La Pulga tendrá que gambetear esta noche a su peor rival: la altura
El astro rosarino no tiene buenas experiencias en este tipo de canchas, donde apenas consiguió dos puntos de quince posibles. Su imagen más recordada: vomitando o con tubo de oxígeno.
- Deportes
- Oct 10, 2017
Lionel Messi no conoce rivales que sean superiores desde lo futbolístico, en sus partidos con Barcelona o la selección argentina. Por eso, es probable que la altura de Ecuador y Bolivia hayan sido el escollo más complicado que enfrentó a lo largo de su carrera.
Esta vez, Argentina lo necesita más que nunca, su dependencia se agigantará a niveles impensados y, en lo que puede llegar a representar su último partido en una eliminatoria sudamericana, deberá demostrar toda su calidad frente a un contexto complicado por múltiples factores.
«Personalmente, creo que es imposible jugar ahí, aunque hay otros jugadores que van y juegan. Igualmente eso no puede ser una excusa por la derrota», argumentó un afligido rosarino tras la goleada de los bolivianos sobre el representativo nacional por 6-1 en 2009, con Diego Maradona como técnico.
Durante esa tarde, las imágenes de Messi vomitando en el campo o agachado recuperándose por la falta de aire, luego de uno de sus piques habituales, se repitieron durante los noventa minutos en varias ocasiones.
«Hay compañeros que estaban mareados, con dolor de cabeza», remarcó con un tono de enojo como pocas veces exhibió. Y esa derrota se sumó a otra en la capital ecuatoriana (0-2) durante mismo año y también por la eliminatoria hacia Sudáfrica 2010, mientras que en la posterior clasificación para Brasil obtuvo dos empates (ambos 1-1) en cada país.
Su mejor actuación en dichas condiciones se dio en Bogotá, donde son 2.600 los metros de altura sobre el nivel del mar, cuando le anotó un tanto a Colombia, aunque el equipo finalizó con una caída 1-2, conducido en aquel entonces por Alfio Basile.
La imagen más recordada del astro argentino se observó en el encuentro que finalizó 1-1 en Quito, cuando en vez de festejar el gol junto con su amigo y autor Sergio Agüero, lo abrazó levemente y salió hacia el banco de suplentes, para pedirle al médico un poco de aire de los tubos de oxígeno que acompañaron cerca de los relevos.
La necesidad le golpea la puerta a la Argentina, que está obligada a ganar para asegurarse el repechaje al Mundial de Rusia 2018, y Messi, como líder futbolístico, se verá ante la posibilidad de sobreponerse a una de sus peores sombras. Y a su vez, ayudar a los dirigidos por Jorge Sampaoli a acercarse o a meterse en la máxima cita del fútbol.
A diferencia de algunos de sus compañeros, como Angel Di María, el futbolista de Barcelona padece en demasía salir a una cancha con estas características y sus dos puntos conseguidos sobre 15 posibles lo dejan bien en claro.
Messi, con sus palabras en los vestuarios del estadio Hernando Siles y sus actuaciones hasta el momento, demostró que la altura, sean 3.600 metros como en Bolivia o 2.850 como en Ecuador, es su peor rival en una trayectoria plagada de récords y goles.
Messi se abrazó con los fanáticos y hasta hizo emocionar a una niña

