar lo más lejos que pueda en este Clausura y dar pelea todavía en la Tabla Anual. Con un funcionamiento como el de hoy, será todo más fácil. Así como con Banfield había sido un retroceso, lo de esta jornada fue un paso grande contundente.

 

 

 

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