Julio Ferrer: “Diego va a ser una bandera a reivindicar en las luchas políticas hasta que se termine la humanidad”
En el marco del II Congreso Internacional sobre Diego Armando Maradona, el periodista y escritor participó de la mesa debate "Investigar a Diego" y en diálogo con Conclusión habló sobre su influyente faceta política, que lo llevó incluso a ser sujeto de investigación por parte de los servicios de inteligencia estadounidenses.
- Deportes
- Por Por Lautaro Zeballos, enviado especial desde La Plata
- Oct 30, 2026
Para el periodista y escritor Julio Ferrer, “la dimensión política de Diego Maradona es mucho más que de la dimensión deportiva”. Si algo se le reivindica hasta estos días al astro de Villa Fiorito y a su figura mitológica es que además de su genialidad absoluta adentro de la cancha, también fue un hombre que siempre puso la cara por sus ideales y se comprometió políticamente en cada lugar al que fue. Desde la lucha de los jubilados en Buenos Aires hasta el No al ALCA o la causa Palestina.
Por eso, para Ferrer, “Diego va a ser una bandera a reivindicar en las luchas políticas hasta que se termine la humanidad”, según definió en un diálogo exclusivo con Conclusión en La Plata.
La charla se dio en el marco del II Congreso Internacional sobre Diego Armando Maradona en la Universidad Nacional platense (UNLP), donde Ferrer participó junto a Victoria de Masi y Alejandro Marinelli de la mesa debate “Investigar a Diego”.
El escritor, autor del libro “Maradona: fútbol y política”, señaló que “al mismo tiempo que Diego iba creciendo futbolísticamente, crecía su capacidad política y sus inquietudes”, como así también fue “un hombre que nunca renunció a su condición de clase”.
De la misma manera, esas inquietudes que le iban surgiendo mientras aparecía cada vez más en el foco mundial se las veía transfigurar en sus lecturas de ‘Che’ Guevara, en sus lecturas sobre historia de Argentina e historia de América Latina. “Por eso también ese amor y esa amistad que ha tenido con los últimos grandes líderes de los últimos 50 años. A Fidel Castro le decía su segundo padre; su relación con Hugo Chávez en Venezuela; su relación con Evo Morales, el primer presidente indígena en Bolivia; con Néstor y Cristina. Yo creo que Diego va a trascender no solamente por la parte deportiva, yo creo que Diego va a ser una bandera a reivindicar en las luchas políticas de acá hasta que se termine la humanidad”, apuntó.
Para Ferrer, hay tres actos de rebeldía que considera nodales en la vida de Diego Armando Maradona.
El primero se dio cuando tenía 25 años, en su consagratorio Mundial de México 86’, donde para defender sus derechos y los de sus colegas se le plantó a Joao Avelange, el hombre más poderoso del fútbol en aquel entonces.
“Recordemos que en México 86 se jugaba a las 12 del mediodía con más de 40 grados de calor y un smog que era fatal para la salud de los propios jugadores. Ya Maradona en ese entonces, a Joao Avelange, presidente de la FIFA, le decía ‘A esta hora no se puede jugar’. Ahí tuvo la primera lucha política con uno de los grandes popes del fútbol mundial que era el brasileño”, describió.
Luego, otro de esos actos tuvo que ver con su participación política en el “No al ALCA”, en noviembre del 2005, en la III Cumbre de los Pueblos en Mar del Plata: “Donde Diego va en ese tren, el tren del Alba, y después en el estadio mundialista, estando con los grandes hombres de la política. Con Chávez que le dice ‘que venga el pibe de oro’, con Evo, con todas esas figuras grandes. Allí Diego dijo ‘Echemos a Bush, stop Bush’. Ese fue el enterramiento del proyecto del ALCA y es el nuevo amanecer también en América Latina, con nuestros grandes líderes, gracias a la lucha histórica también de Diego Armando Maradona”.
Finalmente, el tercero se da en el Mundial 2010, cuando Maradona era director técnico de la Selección en Sudáfrica, con Fernando Signorini, Héctor Enrique y Alejandro Mancuso en su cuerpo técnico.
“Las Abuelas de Plaza de Mayo estaban siendo candidateadas para el Premio Nobel de la Paz, y Estela de Carlotto estando de visita y recopilando firmas para su candidatura, saludando a la familia de Mandela en Sudáfrica, fue al campo de Pretoria, donde la Selección Argentina entrenaba. Diego, al verla, hizo hacer participar a todo el cuerpo técnico y tuvo ese gesto político, cuando en la FIFA está prohibido hacer proselitismo político durante los mundiales, de abrazado a Estela, emblema de las Abuelas de Plaza de Mayo, desplegar la bandera con todo el cuerpo técnico que dice “Los seguimos buscando” en referencia a todos los nietos que estamos todavía buscando de la apropiación de la última dictadura cívico-militar. Así que, Diego sigue siendo el último gran revolucionario de nuestra historia en Argentina y en América Latina”, consideró.
A tal punto llegaba la influencia política de Maradona que su compromiso y el poder de su voz hizo que fuera sujeto de investigación de servicios de inteligencia extranjeros.
“Maradona era un fenómeno a estudiar y era un personaje que también aglutinaba a lo mejor de la izquierda y del progresismo, no solamente en América Latina, sino también a nivel global. Maradona es un fenómeno que era estudiado por los servicios de inteligencia. Eso está, eso se conoce, no hay paper, no hay documentos, pero sí dentro de 30 o 40 años, como siempre hace el Departamento de Estado norteamericano con el FBI y la CIA, va a haber documentación donde va a decir que a Diego se lo estudiaba como cuadro político. Todavía no hay pruebas fehacientes sobre cómo se lo estaba estudiando a Diego en el ordenamiento mundial en los últimos 15 o 20 años. Pero sí hubo un programa muy interesante en su momento cuando Nicolás Maduro, presidente legítimo de Venezuela, derrocado por el Departamento de Estado y el Estado de Donald Trump a principios de enero del 2026. Ahí se habla de un programa hace un tiempo, de que Hugo Chávez hizo un programa muy interesante donde de alguna manera estaba intentando buscar con otros investigadores, sociólogos de América Latina, la injerencia de los servicios de inteligencia y cómo se veía más a Maradona asesinado que en vida. Así que bueno, eso se verá de acá dentro de unos años, pero no lo veo algo conspirativo. Conociendo la historia siniestra de los servicios de inteligencia de Estados Unidos de los últimos 150 años en América Latina, no me sorprendería que Diego sea un personaje sujeto a asesinar. Digo, Estados Unidos siempre ha hecho cuadros selectivos para asesinar. Diego creo que también daba con ese perfil”, explicó.

