Un automóvil embistió a peatones en Melbourne hiriendo a 19 personas
Si bien las primeras sospechas apuntaban a un ataque terrorista, el jefe de policía de esa ciudad australiana dijo que no está relacionado con ello. El conductor resultó ser un afgano con antecedentes de enfermedad mental.
- Sin categoría
- Dic 21, 2017
Un automóvil embistió este jueves a peatones en Melbourne, la segunda ciudad más grande de Australia, hiriendo a 19 personas, algunas de gravedad, anunciaron las autoridades.
La policía del estado de Victoria anunció haber detenido al conductor del vehículo, que «atropelló a un cierto número de peatones» en un punto muy concurrido del centro de la ciudad a las 16.30 locales.
«En base a lo que hemos visto, creemos que es un acto deliberado. Se desconocen las motivaciones», dijo inicialmente a la prensa el comandante Russell Barrett de la policía del estado de Victoria.
Los servicios de emergencia están «atendiendo y trasladando al hospital a 14 personas», algunas gravemente heridas, señaló inicialmente el servicio de ambulancias de Melbourne.
El canal de televisión Sky News Australia afirmó que un niño de corta edad con una herida en la cabeza había sido hospitalizado en estado grave.
La televisión explicó, citando a testigos, que un Suzuki Grand Vitara con dos hombres en su interior embistió a la multitud y no dio señales de haber intentado reducir la velocidad.
La gente salía despedida
La policía pidió a través de Twitter a los testigos que suban a un sitio en internet las imágenes de que puedan disponer para ayudarlos con la investigación.
Una testigo, identificada como Sue, relató a la estación de radio 3AW de Melbourne que había oído gritos antes de ver cómo la «gente salía despedida por todos lados».
«Oímos un ruido y cuando miramos a la izquierda vimos un coche blanco que atropellaba a todo el mundo», explicó.
«La gente salía despedida por todos lados. Oímos pum, pum. La gente corría por todas partes».
Otro testigo, John, dijo a ABC Radio Melbourne que vio un «vehículo deportivo que se aproximaba a gran velocidad».
«Solo escuché la colisión con la gente con bolsas y lo que parecían carritos de la compra, espero que no fueran coches de niños», narró.
«Nunca vi nada como esto antes y no he parado de temblar», reconoció.
El pasado enero, un coche embistió deliberadamente a una multitud en el centro de Melbourne, matando a seis personas. En el momento del drama, el conductor, sospechoso de haber apuñalado a su hermano, estaba siendo perseguido por la policía.
El ataque, que no tenía vínculos terroristas, provocó impacto entre los australianos. Se produjo cerca de Melbourne Park, donde se disputaba el Abierto de tenis de 2017.
El gobierno australiano ha empezado a preocuparse más por el extremismo local y, según las autoridades, en los últimos años se evitaron 13 atentados en territorio australiano.
Las sospechas de terrorismo se fueron disipando
Al poco tiempo, el jefe de la policía de Melbourne dijo hoy que no hay evidencias ni información de Inteligencia de que el atropellamiento con un vehículo que dejó 19 heridos en Melbourne esté «relacionado con el terrorismo».
Además, según investigaciones, el conductor que es un australiano de 32 años de origen afgano conocido por la policía, con antecedentes de uso de drogas y de enfermedad mental, mientras que un segundo hombre detenido por el incidente al parecer no tuvo ninguna relación con el hecho, dijo el jefe de policía Shane Patton.
Prevenir más ataques
En agosto, el ejecutivo desveló una estrategia dirigida a evitar los atentados con vehículos en espacios públicos concurridos, después de los ataques en ciudades europeas como Barcelona (agosto de 2017), Londres (junio de 2017) y Berlín (diciembre de 2016).
El más mortífero de todos ellos fue en Niza (sureste de Francia) en 2016, cuando el tunecino Mohamed Lahouaiej-Bouhlel, de 31 años, embistió con un camión durante las celebraciones del 14 de julio, matando a 86 personas.
La guía del gobierno australiano, destinada a los organizadores de eventos y a las autoridades locales, ofrece consejos para evaluar la vulnerabilidad de los sitios, incluyendo ataques con automóviles, y para mejorar la protección.
Entre las medidas tomadas se incluyeron opciones disuasivas como vallas o cámaras de vigilancia, y otras estrategias como árboles o bolardos para obligar a los coches a reducir la velocidad.
En Melbourne también se instaló un sistema público de sirenas para advertir a la gente de posibles atentados o de otras amenazadas.
Según el periódico Age, las sirenas no se activaron este jueves, y la policía tampoco aplicó estrategias de contraterrorismo.

