Por Santiago Fraga

Este sábado la Asociación del Fútbol Argentino hará un anuncio histórico: por primera vez, el fútbol femenino será profesional en el país. Si bien en lo concreto lo cierto es que seguirán faltando muchísimas aristas por cumplirse para que se pueda hablar de una profesionalización verdadera, es un primer paso y sobre todo un primer triunfo de una lucha que lleva años y que tomó mayor visibilización con el crecimiento del feminismo.

En los últimos meses, Macarena Sánchez se transformó en una de las referentes de esa batalla. Días después de haber realizado una publicación en redes sociales donde como deseo de año nuevo pidió por “un 2019 nacional, popular, democrático y feminista” y que “el fútbol femenino sea profesional y el aborto sea legal”, el club en el que jugó por siete años y con el que ganó todo (hasta tres Libertadores), UAI Urquiza, decide comunicarle que no la tendrá más en cuenta y, unilateralmente, la despiden.

Desde ese momento su voz cobró aún más fuerza y llevando su mensaje comenzó a sentir el respaldo de la gente, como así también le empezaron a llegar varias amenazas de muerte. Sin embargo, el tren está en marcha y será difícil que alguien pueda evitar que el fútbol femenino continúe creciendo hasta su profesionalización (y más).

“El fútbol tiene que tener una nueva identidad y el feminismo tiene que estar dentro”

Este jueves, Sánchez se hizo presente en Rosario, para brindar una charla sobre un fútbol feminista y disidente en el Centro de Formación Pichincha, acompañada por la diputada nacional y precandidata a diputada provincial Lucila De Ponti y por la periodista Laura Hintze.

En el comienzo de su alocución, en donde fue respondiendo inquietudes tanto de las moderadoras como de todes les presentes, la jugadora sostuvo que “desde hace años está habiendo un cambio cultural y de paradigma, y en el fútbol (un deporte sumamente machista) es una cuenta pendiente”.

Por ello es que la lucha va mucho más allá de lo que la inversión inicial de la AFA y los contratos (incomparables en número con el de jugadores profesionales) puedan lograr, sino que dentro de las problemáticas que denuncian las mujeres se encuentran algunos ejes como la falta de recursos, de obra social y de espacios.

“La lucha por la profesionalizacion no tiene que quedar sólo en un contrato. Hay que tener un proyecto serio para profesionalizar el fútbol. Esto va mucho más allá. Hay que tener escuelitas de fútbol y se tiene que enseñar en todos los niveles. Crear comisiones de género donde podamos plasmar nuestras inquietudes”, sostuvo Sánchez, quien agregó que “esto es un primer paso y un gran avance”.

“Es importante que desde Rosario militen el futbol feminista y profesional. Tienen que ser conscientes del poder que tienen como jugadoras y como mujeres”

De igual manera, sostuvo que el fútbol “tiene que tener una nueva identidad y el feminismo tiene que estar metido ahí”.

“El feminismo lucha contra la opresión de las mujeres en todos los ámbitos y el fútbol es uno en los que más se sufre. Vamos a un club y nos excluyen, nos excluyen nuestros amigos, nos excluyen si queremos hacer un comentario”, detalló la ex UAI Urquiza.

Asímismo, también hizo hincapié en que “el fútbol tiene que ser una herramienta para otra cosa, no solamente lo deportivo sino para la educación, la inclusión, un cambio de paradigma y para tener perspectiva de género”, y comentó que si bien la situación del fútbol femenino hoy se encuentra mejor que cuando ella empezó a jugar, esto se dio “porque las mujeres nos metimos a la fuerza, y nos animamos a reclamar, a opinar”.

Entre pregunta y respuesta, una mujer adulta decidió brindarle aliento y compartir su experiencia: “Yo tengo hijos varones. Cuando eran chicos jugaba al fútbol con ellos y me daba cuenta que me gustaba mucho, pero no salía de mi casa. Si bien, humildemente, creo que tenía condiciones, no imaginaba nunca el salir a jugar. Hoy mi peluquera tiene 30 años y pertenece a un equipo de zona norte y juega en un club de fútbol. A mí ya no me da el cuerpo. Yo me quedé con las ganas de jugar al fútbol, pero que a nadie le pase de nuevo eso”.

