Fútbol de amputados: derribando barreras por amor
Comparten diferentes historias de vida, pero por sobre todas las cosas, una devoción inigualable por el fútbol. Honrar la vida abrazando un grito de gol.
- Info general
- Sep 30, 2017
Por Alejandro Maidana
“El noventa por ciento de todos los que fallan, no están realmente derrotados; sencillamente se dan por vencidos”, Paul J. Meyer.
Tierra de culturas ancestrales, grandes caudillos, obreros valerosos y de un deporte que atraviesa hasta el más leído, el fútbol.
¿Habrán pensado aquellos inmigrantes británicos de mediados del siglo XIX la pasión que podría despertar una humilde pelota? Bastaría con repasar sólo algunos números para poder obtener una respuesta más que concreta.
El número de futbolistas federados equivale casi al 2% de la población, el “fúlbo” es practicado por casi la totalidad del género masculino, desde su niñez hasta los sesenta años. La “pasión de multitudes” despierta el interés de 9 de cada 10 personas en Argentina, nunca mejor elegida esa denominación.
Hasta aquí sólo un muestreo que intenta reflejar el amor por una pelota, por lo lúdico, por lo que colabora a que nuestra identidad siga aferrada al potrero.
Pero, ¿existen límites físicos para practicarlo? ¿pueden los obstáculos que nos impone la vida frenar nuestro disfrute? Nada ni nadie se atrevería a asegurarlo, ya que sobran demostraciones de lealtad y superación.
El fútbol adaptado para amputados, reúne en nuestro país un número interesante de jugadores que se animan a volatilizar los límites. Para conocer más detalles sobre el mismo, y las historias de vida que lo abrazan, Conclusión dialogó con algunos de ellos “Es un privilegio poder acompañar a este grupo maravilloso de personas y mejores futbolistas. El fútbol adaptado es una de las tantas maneras de honrar este bello deporte” decía Cristian Buschiazzo, entrenador del equipo rosarino.
Seis rosarinos, un santafesino y un neuquino, son los que se organizaron para despuntar el vicio. Si bien es un número reducido, se espera que el mismo siga creciendo con el paso del tiempo, con respecto a esto el técnico afirmaba “Estamos muy justos, para una ciudad con más de un millón de habitantes, tenemos un plantel muy corto para encarar la liga. Hoy son 5 los equipos que integran la misma, Mendoza, Entre Ríos, Buenos Aires, Córdoba y Rosario. En julio disputamos la primera fecha, la segunda será en el mes octubre en Buenos Aires. Y si todo sale bien, dependemos del apoyo que nos brinden, en diciembre esperamos ser sede de una de las fechas de la liga”.
Siete contra siete, haber sufrido la amputación de una de las extremidades inferiores para los jugadores de campo, y una superior para el que ocupe el arco, no estar acompañados por alguna prótesis, dos bastones con tapones de plásticos para no lastimar al rival, son algunos de los requisitos de este fútbol adaptado.
Hernán Travagliante tiene 31 años, perdió su pierna a los 10 producto de un tumor maligno. Un pibe que en lugar de hipotecar sus sueños, decidió poner en marcha los mismos “ Pase por muchas operaciones antes de llegar a la amputación, cuando el doctor me informa que no había otra alternativa que la amputación, lo primero que se me vino a la cabeza fue no poder volver a jugar al fútbol. A pocos días de la operación, un amigo se me acerca y me entrega un volante, el mismo hablaba de la selección de amputados, se me habría una nueva puerta hacia mi gran pasión”.
Demostrando que las barreras están para derribarse, Hernán integra la selección nacional desde el 2001, 16 años defendiendo la celeste y blanca y portando orgulloso la cinta de capitán “Vivo un sueño, gracias a la gente de Unión de Crespo (Entre Ríos) que supo brindarnos un apoyo importante en su momento, la maravilla de las redes sociales que para la difusión son imprescindibles, y por lo federal que se ha tornado esta modalidad, podemos decir que Argentina está entre los 5 mejores equipos del mundo” finalizaba diciendo Travagliante, alguien que jamás dejo de patear una pelota y luchar por lograr ese apoyo tan necesario.
Carlos Machado se sumo hace muy pocos días al fútbol para amputados, si bien tiene 50 años, no pierde las esperanzas de poder adaptarse “Me acerqué gracias a la invitación de Hernán, llevo dos semanas practicando y con una motivación muy grande. Quiero invitar a todos aquellos que han perdido alguna extremidad a practicar, hay fútbol para todos”. Un momento de dispersión se transformaría en la vida de Carlos, en un estigma inolvidable. Mientras disfrutaba de una salida acompañada por un helado, un delincuente lo abordaría con fines de robo para luego dispararle en una de sus piernas. La bala corta su arteria femoral, lo que acto seguido desembocaría en la amputación de su miembro para resguardarle la vida.
Iván González tiene 23 años, a pocos días de viajar a México para integrar un equipo de fútbol de ese país, el destino intercedió para cambiarle los planes. Un hecho de robo similar al de Machado lo dejaría al borde la muerte “En marzo iba a viajar a México para firmar contrato con un equipo de ese país, pero la vida quiso otra cosa. El 29 de enero pretenden robarme la moto y me disparan en una de las piernas, por desgracia la bala impacta en la arteria femoral. Después de batallar contra la muerte debido a la gran pérdida de sangre, la amputación terminó siendo la única salida” Ivan se adaptó rápido, esto gracias a su gran estado físico y una ductilidad asombrosa con la pelota. Su carrera como futbolista profesional se vio truncada, pero pudo demostrarle a la vida como se deben ganar los partidos más importantes.
Tres historias unidas por el dolor y la superación, tres historias que nos muestran un solo camino, el de la valoración a la vida. Porque al destino hay que gambetearlo, si pretendemos gritar un gol colgados en el alambrado de los sueños.

