Trágico golpe ambiental: la yaguareté Acaí fue asesinada tras su liberación en El Impenetrable
Liberada el pasado 5 de octubre en los montes chaqueños, el animal fue hallado muerto y los daños evidentes apuntan a la intervención del hombre.
- Corazón Animal
- Nov 11, 2025
La ilusión de ver nuevamente al yaguareté caminar libre por los montes chaqueños duró apenas unas semanas. Acaí, una hembra joven nacida en el Parque Nacional Iberá y liberada el pasado 5 de octubre en El Impenetrable chaqueño, fue asesinada. Su collar satelital apareció hundido en el río Bermejo, con daños evidentes que apuntan a una intervención humana.
Desde la Fundación Rewilding Argentina confirmaron a El Destape que el animal fue víctima de cazadores furtivos. Vecinos de la zona reforzaron esa hipótesis al aportar versiones sobre disparos y movimientos sospechosos en el área donde Acaí había sido vista por última vez. La señal de su GPS se había perdido el 25 de octubre; poco después, un equipo de guardaparques halló el dispositivo destruido en el agua.
El crimen provocó indignación entre ambientalistas, científicos y comunidades locales que acompañan el ambicioso plan de reintroducción del yaguareté, la especie más amenazada del país. La Administración de Parques Nacionales presentó una denuncia ante el Juzgado Federal de Sáenz Peña y la Justicia investiga el hecho como un atentado contra la fauna protegida. El gobernador de Chaco, Leandro Zdero, repudió el asesinato y adelantó que la provincia se presentará como querellante si se confirma la responsabilidad de cazadores.
El yaguareté -símbolo de la biodiversidad argentina y “Monumento Natural Nacional” desde 2001- sobrevive apenas en tres regiones del país. En el Gran Chaco quedan menos de veinte individuos, la mayoría machos solitarios. Por eso, la liberación de Acaí había sido celebrada como un paso histórico: significaba volver a tener una hembra silvestre en una zona donde hacía más de tres décadas no se registraban.
La muerte de Acaí no es solo una tragedia simbólica. Representa un golpe al corazón de un proyecto que busca recuperar la especie y restaurar el equilibrio ecológico de los grandes bosques chaqueños. Detrás de esa pérdida hay años de trabajo científico, inversión pública y compromiso de conservacionistas que ahora ven cómo la violencia humana vuelve a imponerse sobre la esperanza.
“Estamos profundamente conmovidos. Acaí era la expresión más clara de que la naturaleza podía volver. Este hecho muestra que todavía hay quienes no comprenden el valor de la vida silvestre”, expresaron desde Rewilding Argentina.
El caso también desnuda la fragilidad de los programas de conservación en territorios donde el control estatal es escaso y la caza ilegal persiste como práctica arraigada. Organizaciones ambientales reclaman reforzar la vigilancia, aumentar el número de guardaparques y desarrollar campañas de sensibilización en las comunidades vecinas al parque.
Mientras la investigación judicial avanza, el nombre de Acaí se convirtió en emblema. En redes sociales, naturalistas y ciudadanos de todo el país exigen justicia y piden que el crimen no quede impune. En el monte chaqueño, donde el silencio volvió a ser absoluto, la muerte de una sola yaguareté recuerda cuánto cuesta -y cuán frágil es- devolverle la vida a la naturaleza.

