“Me acuerdo del dolor como si lo estuviese sintiendo ahora”
El arquero leproso, en plena recuperación luego del choque ante Carlos Tevez, recibió a Conclusión en su domicilio y contó los detalles de la lesión. “Pensándolo en frío, tuve suerte”, asegura.
- Deportes
- Mar 13, 2016
Por Pablo Bloise
Medias y ojotas. Nada más relativo a las vacaciones y a la estadía en casa. Así recibió Ezequiel Unsain a Conclusión, en su domicilio. Tan sencillo como se lo escucha a diario por los distintos programas radiales de la ciudad y del país. “Perdón, pero estoy de vacaciones, je”, fue la frase de bienvenida. Y claro, el profundo y cuidadoso reposo lo ha tenido inmóvil durante un largo rato.
Acompañado por sus más íntimos, luego de tantos dichos y versiones que han surgido en las últimas semanas que han comprometido a su familia, el arquero leproso se muestra fuerte y muy cercano a los suyos.
Ve pasar ante sus ojos el mate amargo que va rondando por todo el ambiente entre los presentes, sin poder pegar un sorbo. Todavía le duele, por supuesto que sí. “Tengo que tener cuidado para todo. Cuando estornudo, me agarro de todo lo que tengo cerca, porque sé que me va a hacer mal”, asegura.
La rodilla de Tevez, que tanto lastimó, aparece una y otra vez en la mente de Unsain. Según él mismo, no se arrepiente de haber salido de esa manera, y cuenta: “La verdad es que, pensándolo en frío, tuve suerte. Si me agarra más arriba me tienen que hacer la cara de nuevo, o peor, quizás ni la cuento”.
Un hombre sencillo y familiero. A quien le fascina pasar tiempo en Alcaraz con sus amigos y allegados. “Me ha llamado muchísima gente. Luego de que recibí el alta me fui unos días para allá, porque realmente estaban muy preocupados. Me hacen sentir muy bien”, esgrimió Ezequiel.
No guarda rencores. Tampoco cree en la mala intención dentro de una cancha de fútbol. Sólo se aferra a su recuperación y a hacerle caso al médico, aunque cueste. Sin escrúpulos, habló sobre el presente leproso, y le dedicó algunas palabras a dos de sus grandes referentes: Lucas Bernardi y Oscar Ustari.
– ¿Cómo venís afrontando la recuperación?
– Realmente viene bien y avanzando con creces. Me estoy sintiendo mejor y estoy tranquilo. Esto se maneja con mucha paciencia. Tengo que ir de manera paulatina para estar bien y sin miedo cuando vuelva. De a poquito van pasando los días y, cuando menos lo espere, ya voy a estar entrenando otra vez.
– ¿La recuperación la hiciste en Rosario, o anduviste por Entre Ríos?
– La primera semana estuve en Rosario, más que nada por precaución, por si había algún dolor o algún problema. Después, me fui una semana para estar allá con mi gente, donde uno se siente cómodo. Eso ayuda a la situación psicológica de cada uno, para estar fuerte de la cabeza.
– ¿Cómo reaccionó la gente de tu pueblo cuando se sabía que te tenían que operar?
– Fue un apoyo total. Me llamaron desde el primer momento, y recibí muchos mensajes en las redes sociales. No sólo los de allá, sino de toda la Argentina. La gente de Alcaraz me apoyó siempre, y esta vez no fue la excepción.
– ¿Qué se te pasa por la cabeza cuando ves la jugada?
– Mucha gente pensará que estoy loco, pero creo que podría haber sido peor. Si me agarraba la zona de la cara o del cráneo, quizás estábamos hablando de un trauma muchísimo más complejo, o capaz que ni la cuento. Pero la verdad es que cada vez que la veo, parece un golpe más fuerte todavía.
– ¿Qué recordás del momento?
– Sólo tengo recuerdos borrosos. Si bien nunca llegué a desmayarme, no podía controlar el cuerpo. No tengo imágenes de cuando salí en el carrito de emergencias. Recién comienzo a acordarme de las cosas cuando estoy en la ambulancia. Lo que sí me acuerdo, y parece como si lo estuviera sintiendo ahora, es el dolor. Era algo terrible. Ni bien me desperté sabía que algo estaba roto. Sentía la boca colgando. Fue algo feo. Es difícil cuando se me vienen esos recuerdos, pero lo llevo de una manera tranquila.
– ¿Crees que un futbolista puede tener mala intención?
– El futbol de hoy está violento, tanto afuera como adentro de la cancha. De todas formas, yo creo que ningún futbolista tiene la intención de entrar a la cancha para lastimar a otro. Lamentablemente a Carlos (Tevez) se lo ha tildado de “mala leche” con lo que le ha pasado con Ham y conmigo. Es algo equívoco. No pienso que él tenga malas intenciones. No considero que Carlos sea así.