¿Profesional? ¿Federal?

Uno de los temas que más se discutió fue el anuncio del ente madre del fútbol argentino respecto de la creación de una Liga Profesional de Fútbol Femenino, donde se invertirán 125 pesos mensuales para cada equipo de Primera División que deberán destinar a contratos de entre 8 y 11 jugadoras de su plantel.

No obstante, el ambiente futbolero y feminista se mantiene aún un poco escéptico de lo que pueda llegar a ocurrir. “No creo que la AFA se haya despertado de un día para el otro y haya dicho <<Soy feminista>>”, ejemplificó Macarena Sánchez.

Además del salario, uno de los grandes cambios que produciría una verdadera profesionalización sería que las futbolistas cuenten con la representación de un gremio, ya que en la actualidad los clubes pueden desvincular o dejar de tener en cuenta a jugadoras sin indemnizarlas, mientras Futbolistas Agremiados no “puede ni quiere” defenderlas y la AFA niega la relación laboral entre ambas partes.

“No es ir contra la AFA o contra un club, es ir contra el status quo y eso es muchísimo más poderoso”, señaló Sánchez asegurando que siempre pensó que el fútbol tiene que ser profesional porque “es recibir un pago por tener las mismas condiciones y hacer el mismo trabajo (que los hombres)”.

Cuando Sánchez comenzó a jugar en Santa Fe, a los 15 años, no existía ninguna liga. Durante tres años entrenó con la Universidad del Litoral y luego se fue a Colón de Santa Fe, donde las chicas jugaban descalzas y todos los días el entrenamiento era informal.

Los 16 equipos que disputan la Primera División femenina en AFA son de Capital Federal y Gran Buenos Aires. Ningún equipo del Interior se vería beneficiado en primera instancia con la profesionalización ya que incluso en la Primera B, donde son 22 clubes, sólo 1 no pertenece a Buenos Aires: Argentino de Rosario (quien ingresó recién hace seis meses).

“La profesionalización tiene que venir de la mano con una federalización”, sentenció Macarena Sánchez, luego de escuchar a varias jugadoras de Rosario y la provincia contar las diversas y fuertes problemáticas que día a día sufren para poder practicar este deporte.

“Si todas las ligas pusieran un poco de predisposición y buena voluntad, ayudaría a mejorar todo. Siempre las excusas son económicas y nunca hay excusas reales. Es importante que desde Rosario militen el futbol feminista y profesional. Tienen que ser conscientes del poder que tienen como jugadoras y como mujeres. No es lo mismo que reclame una sola a que reclamen todas juntas. Es levantarse y decir <<Hasta aca llegamos. No queremos esta mierda que nos están dando>>”, dijo a cada una de las jóvenes y grandes futbolistas, feministas y profesionales que la escuchaban.

“No es ir contra la AFA o contra un club, es ir contra el status quo”

Asímismo, también dedicó un rato a hablar sobre disidencias, un tema que la Asociación del Fútbol Argentino no trata: “Me han escrito muchos chicos y chicas trans que no pueden jugar en ningún club porque de ningún lado los toman. Es hora de preguntarse por qué las excluímos y replantearse no solamente el fútbol femenino, sino el fútbol no binario”.

En ese sentido, también destacó la discriminación que se sufre desde los medios de comunicación, que a la hora de hablar de los distintos deportes, cuando se trata de mujeres siempre se refieren a “fútbol femenino” o “tenis femenino”, pero cuando es de hombres simplemente se dice “fútbol” o “básquet”. “Todos los deportes tendrian que ser no binarios”, agregó.

Finalmente, destinó un último mensaje a remarcar que “el fútbol tiene que ir por el lado de lo social, donde los chicos y las chicas lo tengan como herramienta para construir otra realidad y tener otra forma de vida”.

La semana que viene, Macarena Sánchez Jeanney volverá a presentarse en Rosario, esta vez en el Club Atlético Newell’s Old Boys acompañada de la ex jugadora y referente Mónica Santino, de la directora técnica leprosa Virginia Salera y de la periodista y escritora Nadia Fink, en el marco del lanzamiento de la peña feminista Anna Margarita el próximo 20 de marzo a las 19.