La economía entra en zona roja: Guida marca recesión, dólar tenso y un modelo con una estabilidad frágil
En una entrevista con La Cuenta Real, el economista analizó la caída de la actividad, la tensión cambiaria y el impacto de la política monetaria. Sostuvo que la economía argentina ya muestra señales claras de recesión.
- Conclusion TV
- Por Marcelo Chibotta
- Oct 30, 2026
El economista Esteban Guida dejó una lectura dura sobre el presente económico argentino: habló de recesión, de una actividad que no logra sostenerse y de un esquema oficial que, según su apreciación, terminó empujando la economía a una fuerte contracción.
Durante una entrevista en La Cuenta Real, recordó la frase del ministro de Economía, Luis Caputo, cuando aseguró en abril que el Gobierno de Javier Milei iba a atravesar “los mejores 18 meses”.
Para Guida, ese pronóstico quedó lejos de la realidad al señalar: “Efectivamente. Se dice que entramos en recesión técnicamente cuando se acumulan dos trimestres con caída consecutiva en el Producto Bruto”.
El economista explicó que el segundo trimestre ya cerró con una baja de 0,6 % y que el tercero también terminará en terreno negativo.
“Más allá de lo que dijo Caputo, que de hecho no ocurrió, toda la estructura del modelo económico o de la propuesta económica del Gobierno tiene sentido si la actividad económica crece”, dijo.
Ahí puso el foco en el punto central de su observación: hay sectores que avanzan, pero otros se hunden.
Según describió, los rubros más dinámicos son los vinculados a hidrocarburos, minería y agronegocios, mientras que industria, comercio, manufacturas y varios servicios vienen perdiendo fuerza.
“Hay sectores que han crecido mucho y hay otros que han decrecido, se han contraído”, remarcó.
Para el economista de la Fundación Pueblos del Sur, ese desbalance no es menor. Dijo que los sectores que más caen son también los que más empleo generan, y que esa caída termina golpeando al mercado laboral.
“Producen menos, venden menos, intercambian menos y entonces hay menor volumen de operación”, resumió, al explicar qué significa una recesión en la vida cotidiana.
También apuntó contra la estrategia monetaria del Gobierno. A su juicio, la obsesión por bajar la inflación llevó a retirar demasiada liquidez de la economía, con tasas altas y poco crédito.
“Fue excesiva y generó esta contracción económica”, sostuvo al hablar de las operaciones de esterilización.
En ese marco, vinculó la fragilidad actual con el escenario electoral de 2027.
Según remarcó, en procesos de ese tipo siempre aparece tensión en el dólar, pero esta vez el problema es más profundo porque el esquema económico se apoya en variables inestables.
“De ahí la fragilidad en el sistema de precios, de ahí la fragilidad con el tipo de cambio y sobre todo con el nivel de actividad”, afirmó.
Finalmente, Guida desplegó una idea clara: “Ningún país sostiene una estabilidad real si no acompaña ese objetivo con crecimiento y desarrollo”.
A su entender, la economía argentina quedó demasiado atada al ajuste, al consumo frenado y a una lógica de mercado que no resolvió el fondo del problema.
“La estabilidad, cuando se transforma en un objetivo en sí mismo, se pierde la mirada a largo plazo”, sostuvo.
Finalmente, dejó flotando la pregunta que atraviesa todo el debate: “¿Cuánto más puede resistir la economía antes de que la recesión deje de ser una advertencia y se vuelva rutina?”.

