MARTES, 20 DE OCT.

Un terrible terremoto podría estar gestándose en el interior de la tierra

Algo extraño está pasando con los recientes fenómenos naturales inusuales que han golpeado México y el caribe, dejando como saldo una gran cantidad de víctimas.

No es normal que en un periodo de solo 15 días suceda un terremoto de una potencia no vista en 100 años en el suroeste de México y otro de una potencia extraordinaria en el centro del territorio nacional, justo en el 32 aniversario del sismo más devastador en la historia del país.

Tampoco es normal que estos movimientos telúricos coincidan con el huracán más potente jamás registrado en el atlántico, es decir, con el huracán Irma, que superó todas las escalas conocidas.

Pero no solo fue el huracán Irma, anteriormente un huracán también muy potente, y a tan solo unos días de que apareciera Irma, arrasó con el estado norteamericano de Texas, especialmente con la ciudad de Houston. Hoy, otro potente huracán llamado José amenaza el caribe, por el momento ya devastó Puerto rico.

Tres fenómenos naturales aparentemente inconexos pero que han roto todos los registros y han excedido todas las escalas conocidas, como el huracán Irma que sobrepasó la categoría 5 de la escala de Saffir-Simpson para medir la intensidad de los huracanes. La escala Saffir-Simpson solo contempla 5 niveles, siendo el quinto el de mayor intensidad.

Mucho se habla del cambio climático, y aparentemente estos recientes huracanes, sin contar a José que acaba de arrasar con Puerto Rico, podrían ser la prueba de que realmente existe ese problema, problema generado por la actividad humana depredadora del medio ambiente.

Claro que la historia de la tierra es muchísimo mayor que la historia del hombre, y aún mayor a la historia de los registros por parte del hombre de esos fenómenos naturales; así que saber si esos ciclos se corresponden con periodos cíclicos de la tierra es casi imposible; pero de lo que no hay duda es que el hombre está provocando una extinción masiva de especie sobre la faz de la tierra, ya sea de plantas o animales, y eso sin duda tendrá un efecto sobre el clima del planeta. Y este presente ciclo de extinción de vida en la tierra no es un ciclo natural de la misma, más bien es un fenómeno causado por el hombre.

Pero también está la otra posibilidad: que estos fenómenos naturales extremos tengan un origen artificial o fuera de este mundo, como podría ser la actividad del sol que está influyendo negativamente en el clima terrestre y en el movimiento de sus placas tectónicas y actividad volcánica.

Otra razón podría ser una mera y simple coincidencia, pero la probabilidad de que converjan en un mismo periodo de tiempo y en una misma zona geográfica es baja. Pero si fuera un fenómeno producido por la misma tierra sería signo de que algo está muy mal en su interior, o que estamos a punto de ser testigos de un cambio radical en los ciclos biológicos y geológicos de la tierra. Algo que marcaría un antes y un después en la historia geológica del planeta; algo así como un cambio de era. Hay signos que así lo indican.

El reciente terremoto en el suroeste de México, acaecido el día 7 de septiembre, es anormal e inusual, porque no fue el resultado de la fricción entre las diferentes placas tectónicas que cruzan el territorio nacional; No, en realidad este terremoto sucedió justo en el interior de una de ellas, a saber, en la placa de Cocos. Placa de Cocos que se deformó o se dobló, no en el límite con la placa Norteamericana, sino en su interior, según el Servicio Geológico de Estados Unidos. Es decir, no fue provocado ni por la fricción, ni por el choque o la subducción entre placas tectónicas; y esto es un dato comprobado y corroborado científicamente.

El temblor fue el más fuerte registrado desde hace un siglo y provocó evacuaciones masivas a lo largo de la costa del Pacífico del país.

La región donde ocurrió el terremoto es una de las zonas sísmicas más activas del país, ya que allí, la placa de Cocos limita en el noreste con la placa Norteamericana; sin embargo, como vuelvo a repetir, este terremoto sucedió en el interior de la placa de Cocos.

Ha habido otros de tipo y ubicación similar en los últimos 50 años, pero ninguno se aproxima al tamaño de este.

Y aquí es donde nos toca especular.
¿Esto quiere decir que la placa de Cocos, y tal vez otras también, está experimentando deformaciones en su interior?, y como todo apunta a que así es, la pregunta obligada es: ¿esta deformación resultará en un potente terremoto jamás experimentado por el hombre, no al menos que se tenga memoria de ello?

Todo apunta a que así es: que la placa de Cocos está experimentando una grave deformación que afectará a toda la superficie terrestre y que probablemente originará la explosión de enormes súper volcanes, como el de Yellowstone, y claro está, enormes terremotos que recorrerán toda la superficie del planeta. Ante un panorama apocalíptico como este, sin duda la superficie terrestre tendrá un nuevo rostro: se hundirán países enteros y surgirán otros; y así mismo, la atmósfera de la tierra se verá gravemente afectada por la ceniza volcánica, lo que traerá oscuridad y un descenso notable de la temperatura global; traerá una nueva mini era glaciar.

Algo que podría apoyar esta teoría mía es el reciente terremoto que golpeó el centro de México.  Este terremoto fue inusual en sí mismo, pues son raros los terremotos con epicentro en el centro del país, pero son aún más raros con esta potencia y duración; ya sin mencionar que sucedió justo en el 32 aniversario del terremoto más devastador en la historia de México que tuvo epicentro en las costas de Michoacán, no en el centro del país como si lo fue el presente; esto es lo que más escozor me da. Pero lo que también es extrañísimo, es que sucedió justo 15 días después del potente terremoto en Chiapas, terremoto que como ya mencioné, es inusual y único. Entonces, si unimos ambos eventos, por que sin duda están relacionados, el panorama que pinta es sombrío.

Yo creo que la deformación de la placa de Cocos afecto a la placa Norteamericana provocando el reciente terremoto del 19 de septiembre; máxime si consideramos que la zona central del país es de origen volcánico y es atravesada por múltiples volcanes, por lo tanto es una zona inestable sísmicamente hablando. Lo que también me lleva a asegurar que el más reciente terremoto con epicentro en Puebla fue producto de una deformación de la placa norteamericana. También hay que considerar que la distancia entre Chiapas y Puebla no es tanta hablando en términos globales, así que muy probablemente ambos terremotos están relacionados por las razones ya mencionadas.

Como sabrán muchos de ustedes; la comunidad científica espera un mega terremoto en la falla de San Andrés, pero claro, ese terremoto se tiene contemplado que sea producto de la subducción de la placa del pacífico con la placa norteamericana, no por una deformación de placas como en el presente caso.

También esperan una explosión del súper volcán de Yellowstone. Como dato curioso, por decir lo menos, el terremoto de ayer provocó la erupción del volcán Popocatépetl, algo que es comprensible si consideramos que la actividad tectónica esta íntimamente ligada a la actividad volcánica.

Tal vez el centro de la tierra está sufriendo alteraciones y eso se ve reflejado en las placas tectónicas, pues estas descansan sobre un mar de magma que cubre el centro de la tierra. Las placas tectónicas son como la cáscara de una naranja, una cáscara fragmentada en placas claro está.

No quiero ser alarmista, ni asustar a nadie, pero los datos duros ahí están y cualquiera puede comprobar su veracidad. Solo trato de alertar a la gente, más no de asustar.

Fuente: blog Despierta tu Mente

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