Prisión perpetua para el femicida de Nadia Benítez
Federico Aranda fue condenado por el delito de homicidio doblemente calificado por el vínculo y por mediar violencia de género en calidad de autor. El crimen ocurrió en febrero de 2017. El femicida dijo que la joven se había tirado por la ventana pero la Fiscalía demostró que falleció a causa de los golpes de puño que le ocasionaron fractura en la base del cráneo y daño en la masa encefálica.
- Judiciales
- Nov 27, 2019
Este miércoles finalmente se conoció la sentencia para el femicida de Nadia Benítez. Federico Aranda, de 31 años, fue condenado Se trata de Federico Aranda, de 31 años, quien fue condenado a prisión perpetua por el delito de «homicidio doblemente calificado por el vínculo en concurso real con femicidio».
El 5 de febrero de 2017 la hermana de la víctima, quien vivía en la casa contigua, llamó a la policía porque escuchó discusiones y un fuerte grito. Al llegar al lugar, la joven yacía muerta en el piso del patio de la vivienda y su pareja, hoy condenado, dijo que se había arrojado desde la ventana.
Sin embargo, durante el proceso oral, el fiscal Adrián Spelta logró demostrar que aquella noche la pareja había asistido, junto a su pequeña hija, a una cena en casa de una amiga de la cual se retiraron tras mantener una discusión. Una vez que regresaron a la vivienda de calle Einstein al 570, alrededor de las 2.30 de la madrugada, Aranda continuó la discusión atacándo a Nadia con golpes de puño, hiriéndola de gravedad y causando su fallecimiento en el lugar.
Los jueces de Primera Instancia Roman Lanzon, Ismael Manfrin y Mariano Aliau condenaron a Federico Aranda a la pena de prisión perpetua.
Es la sentencia que habíamos solicitado. Es un femicidio y es la pena que el código prevé. Lo que yo pedí es que se diera el ejemplo con esta sentencia y es lo que hicieron los jueces. Se pudo acreditar a lo largo de todo el proceso que Nadia había sido víctima de esta violencia a lo largo de los años y esta es la forma de dar el ejemplo para que estos hechos no vuelvan a ocurrir.
Spelta señaló en el alegato que era imposible que Nadia se tirara de esa ventana. «Para ella hubiera sido imposible arrojarse, debía haber hecho una acrobacia. Una mujer de una altura de 1.60 y con 80 kilos era imposible que cayera de forma tal que se golpeara la frente y que los pies quedaran ubicados como quedaron.
Durante el juicio se logró establecer que Nadia Benítez falleció tras sufrir al menos dos violentos golpes: uno que le fracturó la mandíbula en tres partes y otro, que fue el que le causó la muerte, que le generó una fractura en la base del cráneo y le provocó daño encefálico. Además presentaba marcas en las rodillas propias de una caída por desvanecimiento, tenía las uñas rotas y golpes en el dorso de la mano compatible con maniobras defensivas.

