DOMINGO, 19 DE JUL.

Escritores sembraron palabras y árboles en Parque Norte

En el marco del Día del Árbol, que se conmemora cada 29 de agosto, y por los 15 años del Grupo EndArte, escritores, poetas, artistas y ambientalistas participaron en una plantación colectiva de anacahuitas en la intersección de avenida Illia y bulevar Oroño. El evento fue declarado de interés municipal.

 

La actividad se realizó el viernes 29 en el corazón de Parque Norte, donde la literatura se unió a la naturaleza en una ceremonia cargada de simbolismo. Doce ejemplares de anacahuita, un árbol nativo de la región, fueron plantados por escritores rosarinos. Al acto asistieron autoridades municipales, representantes de la Fundación Pensar, del área de Cultura, y Parques y Paseos de la Secretaría de Ambiente y Espacio Público.

La iniciativa fue impulsada por la escritora Myriam Gorvein, quien expresó “nosotros estamos haciendo una plantación por los 15 años de EndArte. El grupo nació en la época de los blogs, allá por 2009, cuando nos encontramos un grupo de escritores que participábamos en un blog de España. Con el tiempo se fue ampliando, incorporando otras disciplinas artísticas, pero siempre con un fundamento claro, el respeto al ser humano y a la naturaleza. Este es el objetivo fundamental de la plantación”.

En representación de la Municipalidad, el director de Parques y Paseos, Carlos Vanucci, destacó que “las plantas son de producción propia, algo poco habitual, porque buscamos fomentar especies nativas como la anacahuita, una planta muy florida que atrae pájaros y mariposas. En Rosario, por la tierra y el clima, esperamos que se desarrolle de manera excelente”. El evento contó además con el acompañamiento del concejal Charly Cardozo, quien gestionó la declaración de interés municipal y su secretaria entregó el diploma durante la ceremonia.

Cada escritor plantó un árbol: los ejemplares fueron colocados por Susana Sánchez Nardón, Leopoldo Pistan, Alicia Lastra, María del Carmen Díaz, María de Luján Moreno, Federico Janda, Belén Orazi, Marcelo Yasuk, Mariel Zucca, Rafael Micheletti y Myriam Gorvein. El árbol número doce fue dedicado a quienes integraron EndArte y fue un homenaje a cada uno de ellos.

La jornada estuvo atravesada por momentos emotivos. Leopoldo Pistan manifestó: “Hoy es un día especial, además de que es el Día del Árbol quiero dedicar este gesto a mi hijo, que falleció recientemente. Plantar un árbol es sembrar vida, comenzar otra etapa y dejar una huella.

Por su parte, Alicia Lastra señaló: “Somos dependientes de la naturaleza. Si ella está bien, nosotros también. Respetarla es respetarnos, valorarla es garantizar nuestra propia vida. Plantar este árbol es plantar armonía y esperanza”.

La poeta Susana Sánchez Nardón agregó: “El árbol simboliza nuestro compromiso con la naturaleza, la fortaleza silenciosa y la esperanza que se eleva hacia el cielo. Cada ejemplar es un regalo para la comunidad y un legado para las generaciones futuras”.

Asimismo, María del Carmen Díaz, representante de la SADE, explicó: “El árbol es un lazo entre la tierra y el cielo. Mi ofrenda fue darle los cuatro elementos: fuego, agua, aire y tierra, además de mis manos”.

María de Luján Moreno reflexionó sobre el valor simbólico de los árboles y destacó: “El árbol es un abrazo de la naturaleza. Sus raíces tejen los vínculos más amorosos como un ritual sagrado, siendo eterno confidente de secretos y refugio en los momentos impredecibles. Es la conexión exacta de la tierra con nuestros ancestros, abrazando con la sombra fresca de la tarde, donde descansa el bullicio y despierta el silencio de los nuevos comienzos de la vida”. Con estas palabras, subrayó cómo los árboles representan un vínculo profundo entre la naturaleza, la memoria y la vida cotidiana.

Otros escritores como Federico Janda, Belén Orazi y Marcelo Yasuk también compartieron su visión sobre la importancia de plantar vida y dejar huellas a través de la palabra y la acción.

La jornada concluyó con la certeza de que este gesto no será aislado. Tal como adelantó Myriam Gorvein, el proceso continuará con una declaración formal en el Concejo Municipal y la colocación de una placa recordatoria en el predio donde fueron plantados los árboles, con los nombres de todos los escritores. “Uno de los ejemplares fue dedicado a la memoria de los artistas que ya no están, pero nos han dejado su legado. Este movimiento es significativo y debe ser valorado por la comunidad. Plantar árboles es plantar cultura, memoria y futuro”, concluyó la organizadora.

De esta manera, la palabra se transformó en raíz, y Parque Norte quedó marcado por la huella de un gesto colectivo que une literatura, naturaleza y memoria.

¿Qué es el Anacahuita?

El Anacahuita es un árbol de gran porte, con tronco oscuro, grueso y corteza algo agrietada. Su follaje es persistente y tiene un color verde brillante. Es un árbol con buenas características para arbolado y jardines urbanos ya que crece recto y su copa conforma un globo amplio y desarrollado.

En el lenguaje de las flores, el Anacahuita simboliza la fortaleza interna y la esperanza. Su flor blanca es un signo de pureza y renovación, lo que la convierte en una flor adecuada para ceremonias de nuevos comienzos o para conmemorar luchas y victorias personales.

Las hojas del Anacahuita son perfumadas y contienen aceites esenciales. Suelen usarse para infusiones por sus efectos antitusivos, expectorantes y astringentes. Las flores son pequeñas, blanquecinas, ligeramente perfumadas con estambres numerosos y largos. Sus frutos son pequeñas bayas rojizas que se mantienen largo tiempo sobre la planta adornando el follaje con tintes rojizos. Estas bayas son comestibles, tanto para humanos como para aves, y tienen un sabor amargo y mentolado.

También, como muchas plantas nativas, es hospedera de la oruga de la mariposa “Polibio sangrante” (Phocides polybius).

  • NOMBRE CIENTÍFICO: Blepharocalyx Salicifolius.
  • UBICACIÓN: Exterior. Pleno sol.
  • SUSTRATO: Se adapta a diversidad de terrenos, pero prefiere suelos húmedos, sueltos y franco-arenosos.
  • RIEGO: Abundante.
  • FLORACIÓN: En primavera. Fructifica en verano-otoño
  • TAMAÑO: Entre 3 y 6 metros, aunque en ambientes selváticos puede llegar a medir 20 metros.
  • OBSERVACIONES IMPORTANTES: No requiere cuidados especiales, pero no soporta heladas intensas, ni prolongadas. Los ejemplares jóvenes, sin embargo, deben mantenerse a total reparo de las heladas.

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