Gremio denunció que alimenticias “privilegiaron rentabilidad antes que ventas”
El secretario general del Sindicato de la Industria de la Alimentación (STIA) en Córdoba se refirió así a la decisión de Arcor de adelantar vacaciones de 400 operarios.
- Gremiales
- Oct 12, 2016
Las suspensiones o adelanto de vacaciones en empresas alimenticias se están dando porque las marcas subieron precios desde noviembre de 2015, «privilegiando rentabilidad sobre nivel de ventas», denunció hoy Héctor Morcillo, secretario general del Sindicato de la Industria de la Alimentación (STIA) en Córdoba.
Morcillo se refirió así a la decisión de Arcor, una de las principales productoras de alimentos en la Argentina, de adelantar vacaciones de 400 operarios en su planta de la localidad cordobesa de Colonia Caroya debido a la caída de ventas por la retracción del mercado interno.
«La empresa aduce falta de demanda en el mercado interno, baja en ventas y caída de la producción», dijo el sindicalista, quien mantiene abierto un canal de diálogo con Arcor ante el complejo escenario que se presenta para los trabajadores, los cuales temen que haya despidos.
El STIA venía siguiendo con «preocupación» esta situación porque ya desde hace algunos meses la firma había parado líneas de fabricación de productos emblemáticos de la marca como el Bon o Bon, entre otros; y también se habían intensificado las tareas de mantenimiento y de limpieza.
El sindicalista señaló que el sector fabril de alimentos y bebidas «ha venido aumentando sus precios en forma sistemática desde noviembre de 2015 y privilegió mantener rentabilidad por sobre nivel de ventas», por lo que ahora no puede colocar su producción y debe parar.
Morcillo dijo que el STIA está analizando el escenario con «mucha preocupación» dado que el consumo cayó 8% anual en septiembre y no da señales de recuperación para el corto plazo, lo que podría generar una mayor crisis en el sector industrial, en varios rubros.
Dijo en declaraciones a Radio Del Plata que cuando se desata una crisis en el país, el sector alimenticio es el último en sentir la situación dado que la gente deja de construir o arreglar la casa o no se compra ropa, pero no deja de comer.
«Siempre caen primero la metalmecánica, las automotrices o la construcción. Bueno, esta vez el proceso ha sido mucho más rápido y ya está tocando al rubro alimenticio, con una caída de la demanda y precios que se sostuvieron altos», se quejó Morcillo.
El rubro alimenticio está registrando menor producción y ventas en toda la provincia de Córdoba, pero por el momento no se registraron adelantos de vacaciones, suspensiones o despidos generalizados.

