Messi cerró un circulo virtuoso en la Albiceleste y ya es leyenda
Messi decidió decirle adiós a la camiseta más linda de todas, la celeste y blanca. Veinte años inolvidables, la Pulga escribió una historia gloriosa, pero la sensación de orfandad es enorme.
- Deportes
- Por Pablo Martínez
- Ago 31, 2026
Y llegó el día, un punto final que duele, el ancho de espada que tantas veces nos dio orgullo mostrar al mundo, decidió decirle adiós a la camiseta más linda de todas, la celeste y blanca. Veinte años inolvidables, la Pulga escribió una historia gloriosa, se va sin deudas pendientes, es más, el balance es altamente positivo, pero la sensación de orfandad es enorme.
Consumado su retiro, el astro rosarino se sube al podio de los más grandes jugadores de la selección de todos los tiempos, como Diego Armando Maradona y Mario Alberto Kempes, héroes que marcaron una época. La Pulga entra el firmamento dorado del fútbol argentino, ese reservado para los elegidos, para los tipos que con sus hazañas quedaron grabados en la memoria de todo un pueblo.
La historia de Messi con la selección fue fascinante, desde la negativa a la selección española cuando se vislumbraba una extraordinaria carrera en Barcelona hasta el sorprendente rendimiento en el último mundial, pisando las cuatro décadas de vida.
No todas fueron rosas, como se podía suponer, del rumoreo de los hinchas cuando los éxitos eran esquivos, las finales perdidas, el fastidio por hacer todo y siempre quedarse con las manos vacías.
Pero la conformación de la Scaloneta fue reparadora para Lio, los planetas se alinearon y emergió el «equipo» que contuvo al gran capitán, que le quitó la presión de la Messidependencia y la gloria no tardó en llegar. El tercer título del mundo para Argentina hizo justicia con el Diez, el único logro que necesitaba conseguir, se hizo realidad y no conforme con eso, dos Copas América.
Messi tuvo una metamorfosis en su paso por la selección argentina, porque transformó su personalidad, de aquel pibe callado, de perfil bajo, casi sin personalidad, pasó a ser el gran líder de su equipo, asumió el rol como ninguno, y ahí sí, el pueblo argentino se enamoró definitivamente.
Como pasó cuando Maradona se fue de la selección abruptamente, acaso esta vez lo de Messi era mucho más previsible, la sensación es la misma, hay sensación de desprotección, de una inmensa duda, cómo se va a seguir en la selección, los que vienen estarán a la altura de las circunstancias, el futuro y el destino, darán su sentencia.
Por lo pronto, Messi merece una despedida, el adiós de su gente, un final a lo grande, a su altura, te vamos a extrañar, te vas por la puerta grande, pero te quedas para siempre en el corazón de todos los argentinos.

