DOMINGO, 02 DE AGO.

Newell’s se repuso, fue al frente y hasta pudo merecer más

Después de un primer tiempo para el olvido y pese a la diferencia de jerarquías, la 'Lepra' salió a buscarlo y pudo haberse llevado el premio mayor.

 

Newell’s fue de menor a mayor y tras un primer tiempo para el olvido terminó hasta mereciendo quedarse con el triunfo ante un Boca que lo superaba en nombres y en forma.

Todo el mérito es para Frank Kudelka, que tras una difícil parada ante Independiente demostró la gran mejoría que produjo en este equipo, con un funcionamiento aceitado cuando se lo propone y con un físico que, hasta donde se lo permite, le otorga un plus con el que no contaba el semestre pasado.

El primer tiempo fue sumamente decepcionante para el rojinegro, y no solo por la falta de paridad con el rival, sino por la total ausencia de un plan de ataque y de ambición por jugar de igual a igual y aprovechar las pocas oportunidades que se presentaban.

En el comienzo, el partido fue más del palo a palo, con el ‘Xeneize’ siendo vertical y buscando explotar las bandas, pero a la vez sin poder ser profundo y dejando espacios para la contra.

Es que, en un principio, varios ataques del visitante se diluyeron con Sebastián Villa perdiendo reiteradas veces el duelo contra Franco Escobar, hasta que el equipo de Arruabarrena notó que la banda derecha era por la cual entraban todos los ataques, con Flores ganándole todo el partido a Jerónimo Russo y con Gorosito atrás en sintonía.

Cuando Boca hizo ese click, inmediatamente tuvo dos jugadas de gol con centros de Flores, terminando la segunda de ellas en un nuevo centro de Sebastián Villa y en el tanto de cabeza de Santiago Ascacíbar.

El segundo cambio que hizo Boca, apoyado en el gol, fue el de cederle por completo la pelota a Newell’s, a sabiendas de que el rojinegro no iba a hacer absolutamente nada con ella.

Ni Regiardo ni Sotelo supieron detectar los tiempos para armar el ataque (cuándo avanzar y cuándo retroceder), Cóccaro jugó muy solo y perdió todos los duelos arriba, y el trío de volantes ofensivos estuvo muy poco participativo, dando como resultado una nula peligrosidad del ataque leproso, terminando la primera etapa sin tiros al arco.

Para el segundo tiempo, el que cambió el chip fue Newell’s que salió decidido a atacar y a aprovechar el espacio y las concesiones que le daba Boca. Tras salvarse de un tiro muy peligroso de Flores, la ‘Lepra’ se hizo cargo de la pelota y de la propuesta. Con Regiardo y Sotelo siendo más verticales, Guch también empezó a entrar en juego y empezaron a aparecer los espacios en el fondo ‘Xeneize’.

Así, en 10 minutos la ‘Lepra’ tuvo una seguidilla que incluyó un gol con un gran control y remate de Cóccaro (tras un disparo mordido de Guch), luego un remate potente y lejano del joven enganche que hubiera sido el gol del año para la ‘Lepra’, e inmediatamente después un lance de Regiardo que tras un pared con Ríos terminaría en un gran tiro esquinado del capitán leproso para dar vuelta el partido.

Con la ventaja en el marcador, las tribunas viniéndose abajo y los jugadores ganando en confianza, el rojinegro se quedó igualmente con el rol protagonista del juego, presionando también en los ataques del rival y forzándole pérdidas por obligarlos a jugar rápido, con Russo recuperando así terreno en el duelo ante Flores.

Sin embargo, a los 81′, un contragolpe rápido de Boca desde un córner de Newell’s terminó quebrando el buen trabajo que estaba haciendo el rojinegro. Montero lo buscó al joven extremo derecho y éste en velocidad lo superó claramente al lateral zurdo leproso, y desde esa posesión terminaría llegando el gol de Alan Velasco, con un buen movimiento previo del ‘Xeneize’ para encontrar al jugador libre.

El gol revivió a la visita y la ‘Lepra’ empezó a perder intensidad, por lo que recién allí Kudelka volvió a mover el banco con Gómez Mattar en reemplazo de Sotelo (hasta ahí solo había entrado Ramírez por Cóccaro por lesión).

Tras un breve parate, y cuando el rojinegro había vuelto a recuperar la pelota, Boca tuvo una nueva jugada de peligro con otra corrida de Flores, que esta vez terminó con un remate suyo a centímetros del palo derecho.

Quedaría tiempo solo para un ligero acercamiento más del rojinegro, que terminó aplaudido por su gente que le reconoció el esfuerzo y la voluntad de ir a buscarlo frente a un rival que era muy superior en nombres y no lo fue en el juego.

Últimas Noticias