Se cumplen 75 años de la muerte de Enrique Santos Discépolo, “el espíritu del tango”
El 23 de diciembre de 1951, en Buenos Aires fallecía el polifacético artista quien compusiera clásicos como Yira Yira o Cambalache, una obra tan vigente en estos tiempos como en la época que fue creada por Discepolín.
- Cultura
- Dic 23, 2025
Compositor, músico, actor, dramaturgo y cineasta argentino fue Enrique Santos Discépolo quien falleció un 23 de diciembre de 1951 en Buenos Aires, la misma ciudad en la que naciera medio siglo antes en el barrio de Balvanera. Más completo no podía ser Discepolín, un artista versátil y completo.
Criado por su hermano Armando Discépolo, 14 años mayor, quien lo introdujo en el mundo de las artes, Enrique se inició como actor a los 17 años acompañando al capo cómico Roberto Casaux, fue convocado para la obra «El organito». Hacia fines de los años ’20 incursionó en el tango convirtiéndose en el preferido de los cantantes más populares. De ese período son «Esta noche me emborracho», «Malevaje» y «Yira Yira».
En 1931 incursiona en obras musicales más complejas y extensas como «Wunderbar» y «Tres esperanzas» que le abren las puertas de Europa. De regreso en Buenos Aires se mete de lleno en su pasión, el cine, paralelamente compone sus mejores tangos como «Alma de Bandoneón», «Que vachaché», «El choclo», «Uno» (Junto a Mariano Mores) y su obra más difundida «Cambalache», el tango más versionado de la historia. Entre 1939 y 1943 es guionista o director en 16 películas, aunque la cima de su carrera fue en 1951 cuando fue guionista y actor principal de la película «El hincha».
Su última página como compositor de tangos fue «Cafetín de Buenos Aires» un verdadero himno nacional. Su apoyo abierto e incondicional a Perón le cerró más puertas de las que le abrió, desde su programa de radio y con su personaje «Mordisquito» solía criticar abierta y ferozmente a la oligarquía y al cipayismo.

