“Lamento comunicar que no he muerto pese a cumplir 90 años»
Así lo expresa el primer párrafo de una carta de lectores publicada en un matutino porteño dirigida al director del Anses, Emilio Basavilbaso.
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- Mar 20, 2017
“Señor director de la Anses, Emilio Basalvilbaso, no tiene ninguna necesidad de mentir cuando ha elegido la arbitrariedad en el manejo de la cosa pública bajo el paraguas de impunidad que le da el poder y la mansa, silenciosa complacencia de los fiscales y jueces que miran para el otro costado”.
Así expresa el primer párrafo de una carta de lectores publicada en un matutino porteño, firmada por el señor Juan Carlos Mirabella y que lleva por título “Lamento comunicarles que no he muerto, a pesar de cumplir 90 años”.
El señor Mirabella es uno de los tantos jubilados argentinos que vive postergado y con la esperanza de que en algún momento la balanza de la vida se incline a su favor.
La carta de lectores es digna de ser leía y por eso la reproducimos en su totalidad: «Lamento comunicarles que no he muerto, a pesar de cumplir 90 años». “Señor director de la ANSeS, Emilio Basalvilbaso, no tiene ninguna necesidad de mentir cuando ha elegido la arbitrariedad en el manejo de la cosa pública bajo el paraguas de impunidad que le da el poder y la mansa, silenciosa complacencia de los fiscales y jueces que miran para el otro costado.
“Cuando se actúa con prácticas totalitarias no se puede hablar de estado de derecho. Lamento tener que decir que yo aposté al cambio, y la frustración que me produce tener que ver y ser objeto de más de lo mismo. Algún día se sabrá cuánto ha sido el ahorro que le significó a la caja de la ANSeS la baja de los jubilados que murieron esperando que se los tuviera en cuenta como humanos y ciudadanos argentinos. Y también lo que le significó el mentiroso plan de Reparación Histórica, con que se autocalifican a lo pavo real.
“Señor Basalvilbaso, lamento comunicarle que no he muerto, pese a estar próximo a cumplir 90 años. ¿Porque es eso lo que esperan para eliminar la carga económica que representamos los viejos jubilados a los que consideran de descarte, no? No le pregunto por qué no cumple con los fallos judiciales, porque la respuesta también resulta obvia: todo es cuestión de reducir el presupuesto del organismo que dirige, demorando su cumplimiento hasta la llegada de nuestro inexorable final. Y un par de últimas noticias: usted está incumpliendo sus deberes de funcionario público, lo cual es delito, que más tarde o más temprano tendrá que purgar; otra, pienso resistir hasta que se haga justicia, aun más allá del momento de su reemplazo. “Después volveré a mi tiempo de espera para saludarlo en el lugar al que vamos a parar todos los seres vivos. ¡Allá usted con su conciencia y aquí con la Justicia, que aunque tarde, siempre llega!”.

