MARTES, 20 DE OCT.

Central perdió la brújula y no encuentra la luz

El equipo canalla entró en una crisis futbolística de la que no logra escapar. Cayó por 1-3 ante Argentinos en el Gigante en un ciclo terminado y al que le esperan cambios. "Vamos los pibes", terminó coreando el estadio.

Por Fabrizio Turturici

Central no encuentra la brújula y volvió a perder en el campeonato local, esta vez 1-3 ante Argentinos en el Gigante, con doblete de Braian Romero y otro de Nicolás González; mientras que descontó Fernando Zampedri. Hace once fechas que no gana y tampoco encuentra la luz futbolística. Se avecinan cambios de magnitud en Arroyito.

El partido se inició con ritmo pausado, pero cargado de errores no forzados que hicieron crecer a la visita. Central no hacía pie en la cancha  y sufría por el sector izquierdo, cuando Elías Gómez era vulnerado con facilidad por los volantes exteriores del Bicho. A la hora de defender, Central priorizó el medio y despreció las bandas, justo ante un rival que se hace fuerte con ataques anchos y profundos. La estrategia no era la adecuada.

A pesar de la superioridad de Argentinos, y de las esporádicas respuestas canallas, el desarrollo carecía de llegadas en las áreas. Más bien se jugaba en el mediocampo, donde el local no encontraba aceitar los engranajes que le permitieran salir adelante. Pases insulsos y nulas ideas para aportar en la ofensiva, hicieron un primer tiempo aletargado que no entusiasmó al público. Hasta que una predecible falla sobre la media hora de juego, permitió escaparse en soledad a Braian Romero para establecer el 0-1 y la preocupación de Arroyito.

Luego de la apertura del marcador, el Gigante se derrumbó sobre los jugadores de Montero, que comenzaron a cometer yerros de caracter amateur, producto de un gran nerviosismo. Hace tiempo que el Canalla no entusiasma, pero ahora no sólo eso, sino que es un equipo totalmente deslucido, volcado a la cancha sin iniciativa ni actitud. Muchas cosas deberán replantearse, dado que es uno de los clubes que más invirtió en el mercado de pases y los resultados distan muchísimo de las expectativas.

En un gesto de desesperación por revertir el marcador, Central salió a jugar el segundo tiempo con Lovera y Carrizo en cancha, para darle mayor desequilibrio de tres cuartos de cancha hacia delante. Por inercia propia, Central pudo adelantarse algunos metros, pero seguía faltando esa cuota de profundidad para lastimar a la defensa rival. Sólo la valentía del juvenil ingresado y la solidez de Martínez se destacaron en el conjunto auriazul, que no encontraba el camino.

Sobre el cierre del partido, Central buscó sin éxito cambiar su destino, pero ya estaba sellado. En un par de embestidas más, Argentinos pudo ampliar la ventaja, otra vez gracias a Romero y a gruesas falencias en la última línea. Y luego con Nicolás González, aunque Fernando Zampedri descontó para el 1-3 definitivo.

El pitazo no dejó lugar a excusas: hace once partidos que Central no gana por el campeonato local, una realidad paupérrima por la talla del plantel y lo que representa el club de Arroyito. Sin dudas que esto acarreará cambios de magnitud, para volver a ver la luz que no aparece.

Compartir nota

Tópicos

Últimas Noticias