Siniestros viales: cuando la inconsciencia se cobra vidas
La pérdida de vidas en rutas y calles de nuestro país es una constante que alarma. El enorme parque automotor y la falta de educación vial generan un cóctel temerario.
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- Sep 2, 2017
Por Alejandro Maidana
El fenómeno de los siniestros viales parte no sólo de la ampliación del parque automotor, sino de una cultura de la irresponsabilidad. Cada vez hay más vehículos en las calles y rutas del país, pero los controles y la prevención no están a la altura de las circunstancias.
El 2017 arrojó un aumento del 25% en la mortalidad vial si se lo compara con el año anterior. Sin dudas que es un alerta que debería llamarnos a realizar todos los esfuerzos posibles para cambiar el paradigma.
Cifras que espantan
Hablar de cifras es de una importancia superlativa a la hora de analizar y tomar conciencia de este flagelo. El 2016 dejó el número de 7.268 fallecidos, un promedio mensual de 606 y diario de 20.
Hasta mediados del año en curso la cifra creció de manera ostensible hasta ubicarse en 22 muertes por día. Pensar en que ocurre de manera azarosa, por el destino, o por culpa de un tercero, transforma a los siniestros viales en un verdadero genocidio por goteo.
Santa Fe encabeza el listado de provincias con mayor índice de muertes, considerablemente más atrás, aparecen Córdoba y Tucumán. Algunas investigaciones arrojaron que los choques suelen tener lugar en zonas urbanas, de 12 a 18, y se producen de manera «lateral». Las víctimas mortales rondan entre los 16 a 30 años, pero participan conductores de hasta 45.
Sin duda alguna una realidad demoledora. Mientras que en un nuestro país el porcentaje de muertes sigue subiendo, en otros como España, Holanda y Suecia, los mismos caen año tras año.
Un vacío legal que exaspera
Ir en búsqueda de justicia después de tener que soportar la dolorosa muerte de un ser querido, es un camino tan espinoso como desgastante.
Rosario en la actualidad tiene un abanico abierto de casos judicializados y otros que han tomado la colectora de la prescripción. Decenas de familias vienen sosteniendo una lucha digna, en pos de conseguir un poquito de alivio a tanto dolor generado.
Conclusión pudo acceder a testimonios de familiares que sostienen la llama viva de la conciencia vial:
Liliana Pavón es una madre que movilizada y atravesada por la ausencia de su hijo, no bajó jamás los brazos a la hora de ir contra el responsable de su muerte. En torno a lo consultado expuso:
“Mi hijo David Peralta fue asesinado en un siniestro vial, desde ese mismo momento no cesamos un minuto de pedir justicia. Estuvimos acampando en el MPA esperando respuestas ya que el fiscal Walter Jurado nos archivó la causa. No vamos a cesar hasta conseguir justicia por David, ahora confiamos en Baclini”.
Andrés Muñoz perdió la vida al quedar en medio de una picada mortal, Cristina, su mujer, comenzó un largo peregrinar en búsqueda de justicia:
“Acá estamos, transformando el dolor en lucha, mi marido Andrés Muñoz fue asesinado en 27 de Febrero y Necochea por dos inconscientes que estaban corriendo picadas. Ariel L. está con prisión domiciliaria ya que fue el que impacto el auto de Andrés, mientras que Lisandro A. está libre pero imputado. Por este último estamos luchando para que sea procesado, ya que fue partícipe necesario. Quiero marcar como hecho de suma importancia, las anomalías que existieron en la recolección de pruebas, a tal punto que hemos contratado un perito de forma particular».
Beatriz es la mamá de Damián Orgaz, quebrada de dolor e insatisfecha por el fallo que decretaría solo cinco años de prisión efectiva al mecánico Juan Carlos Shmitt dijo:
“A mi hijo lo atropella, mutila y asesina un desgraciado que venía corriendo picadas por las calle Rió Negro y Campbell. Este sujeto solía manejar el auto a altísima velocidad por ese mismo lugar, vecinos advirtieron en más de una oportunidad esta práctica. Damián era un pibe trabajador, un sol de hijo, si bien conseguimos algo de justicia, el fallo fue una mierda. La frialdad que tuvo durante todo estos meses esta persona fue deleznable, no se conmovió jamás por lo sucedido, duele en lo más profundo del alma”.
Matías Exequiel Córdoba fue víctima de un siniestro vial el 28 de marzo del 2016, Elsa, su mamá, desde ese mismo momento no descansó un minuto en reclamo de justicia:
“Mi hijo se dirigía a su escuela cuando un joven de 19 años lo atropella. Mati tenía el paso y este sujeto en lugar de frenar su vehículo acelera y genera el impacto mortal. Desde mi lugar quiero reclamarle al estado mas contención, tanto paras las víctimas como para sus familiares. No existe un apoyo psicológico ni legal inmediato, quedamos solas, desprotegidas y atravesadas por el dolor. A mi hijo los ingresan al Heca a las 20 de ese día, y me enteró al otro día de su fallecimiento por una médica del Incucai que viene a preguntarme si estaba de acuerdo con donar los órganos de mi hijo. Viví un momento terrible, cuando en realidad los médicos de la guardia me habían dicho que le estaban realizando estudios, Matías ya estaba sin vida. Exijo no solo justicia, también contención y apoyo”.
Isaias Montonati tenía 8 años, cuando un colectivero de la Semtur le arrancaba su vida y lo abandonaba en el lugar. Ya pasaron dos años de luchas, dos años de insistencia y un llamado necesario a la conciencia vial. Exigiendo respuestas y buscando fuerzas desde donde se puedan extraer, Gabriela Sosa, abuela del niño dijo:
“La protección de este señor, si se le puede decir señor a una persona que no sólo le arrancó la vida a un niño sino también se nos reía en la cara en cada audiencia que teníamos, es más que importante. Esta misma persona que no está capacitada para la convivencia, sigue manejando un colectivo, en este caso de la Mixta en el enlace Avellaneda. Existe una fuerte protección estatal, nadie nos va a devolver a Isaías, por eso no sólo peleamos por justicia, también por el alcohol 0 y la reforma en las leyes”.

