Se celebra el Día del Boxeador Santafesino y la huella imborrable del maestro Amílcar Brusa
Instituida por ley provincial en conmemoración del nacimiento del legendario entrenador que consagró a 14 campeones mundiales, la jornada celebra no solo la disciplina deportiva, sino un modelo de trabajo, contención social y valores que proyectaron a Santa Fe a lo más alto del cuadrilátero internacional.
- Deportes
- Oct 23, 2026
Cada 23 de octubre, la provincia de Santa Fe conmemora el Día del Boxeador Santafesino. La jornada fue oficialmente establecida mediante la Ley Provincial N.º 13586, sancionada en la Legislatura el 17 de noviembre de 2016 y promulgada el 20 de diciembre de ese mismo año. La norma instituyó la efeméride en homenaje al natalicio de Amílcar Brusa, figura consular y referente absoluto del pugilismo provincial y mundial.
Nacido en la localidad de Colonia Silva —a 140 kilómetros de la capital provincial—, Brusa construyó una trayectoria deportiva multifacética. Midiendo 1,90 metros de altura, antes de volcarse por completo a la formación de pugilistas fue boxeador amateur e incursionó en el catch personificando al «enmascarado rojo».
Su vocación definitiva lo llevaría a ser considerado en la historia del deporte como el mejor entrenador de boxeo de Latinoamérica. Reconocido como Ciudadano Ilustre de la ciudad de Santa Fe e ingresado al Salón de la Fama del Boxeo Internacional (IBHF), Don Amílcar dedicó su vida a la disciplina y formó a un total de 14 campeones mundiales.
Más allá del éxito técnico, la labor de Brusa se destacó por convertir a su gimnasio en un espacio de contención social. Su nombre quedó grabado en la historia grande del boxeo el 7 de noviembre de 1970, cuando su pupilo Carlos Monzón conquistó en Roma el título mundial de peso mediano frente al italiano Nino Benvenuti. A lo largo de una prolífica etapa juntos, Monzón realizó 14 defensas exitosas de la corona, siempre con Brusa en el rincón del cuadrilátero.
Además de Monzón, otros dos pugilistas santafesinos alcanzaron la gloria internacional bajo su guía: el elortondense Miguel Ángel Cuello (campeón mediopesado en 1977) y el capitalino Carlos Baldomir (campeón welter en 2006).
Entre 1977 y 2006, Brusa radicó su actividad en el exterior, residiendo en Venezuela, Colombia y Estados Unidos. Durante esa etapa internacional consagró campeones mundiales a seis boxeadores colombianos, un estadounidense y un puertorriqueño.
Un legado de valores y su espacio de memoria
Reconocido unánimemente por sus pupilos, colaboradores y colegas, el legado de Don Amílcar trasciende los cinturones y títulos: dejó como marca su honradez, sacrificio, rectitud, lealtad al deporte y el valor absoluto asignado a la palabra.
En la actualidad, su memoria se preserva en el ámbito deportivo santafesino mediante una propuesta escenográfica que recrea su histórico gimnasio de la capital provincial, custodiado por un tótem de Marcos “Chino” Maidana. El espacio exhibe su escritorio, lockers, una radio Noblex siete mares y la proyección cenital de dos púgiles entrenando sobre un cuadrilátero bajo la mirada atenta y los consejos del maestro.

