Bacon, Popper y el terraplanismo: el debate sobre la verdad científica se enciende en “La Brújula”
El programa "La Brújula" discutió sobre cómo se construye la verdad científica, abordando temas como el legado de Karl Popper, el relativismo, el terraplanismo y el papel de la ciencia en la sociedad. Se destacó la importancia del diálogo abierto, la autocrítica y la búsqueda colectiva de la verdad.
- Conclusion TV
- Jul 4, 2025
En el último episodio de La Brújula, conducido por Lucas Carena y Pablo J. Davoli, se abordó un tema que no solo despierta curiosidad, sino que también pone sobre la mesa un debate epistemológico muy vigente: el terraplanismo y el negacionismo vistos desde la filosofía de la ciencia. Lejos de ser un simple repaso a teorías conspirativas, el programa se adentra en las raíces del conocimiento, explorando cómo figuras como Francis Bacon y Karl Popper sentaron las bases para entender qué es ciencia y cómo se diferencia del mero dogma.
Bacon, Popper y la ciencia en cuestión
El programa recordó la evolución histórica del método científico, desde Aristóteles hasta el empirismo moderno. Francis Bacon, pionero del método inductivo, es mencionado como un punto de partida para entender cómo se construye el conocimiento a partir de la observación. Sin embargo, la charla se centra en la crítica que Karl Popper hizo a esta forma de pensar: la inducción, según Popper, no basta para validar una teoría, ya que siempre queda la posibilidad de que un solo contraejemplo la derrumbe.
Popper propuso entonces el falsacionismo, la idea de que una teoría científica debe poder ser puesta a prueba y, en caso de ser falsa, ser descartada o modificada. Este enfoque invita a un escepticismo saludable, donde la duda no es enemiga sino aliada de la ciencia. Sin embargo, los conductores también señalaron las críticas que ha recibido Popper, como la posibilidad de que su postura derive en un relativismo escéptico o incluso en un anarquismo epistemológico, donde se pierde una jerarquía clara en el conocimiento científico.
Terraplanismo: un ejemplo para reflexionar
El programa no dejó pasar la oportunidad de usar el terraplanismo como ejemplo de cómo se enfrentan las disputas sobre la legitimidad del conocimiento. Más allá de rechazar o aceptar sin más esta creencia, se propuso analizarla desde el punto de vista epistemológico: ¿cómo se construyen las verdades aceptadas? ¿Qué papel juegan las teorías provisionales y la falsabilidad? ¿Cómo se maneja el diálogo entre quienes sostienen visiones contrapuestas?
Este enfoque invita a adoptar una actitud de prudencia y apertura, sin caer en el dogmatismo ni en el relativismo extremo. En un mundo donde las disputas científicas pueden derivar en polarizaciones y hasta en mecanismos coercitivos —como se evidenció en 2020—, la invitación es a escuchar y debatir con respeto, reconociendo que las hipótesis científicas son siempre provisionales y sujetas a revisión.
Ciencia, escepticismo y diálogo en tiempos difíciles
Los conductores destacaron que la ciencia auténtica no monopoliza la verdad ni se atrinchera en discursos cerrados. Por el contrario, debe fomentar un diálogo abierto y civilizado, donde las diferencias se analicen con rigor y sin descalificaciones. La virtud de la duda científica es fundamental para evitar caer en el nihilismo o en un elitismo que excluye otras voces.
Además, se subrayó que la falsabilidad, aunque útil como herramienta, no debe convertirse en un dogma absoluto que excluya otros tipos de verdades, como las teológicas o filosóficas. El filósofo auténtico, según la charla, es quien reconoce la posibilidad de error y evita apropiarse de la verdad de manera definitiva.
La Brújula cerró con una invitación a la reflexión y al debate informado, promoviendo el pluralismo y la apertura al diálogo como caminos para enfrentar las disputas epistemológicas contemporáneas. La ciencia, en este marco, no es un conjunto cerrado de certezas, sino una búsqueda constante que debe equilibrar el escepticismo con la humildad.
Para quienes quieran profundizar en el tema, el programa ofrece más contenido y contacto a través de sus redes sociales y su web, fomentando así una comunidad interesada en pensar críticamente sobre el conocimiento y sus límites.

