Cumbre progresista “Democracia Siempre” en Chile y nuevas negociaciones entre Rusia y Ucrania en Estambul
Santiago Toffoli y Emilio Ordoñez analizaron los movimientos políticos en el país trasandino y el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania.
- Café Internacional
- Jul 23, 2025
En una nueva emisión de Café Internacional, dos eventos captaron el eje de análisis. En primer lugar, la celebración a principios de semana de la Cumbre “Democracia Siempre” en Santiago de Chile, en la búsqueda de generar una masa crítica que permita contrarrestar el avance de las derechas a nivel continental y global a partir del tratamiento de temas cruciales como la IA, el cambio climático y, por supuesto, el fortalecimiento del sistema democrático. Por otro lado, tuvo lugar en Estambul una nueva ronda de negociaciones entre Rusia y Ucrania con el objeto de alcanzar un acuerdo de paz que, orillando los tres años y medio de guerra, se ve cada vez más lejano.
La Cumbre Progresista “Democracia Siempre”, que contó con la presencia de los mandatarios de Chile, Brasil, Colombia, Uruguay y España, tal vez haya sido el primer intento serio al más alto nivel de abordar el fenómeno de la desafección social hacia la democracia como sistema de gobierno, en un momento en que se conjuga el crecimiento de las neoderechas a nivel global y el sesgo disruptivo de la presidencia de Donald Trump en el sistema internacional. Este contexto dio fundamento a la agenda que se abordó en Santiago de Chile, en la cual se tocaron temas como democracia, apoyo al multilateralismo, cambio climático, Inteligencia Artificial y algoritmos. así como también sentó posición concreta al pedir un alto el fuego en la Franja de Gaza. El análisis desde el programa pasó por las posibilidades de crecimiento de esta iniciativa a futuro, teniendo en cuenta la coyuntura política y electoral de los mandatarios participantes, así como también la variable interna de la celebración de este evento en Chile, días después de la victoria de la comunista Jeannette Jara en las internas de la izquierda con vistas a las elecciones presidenciales de noviembre.
Mientras tanto, la tercera ronda de negociaciones entre Rusia y Ucrania por un alto el fuego continuaron este miércoles en Estambul, en donde las posiciones de ambas partes volvieron a chocar, para solo llegar a un nuevo acuerdo de intercambio de prisioneros, tal como sucedió en rondas anteriores. El condimento de esta nueva ronda fue puesto por un contexto en el cual los movimientos de presión se dieron por varios flancos. En primer término, desde Estados Unidos, con el plazo estipulado por Trump de 50 días para arribar a un acuerdo, amenazando con una subida del 100% de los aranceles a las importaciones rusas de no prosperar esta iniciativa, lo que comprueba el creciente desencanto de Trump hacia Putin y su propia impotencia de no poder dar cumplimiento a su promesa de una solución rápida del conflicto. En segundo término, el intento del presidente ucraniano Volodymyr Zelensky de relanzar su gobierno con el reemplazo de su primer ministro, en un contexto de fuertes internas que desafían el otrora indiscutible consenso interno de guerra favorable a la figura del presidente.
Finalmente, en su Última Columna, Lautaro Murialdo nos recuerda qué tan cerca estuvo el mundo de la catástrofe en algunas ocasiones, trayendo a la mesa la figura del ex presidente estadounidense Richard Nixon y su actuación tras el derribo por parte de Corea del Norte de un avión de reconocimiento estadounidense que costó la vida a 31 efectivos. Un evento real, documentado por las propias grabaciones clandestinas de Nixon, que involucró militares de alto rango, una conducta errática de Nixon y una intervención providencial que salvó al mundo de un nuevo escenario de guerra atómica, en una época en que decisiones sensibles como el uso de armas nucleares carecían de protocolos claros y seguros.

