MARTES, 20 DE OCT.

Central Córdoba lo buscó pero no pudo arrancar el Clausura con una alegría en su casa

El equipo de Juan Rossi empató sin goles en un encuentro cerrado contra Midland en el estadio Gabino Sosa de Rosario, por la primera fecha del Clausura de la Primera C.

Central Córdoba lo buscó tímidamente hasta el final pero no pudo arrancar el Clausura de la Primera C con una alegría en su casa, ya que empató sin goles en un cerrado encuentro contra Midland en el Gabino Sosa y por la primera fecha de este tramo de la temporada, que lo tiene bien posicionado en la tabla general de posiciones tras acabar en el segundo puesto del Apertura, apenas por detrás del ganador Dock Sud.

El local que dirige Rossi salió a la cancha con la siguiente formación en la tarde del domingo, ante un rival muy inferior en todos los aspectos: Matías Giroldi; Julián Bembo, Paulo Killer, Ignacio Bogino y Emiliano Pignani; Matías Ferrari, Gianfranco Alegre, Bautista Carrera y Lucas Bracco; Fabricio Lovotti y José Vizcarra.

El Charrúa llevó a cabo un decidido arranque para tomar la iniciativa en campo contrario, tanto es así que Killer se quedó presionando en la zona alta sin preocuparse por el retroceso. La tenencia del balón, sumada a la movilidad de Lovotti en ofensiva o de algún desprendimiento del mediocampo como en el caso de Bracco, estuvieron cerca de abrir la cuenta en barrio Tablada, la más clara de ellas estrellándose en el palo de Anchoverri.

Pero enseguida el desarrollo entró en una laguna donde la visita logró emparejar un poco el trámite a base de envíos largos y jugadas de pelota parada, aunque sin llevar peligro, mientras la zona media del Matador dejó de suministrar juego y con eso se diluyeron todas las esperanzas del buen comienzo.

Una buena labor de Carrera en las transiciones, la firmeza de los zagueros en el escalonamiento, la seguridad del arquero Giroldi en las salidas y poco más para destacar en una segunda mitad igual de opaca que la primera. Es que estaba necesitando que todas las insinuaciones de Ferrari y Bracco por las bandas se conviertan en realidad, en un contexto de falta de profundidad y de poco peso en los últimos metros.

Los mayores problemas aparecieron a espaldas de Pignani y los cambios se demoraron en llegar, pero finalmente la entrada de Agustín Biñale en el lateral izquierdo le dio mayor solvencia y la aparición de Estanislao Ferrero en la delantera un aire distinto. Por último, Lucas Catramado reemplazó a Bracco en el costado y empezó a generar algo de fútbol junto a los tres puntas que había dejado el equipo rosarino, pero el resultado se mantuvo con candado y el árbitro pitó el final del cotejo.

Con este resultado, Central Córdoba reafirma todo lo que venía demostrando en el tramo anterior de la temporada: que en el fondo no tendrá problemas, pero que le sigue faltando un factor de riesgo en la creación del juego, ya que todas las pelotas sueltas que antes entraban ahora están más complicadas y se nota. De todos modos, el Azul ya tiene una buena base que en caso de pulirla, será gran candidato al ascenso.

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