SáBADO, 24 DE OCT.
Entrevista

Hivris, una obra que pone al HIV en el centro de la escena: “Hay mucho mito y confusión sobre el tema”

La propuesta teatral, que se reestrenó en los escenarios rosarinos después de diez años, desanda algunas creencias sobre el virus, pero también se permite un abordaje humano desde el amor, el prejuicio y la amistad. Los actores hablaron con Conclusión y brindaron detalles de la obra.

 

“En principio, cuando hicimos esta obra, el objetivo no era concientizar, pero se dio que la gente que venía a verla salía con la cabeza cambiada”, dijo el actor Lautaro Mastandrea cuando faltaba poco más de una hora para que se ponga en la piel de Iván, uno de los protagonistas de Hivris: una propuesta teatral que se reestrenó después de una década y pone en el centro de la escena al Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH o HIV, por sus siglas en inglés).

La obra fue escrita y dirigida por Nicolás Vallejos y cuenta con cinco actores en escena: Lautaro Mastandrea, Lucía Ojeda, Federico Zelaya, Coco Castillo y Muriel Russica. La propuesta trae sobre tablas la historia de dos jóvenes que tienen una primera cita con algunos imprevistos: por un lado tres amigos irrumpen en la velada y, por otro, a lo largo del encuentro se abordan temas poco convencionales para “empezar a conocerse”, como las enfermedades de transmisión sexual y, más precisamente, el HIV.

Me digo a mí mismo: no es a mí a quien le tiene miedo, sino al virus, pero da la casualidad de que el virus y yo andamos juntos por la vida

–Alan, HIVRIS

Tras ser estrenada en 2016, la obra volvió a los escenarios rosarinos con dos funciones –los sábados 10 y 17 de octubre– en el Teatro Caras y Caretas (en Corrientes al 1518). No obstante, no descartan realizar una nueva fecha en diciembre.

“Es una comedia dramática, la gente se ríe mucho, pero también sufre con los personajes. La obra toca la temática del HIV. En principio el objetivo no era concientizar, pero se dio que venía gente a verla y salía con la cabeza un poco cambiada”, contó a Conclusión Mastandrea, minutos antes de salir a escena.

Junto a él, sentados sobre un rincón escenario, estaban Lucía Ojeda y Federico Zelaya: los tres actores formaron parte del elenco en 2016 y ahora le volvieron a prestar el cuerpo a los personajes Iván, Alan y Bianca. Castillo y Russica, en tanto, se sumaron para el reestreno e interpretan a Noel y Ciara.

Los actores observaron que, si bien en la última década hubo algunos avances médicos, farmacéuticos y científicos para tratar el HIV, el abordaje social, y especialmente los mitos y tabúes que rondan el tema, no mostraron mayores cambios.

“Siento que la recepción del público no cambió tanto desde el lado artístico, pero sí quizás hay un antes y un después de la función en la gente. Vienen esperando solo divertirse y salen diciendo ‘me divertí, pero a esto no lo sabía o nunca lo había escuchado’. Hay un mensaje que queda dando vueltas y está bueno”, observó Ojeda.

No digas “estoy enfermo”. Podrás tener el virus, pero como siempre decimos: tener una enfermedad es otra cosa.

—Ciara, Hivris

“Sobre el HIV hay mucho mito, hace diez años era peor quizás, pero incluso hoy en día hay mucha confusión sobre qué es HIV, qué es Sida, cómo se transmite el virus, si se dice contagiar o contraer. Todas esas cuestiones se derriban un poco a lo largo de la obra, son interrogantes que se responden al público. Pero después hay cuestiones relacionadas al amor, al prejuicio, la amistad, esta cosa más filosófica o humana que también se pone en escena y que a la gente la hace reflexionar desde otro lugar”, añadió la actriz.

–¿Qué los convocó a actuar en esta obra?

–Federico: A mí particularmente me convocó bastante la temática VIH, porque no sabía mucho sobre el tema y me pareció interesante ayudar a naturalizarlo y tener más información disponible. También incidió que era un proyecto que desde el vamos fue con amigos y eso está bueno, se usa mucho en el teatro tener un grupo para producir obras. Nos conocimos en la Escuela Provincial de Teatro y Títeres. Nicolás Vallejos, que es el director y autor de la obra, fue el que nos agrupó.

–¿Por qué decidieron que Hivris vuelva a los escenarios?

–Lucía: Nos pareció súper necesario por el contexto social (hay un notable aumento de las enfermedades de transmisión sexual), ahí se prende la chispita de decir que algo tenemos que hacer desde nuestro lugar. Somos actores, artistas, entonces qué mejor que plasmarlo desde el escenario y tener una llegada a la gente desde esa óptica. Después también están las ganas. Nico (Vallejos) nos dijo que quería volver a hacerla, el contexto se prestaba y nosotros estábamos. Pasaron diez años, cada uno estaba haciendo su vida, Lautaro estaba viviendo en Buenos Aires, yo este año me mudé a Córdoba. Pero se fueron dando todas las cuestiones, como una señal, y decidimos hacerla. Hivris tiene mucho potencial para seguir creciendo y la proyectamos a futuro, no es solo una vuelta para decir que nos sacamos las ganas y ya.

–¿Tienen planeado hacer más presentaciones?

–Lautaro: Estamos viendo si hacemos una función más en diciembre en Rosario. También tenemos la idea de ir a Córdoba en marzo, a un festival que se hace allá.

–¿Creen que el HIV es un tema que se debe abordar en la primera cita?

–Lautaro: Todo depende. En la obra sí, pero siempre depende la forma, cómo se da. No creo que sea como dice Alan, el personaje de Fede, que es la carta de presentación de uno, pero sí hay que tener los cuidados necesarios.

–Lucía: Yo creo que es algo muy personal. Para mí no hay respuestas correctas o incorrectas, es a consideración de cada uno, pero siempre priorizando el cuidado personal y el cuidado del otro, que es lo más importante. Si eso está, cuándo decirlo es lo de menos.

–Federico: Y recalcar que el diagnóstico de cada persona es privado en cualquier ámbito. Como adultos responsables nos hacemos cargo a la hora de tener relaciones sexuales de usar profiláctico o cualquier otro método de prevención. Asumir la responsabilidad no es señalar a la persona que vive con HIV ni exigirle que lo tenga que decir sí o sí. El diagnóstico es privado y cada uno se hace responsable de los cuidados que tiene a la hora de relacionarse.

–¿Algún mensaje para la gente que esté interesada en ver la obra?

–Lautaro: Si nunca la vieron, vengan, porque se van a divertirvan a sufrir, pero es lindo, uno va al teatro a ver quilombos. Nos sentimos mejor que hace diez años atrás, crecimos como actores y como personas, así que la obra tiene un salto de calidad.

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