– ¿Cuándo te escribió?
– Esa misma noche, antes de que me operen. Estaba viajando para Rosario, y me llegó el mensaje. Me expresó su apoyo desde un primer momento. Al día siguiente de la operación, me escribió y le causó alegría que haya salido todo bien.

– ¿Qué te recomiendan los médicos?
– Me han recomendado que la recuperación sea tranquila, que no me exceda. Por el hecho de que en esos excesos siempre se va a ver comprometida la parte lastimada. Cuando quiero hacer fuerza o ejercicios de impacto, siempre están involucrados los músculos de la mandíbula. A medida que vaya pasando el tiempo, voy a ir incrementando ejercicios.
– ¿En cuánto tiempo estarías regresando?
– La orden que me impusieron, desde que me operé, son 45 días para volver a hacer ejercicios muy livianos con pelota. Me estarían quedando unos 20 días para regresar a una cancha, volver a ponerme los guantes, y todo eso. Después, lo que me lleve ponerme a disposición.
– En otro orden, ¿qué impacto dejó la salida de Bernardi? Tanto a nivel equipo como a nivel personal.
– La salida de un técnico nunca es buena, siempre marca que las cosas no están bien. Lucas era un viejo conocido del plantel, había algo especial con él. Lamentablemente hoy en día todo se basa en los números. No se piensa en los proyectos. Una serie de resultados nos dieron vuelta la cara y terminaron con el ciclo. Lucas siempre va a formar una parte importantísima en mi carrera, porque me hizo debutar. No tengo dudas que se va a revindicar y que va a triunfar como entrenador.
– A pesar de que los resultados no eran los mejores, el clásico siempre es una bisagra…
– El clásico siempre marca. Si te toca tener una mala tarde en un partido tan importante como ese, es muy difícil de remontarlo, tanto en una vereda como en la otra. El fanatismo y la enfermedad que se vive hoy en esta ciudad así lo dice.
– ¿Te ha tocado debutar en un momento complicado?
– Tanto yo como varios de los chicos, debutamos en un momento en donde veníamos con muy malos resultados, hilvanando varias derrotas consecutivas. Entrar en un momento así requiere de mucha personalidad y carácter. Tratamos de hacerlo lo mejor posible. Por suerte, no desentonamos y pudimos mantener un nivel aceptable para sostenernos en el equipo y poder demostrar.

– ¿Cómo se sale de este momento, que muestra a un Newell’s alejado de lo que supo ser hace no tanto tiempo?
– La única manera es estando todos juntos. Seguir entrenando. Si nosotros no buscamos esa mejoría, la mejoría sola no va a llegar. Estamos con la idea de salir adelante y conseguir los resultados. La gente sufre mucho y nosotros también. No soportamos el ambiente de tristeza que se vive cuando no podemos ganar. Pero lo mejoraremos juntos.
– ¿Qué pudiste hablar con Osella?
– Realmente pude cruzar pocas palabras con él. Está siempre con los chicos que entrenan, como corresponde, y yo estoy alejado. Hablé un rato antes del partido con Unión, me transmitió tranquilidad. Me comentó que ellos me iban a esperar para que yo pueda estar 100% a disposición. Sé cómo trabaja, me gusta. Es un entrenador muy aguerrido, que le gusta que el jugador corra y meta. Arma sus equipos de atrás para adelante, buscando solidez defensiva y concretar cuando tiene llegadas. Todo proceso necesita tiempo. Trataremos de acordar esos tiempos y empezar a obtener resultados lo antes posible.
– ¿Qué te causó la salida de Ustari?
– Fue una sensación rara, pero no me sorprendió porque yo sabía lo que él estaba viviendo. Oscar para mí fue importantísimo. Me enseñó muchísimo y me apoyo en tiempos difíciles. Es una persona increíble y un arquero tremendo. Tuve la suerte de entrenar al lado suyo todos los días y uno ve el profesionalismo y la calidad. Él no se sentía bien acá, se lo atacaba mucho. Se veía venir que pueda irse a buscar más tranquilidad.
– ¿Pensás en la Selección Argentina?
– Si te digo que no, te miento. A raíz de los rumores que han salido hace un tiempo, uno queda con la ilusión de que se puede dar. Por otro lado, si te digo que estoy pensando en eso todo el día, también te miento. Ahora tengo un problema que resolver, que es tratar de pasar esta lesión, y volver a entrenar. Uno tiene sueños, y uno de ellos es formar parte del plantel que puede ir a Río. Con lo que me pasó, pierdo la posibilidad de demostrar que puedo ir. Pero intentare ponerme en plenitud física lo antes posible para que, si se da la chance, estar a la altura.
Producción fotográfica: Florencia Vizzi






