Un monje franciscano fue premiado como el mejor profesor del mundo
"Las nuevas generaciones no van a tener expectativas bajas. África va a producir científicos, ingenieros y empresarios que serán famosos en todos los rincones del mundo, y las mujeres van a tener un enorme protagonismo", auguró el religioso.
- Religión y espiritualidad
- Mar 26, 2019
El profesor de ciencias y franciscano Peter Tabichi, de 36 años, recibió el premio Nobel de Educación (Global Teacher Prize) 2019, por su importante trabajo educativo en una de las zonas más pobres de Kenia.
Desde el 2014 la fundación Varkey de Dubái entrega este premio que incluye un millón de dólares que deben destinarse a fines educativos.
«Quiero entregarle el premio a la comunidad», aseguró Tabichi y señaló que “voy a devolverle este premio a la sociedad, porque soy un religioso. Nuestras necesidades están atendidas: comida, ropa, todo. Entonces, me hará muy feliz la manera en la que este gran momento va a beneficiar a la sociedad”.
El profesor dona el 80% de su sueldo, imparte clase en un colegio en Pwani, una aldea tan mísera que el 95% de sus alumnos son pobres, a un tercio le falta el padre o la madre y los problemas de drogas, embarazos de adolescentes y suicidios están a la orden del día.
Sus estudiantes, que tienen entre 11 y 16 años —algunos recorren siete kilómetros diarios para ir a la escuela—, ganaron la competencia nacional de Ciencias y el equipo de Matemáticas clasificó para un torneo científico y de ingeniería en Arizona (Estados Unidos).
«Las nuevas generaciones no van a tener expectativas bajas. África va a producir científicos, ingenieros y empresarios que serán famosos en todos los rincones del mundo, y las mujeres van a tener un enorme protagonismo», auguró el religioso.
Los fines de semana Tabichi enseña a las familias a cultivar de forma más eficiente y ecológica sus semidesérticas tierras. Y trata de sembrar la concordia en una tierra en la que la tensión entre las siete tribus terminó en una masacre en 2007. Por ese motivo creó también un club de la paz en el que se debate y se hacen actividades juntos.
«Este premio no me reconoce a mí, sino a la gente joven de ese gran continente. Estoy aquí sólo porque mis alumnos lo han logrado. Este premio les da una oportunidad, le dice al mundo que ellos pueden ser lo que quieran», aseguró este domingo al recoger el trofeo.
Sobre su trabajo, el profesor indicó que “para ser un gran profesor tienes que ser creativo para abrazar la tecnología. Es importante promover formas modernas de enseñar”.
Para la gala el maestro se puso para la gala el hábito de la orden de San Francisco de Asís, que se ciñe a la cintura con un cordón franciscano de tres nudos para representar la pobreza, la castidad y la obediencia.
“¡Ver a mis alumnos crecer en conocimiento, habilidades y confianza es mi mayor alegría al enseñar! Cuando se vuelven resilientes, creativos y productivos en la sociedad, me siento muy satisfecho porque actúo como el mejor facilitador de destinos y la clave que desbloquea su potencial de la manera más emocionante”, manifestó.
Al acto no faltó, a través de un vídeo grabado, el presidente de Kenia, Uhuru Kenyatta: «Peter, me das esperanza de que los mejores días de África están cerca. Tu historia iluminará a otras generaciones».
Al Global Teacher Prize se postularon este año 10.000 candidatos de 177 países.

