MARTES, 20 DE OCT.

Hermandad olímpica: el gran gesto del argentino Bruno y el paraguayo Ayala

En la última prueba de atletismo de Río 2016, el maratón masculino, los deportistas latinoamericanos dieron al mundo una muestra de deportividad que enaltece el espíritu olímpico.

En la última prueba de atletismo de los Juegos de Río 2016, el maratón masculino, los deportistas Federico Bruno (argentino) y Derlys Ayala (paraguayo) dieron al mundo una imagen de deportividad que se llevó los aplausos y representó el más puro espíritu olímpico.

Lejos del podio, los latinoamericanos fueron de los últimos en cruzar la meta, pero ayudándose mutuamente para no abandonar. Con muchos calambres y obligado a hacer pequeñas pausas, el entrerriano estuvo a punto de largar la toalla, pero resistió.

«Agradezco al paraguayo, que en tres kilómetros frenó y me hizo el aguante. Yo le decía que se fuera, que él estaba bien, pero él me dijo que no, que íbamos a llegar juntos», explicó Bruno, con más experiencia en el medio fondo, al final de la prueba. El argentino sintió que terminó la prueba «arrastrado como un viejo» y «dando lástima».

Por su parte, Derlys Ayala, que tuvo una pubalgia recientemente, también tuvo calambres y señaló que se ayudó con Bruno para darse ánimos mutuamente.

«El objetivo era terminar. Fueron mis primeros Juegos Olímpicos y uno tiene que acabar sus primeros Juegos Olímpicos. La gente de Rio nos apoyó mucho. Me encontré con Bruno de Argentina, los dos veníamos acalambrados y nos acompañamos uno a otro en los últimos kilómetros», explicó.

De los 140 que terminaron, Derlys Ayala fue 136º (2h39:40), mientras que Federico Bruno fue 137º (2h40:05), en una prueba en la que ganó el keniano Eliud Kipchoge con 2h04:44.

Foto: AFP

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