Crean enjambre de drones autónomos que recolectan manzanas
Una empresa israelí desarrolló robots autónomos voladores para realizar trabajos de recolección de frutas. Sus algoritmos permiten clasificar la fruta por su tamaño y madurez y arrojarla en el espacio designado.
- Internet
- Feb 2, 2022
Tevel Aerobotics es una empresa que tiene como misión liderar la transformación de la recolección manual de frutas por medio de robots autónomos voladores.
Esta idea de la empresa surge debido a que en el mundo hay cada vez más demanda de frutas pero hay menos jornaleros dispuestos a aceptar los trabajos que conlleva la recolección; salarios bajos y por temporadas cortas.
La empresa israelí propone usar enjambres de drones autónomos para recolectar la cosecha.
Tevel se vende sin tapujos como una solución tecnológica para ahorrar costes a los fruticultores, dejando de pagar los salarios, el transporte, la vivienda y los visados de los trabajadores de temporada.
Tevel creó estos enjambres de drones programados para detectar y clasificar fruta, como las manzanas, por su tamaño y madurez. Muchas de las tecnologías que implementan estos drones son un estándar de la industria: algoritmos para evitar obstáculos, calcular la trayectoria y mantener el equilibrio, así como algoritmos de visión por computadora entrenados con inteligencia artificial para seleccionar la fruta. Pero estos drones también están equipados con brazos robóticos para cosechar la fruta de los árboles y soltarla en un espacio designado.
Los drones, que pueden alquilarse a Tevel para cada cosecha, están conectados por cable a un robot central que sirve como fuente de alimentación, así como a la nube, para que el agricultor pueda gestionarlos con una aplicación web.
Como expresó Yaniv Maor, el fundador de Tevel en una prueba piloto que realizaron en un manzanar de la empresa italiana Rivoira
“Trabajamos sin parar durante cinco semanas. Todas las noches, había dos contenedores, uno de nuestro lado y otro del lado de los recolectores manuales. Hacia la mitad del piloto, éramos incluso mejores que los recolectores humanos”.

