Argentina deberá rearmarse para jugar el repechaje de la Davis
El capitán del elenco nacional, Daniel Orsanic, tendrá la difícil tarea de elegir a los reemplazantes de Mayer y Del Potro, para afrontar una serie complicada ante Kazajistán, dentro de 15 días, para evitar el descenso del Grupo Mundial.
- Deportes
- Ago 31, 2017
El lema «Un equipo, un País, un Sueño» que guió a la Argentina en la conquista de la Copa Davis hace nueve meses, en un hecho superlativo para el deporte nacional, tambaleó esta semana con las renuncias definitivas de Juan Martín Del Potro y Leonardo Mayer, más otras bajas inoportunas como las de Carlos Berlocq y Horacio Zeballos, que alteraron la atmósfera de un equipo que hoy tiene sólo dos tenistas confirmados y se jugará una parada brava dentro de 15 días ante Kazajistán, en el Repechaje para evitar el descenso del Grupo Mundial.
En ese contexto, emerge la figura de Daniel Orsanic, un capitán de perfil bajo y convicciones sólidas, que le puso fin a los egos y a las vanidades propias del tenis (casi siempre potenciados en la Davis), y construyó un grupo que hizo historia en Zagreb el 27 de noviembre de 2016, y que por ahora no se resquebrajó pese a las deserciones y los fantasmas que aparecieron en las últimas 48 horas, a poco más de dos semanas de una serie trascendente que determinará el proyecto de 2018, según se gane o se pierda.
Es que Orsanic fue el arquitecto de un equipo compacto, así consiguió una epopeya con un grupo sólido que giró alrededor de un crack como Del Potro, un tenista de elite que hizo notar su presencia, pero cuya ausencia no puede ser disimulada ni pasa desapercibida.
Lo concreto es que Argentina, que jugará en el estadio Nacional de Astana (sobre una superficie rápida) el 15, 16 y 17 de septiembre, cuenta con la mitad del equipo confirmado: Diego Schwartzman (33) en el mejor momento de su carrera, y Guido Pella (72), único tenista que estuvo en las cuatro series de 2016, en el camino a la gloria, en Gdansk (Polonia), Pesaro (Italia), Glasgow (Gran Bretaña) y la final en Zagreb.
En tanto, el tercero casi con seguridad será el doblista Andrés Molteni, quien aventajó casi de manera definitiva al tucumano Guillermo Durán, otro especialista en el punto de parejas, y el cuarto es una incógnita que Orsanic guarda bajo cuatro llaves y recién la develará el martes 5 de septiembre cuando anuncie oficialmente la formación que viajará a Astana.
En cuanto a las bajas, todas son comprensibles aunque se discute el momento para hacerlo. Eso sí, una vez concretadas no queda otra opción para el capitán que empezar una nueva etapa, reinventarse primero para ganarle a los kazajos y asegurarse la continuidad en el Grupo Mundial, y luego, el año próximo, para encarar nuevos objetivos que serán de mayor o menor envergadura de acuerdo a lo que suceda en Astana.
«La Davis es un ciclo terminado. Haber sido parte del equipo campeón es algo que me quedará para toda la vida», subrayó «Delpo» cuando anunció durante una rueda de prensa en el US Open su adiós definitivo.
Orsanic sabía que no contaría con el tandilense, quien transita un año sin buenos resultados en el circuito, con problemas físicos que lo hicieron perder ante rivales inferiores y sin un coach, habida cuenta que Sebastián Prieto colaborará con él en principio solo en Nueva York.

