MARTES, 20 DE OCT.

Vecinos de barrio Cristalería denuncian una ola de robos

Personas caminando por los techos, arrebatos en las paradas de colectivos y chicos a los que les quitan sus mochilas cuando vuelven de la escuela, todas situaciones que son "moneda corriente" en la zona.

 

Vecinos de barrio Cristalería denuncian una incesante ola de robos y arrebatos que incluso tienen como víctimas a los chicos que vuelvan de la escuela, a quienes les sacan las mochilas con los útiles, Aseguran que a pesar de haber mantenido varias reuniones con autoridades locales no obtienen ninguna solución de fondo y advierten que en la zona solo funciona una subcomisaría que carece del móviles para realizar tareas de patrullaje.

Agrupadas en la Vecinal Francisco Lai, las personas que viven en Cristalería señalan con gran preocupación los reiterados hechos en los que intrusos caminan por los techos de las viviendas al asecho de algo que puedan llevarse.

Los robos también afectan a la gente que espera el colectivo en la parada. Hombres pasan en moto y arrebatan bolsos y celulares para después darse a la fuga, aun sin que haya quien los persiga, ya que -según los vecinos- la presencia policial es nula y al llamar al 911 rara vez asisten.

«La verdad que prácticamente todos los días los vecinos denuncian o se quejan de que hay gente caminando por los techos; que se pasan para el fondo de las casas y se llevan una bicicleta, herramientas o los caños del aire acondicionado, lo que sea», lamentó Sandra Macera, integrante de la Vecinal Francisco Lai.

Y amplió: «Es por temporada, según qué necesitan. En otra época nos han robado las baterías de los autos o algunas cubiertas. Además, en las paradas de los colectivos, como las esperas a veces son muy largas, a la gente le arrebatan las mochilas y los celulares. Eso es moneda de todos los días. También les pasa a los chicos que van a la escuela, que les roban la mochila con todos los útiles».

Macera destacó que en el barrio no son frecuentes las balaceras, pero sí sufren cotidianamente el robo de sus pertenencias y algunos negocios padecieron intimidaciones.

«Entran y salen, hacen lo que quieran. Además la gente que tiene que esperar el colectivo está a merced de los delincuentes Hay cero patrullaje y dependés del 911, pero la mayoría de los vecinos dice que los llaman y rara vez aparecen. En esta zona hay solo una subcomisaria, que tiene con suerte un móvil y muchos otros rotos», cuestionó.

 

 

Compartir nota

Tópicos

Últimas Noticias