Matheu llega a Distrito Siete y presenta nuevo material
La banda “Matheu” se presenta el 14 de agosto en Distrito Siete (Ovidio Lagos 790), donde presentarán temas del próximo material y compartirán su magia con el público rosarino. Conclusión quiso conocerlos y compartir sus experiencias.
- Espectáculos
- Ago 11, 2015
A rockear. El viernes a las 21, Matheu se presenta en Distrito Siete (Ovidio Lagos 790) donde harán un recorrido por los temas viejos adaptados a siete integrantes, sumado a los que formarán parte del nuevo material de la banda.
Conclusión tuvo la oportunidad de encontrarse con sus integrantes para charlar de todo lo que se viene y de la historia de la banda.
-Por Marina Vidal-
En Rosario, cuna de muchos músicos de excelencia, conviven decenas de bandas que intentan instalarse en el mundo musical y crecer hasta ser popularmente conocidas. En la misma ciudad, se forman miles de grupos de músicos que por el amor hacia el arte de los acordes se juntan y de un momento a otro deciden “formar una banda” y llamar a algún amigo que se “dé maña” para tocar algún instrumento.
Lo curioso es cuando un grupo de amigos se junta para compartir la vida y surgen las ganas de hacer algo juntos, algo que los una un poco más, y entonces eligen la música como excusa para continuar estrechando lazos. Eso es lo que sucede con “Matheu”, una banda de rock donde el denominador común es la amistad y, más que un grupo de rock, son un grupo de amigos.
Conclusión se reunió con ellos y más que una entrevista fue una charla de café, donde abundaron las anécdotas, las bromas y las historias que dejaron entrever la esencia que hoy por hoy y desde su formación llevaron a este grupo de muchachos a juntarse y animarse a subirse a las tablas para compartir con el público lo que más les gusta hacer: “Tocar y estar entre amigos”.
“Matheu es un barrio de zona sur”
¿Quién es Matheu? Esa fue la pregunta disparador que comenzó el diálogo; la cual fue respondida por Facundo, quien no dudó en comenzar a relatar como si escribiese una biografía del grupo. “Matheu es una banda que arrancó en 2001 con chicos adolescentes”, cuenta, aunque su relato se interrumpe ante la necesidad de explicar que todo surge en el barrio Matheu (de ahí el nombre) de la zona sur de Rosario, en una plaza donde se juntaban a jugar a la pelota y que de a poco se convirtió en testigo del nacimiento de su amistad, viéndolos crecer paso a paso.
Cristian (voz), Federico (bajo) y Facundo (batería) primero optaron en andar en skate pero como su objetivo era “conocer minitas y no funcionó”, decidieron formar una banda.
A partir de allí, cuenta Federico, como “ninguno tenía idea, salvo Cristian que había hecho un tema propio”, resolvieron quién tocaba cada instrumento y “empezó la emoción”. Comenzaron a tocar en la pieza de la abuela de Facundo, sin experiencia ni conocimientos musicales pero con mucha garra y ganas de hacer música.
“Matheu no es una banda de músicos, es un grupo de amigos que decidieron tocar”.
Pasó el tiempo y con él vinieron las adquisiciones. “Un día llego del colegio y mi papá me dice vi una batería que me parece que es la que va, fuimos a comprarla y nos salió 400 pesos, la armamos en la terraza y desde ahí empezamos a tocar ahí arriba”, relata Facundo.
Si bien los gustos musicales por los distintos géneros discrepaban, lograron fusionarlos y hacerlos convivir para llegar a un acuerdo y consolidar uno propio. Empezaron a tocar heavy metal y a codearse con otras bandas locales hasta llegar a compartir escenario con Almafuerte.
“Sacrifiqué el viaje de estudio para poder viajar con Matheu a Buenos Aires, era todo nuevo, pura emoción”, cuenta Cristian y agrega: “En otra oportunidad viajamos solamente para alcanzarle el disco a Mario Pergolini”.
Más tarde se agregó otro integrante, otro amigo, el Negro Maxi, y entre todos quisieron ir más allá y con el afán de querer promover lo que hacían, hicieron un programa de radio llamado “La Perrada” para poder pasar sus temas y los que a ellos les gustaba. A la par del crecimiento personal cayeron en la cuenta que necesitaban otra sala de ensayo y se dedicaron a convertir un garage en un verdadero espacio para ensayar. “Revestimos las paredes con goma espuma y cajas de huevos para mejorar la acústica”, describe Facundo.
Un viaje para recordar
“Un grupo de amigos del barrio resume todo lo que implica pertenecer a ello; estar siempre, todos juntos tomando una cerveza en la esquina, o en un quiosco, conocerse, ser parte de sus familias, de sus historias”. Los chicos decidieron que les faltaba algo… un viaje, una gira. Sin pensarlo demasiado y a bordo de un Citroën 3CV, se embarcaron en un viaje hacia el sur, con sus instrumentos y con ansias de mostrarle al mundo su música. Una tormenta a mitad de Río Negro hizo que “la máquina” se fundiera y el paisaje los encontró solos, en el medio de la nada, y aún sin tocar.
Toda experiencia sirve para crecer, y para componer al respecto. Luego de ese episodio, Cristian compuso un tema llamado “3CV” con un celular de antaño, pero lleno de la magia que envolvió ese viaje.
“Si lo aprueba la vieja está todo ok”
El cantante contó algo particular, que tiene que ver con la elección de temas potables para tocar con la banda. “Crecimos musicalmente y nos enfocamos en el rock un poco más tranqui con más canciones. El filtro de la canción era tocárselo a mi vieja, si a mi mamá le gustó y no siguió cocinando cuando yo lo tocaba, quería decir que estaba bueno. Hoy, la metodología se traslada a los asados con el “Matheu teem”, nuestro grupo de amigos que nos hace el aguante y con los cuales nos juntamos a comer; si cuando les hacemos escuchar los temas, vemos que les gusta, consideramos que es tocable y pasa a la lista de canciones de la banda”.
“¿Qué música hacen?: Las que son tocables en el asado”
No todo es color de rosas
En una oportunidad agregaron a otro integrante que tocaba el saxo, aunque se enfermó y falleció. Ese episodio fue un punto de inflexión en la banda que hizo que hiciesen un paréntesis y que su último disco “Desde adentro” no pudiese difundirse.
Hasta que decidieron que “había que salir adelante y crecer como personas y como grupo”.
“Tuvimos que arrancar de cero y empezar de nuevo, sumamos a Pipo, Cristian, Ramiro y Lucho; con ellos, se consolidó lo que hoy es Matheu, un grupo de siete amigos que les gusta tocar”.
Un presente con futuro
Hoy, “Matheu” se prepara para un show que promete y sus integrantes: Cristián Castro (Voz y Guitarra), Federico Sánchez (Bajo), Facundo Bossio (Batería), Manuel Ruiz (Guitarra), Ramiro Bossus (Guitarra y coros), Cristian Sánchez (Percusión y coros) y Luciano Merino (Saxo), están listo para «romperla» arriba del escenario.
Con muchas sorpresas, frescura y expectativas, Matheu espera seguir creciendo como músicos y como amigos, haciendo todo a pulmón, por amor a la música y al encuentro que se produce cuando tocan rodeados de su querida gente.
“Pueden pasar miles de años pero sé que esto va a seguir sonando porque somos amigos, y eso es lo que siempre va a quedar, y a prevalecer”.

