Salvador Ragusa, es un DT rosarino de dilatada trayectoria en el fútbol de ascenso, que con varios títulos en su haber y muchos kilómetros recorridos, consiguió un milagro con San Martín de Formosa, salvarlo del descenso al Federal B, cuando parecía descendido en el inicio de su gestión.

En cancha de Racing de Córdoba, el elenco formoseño empató agónicamente con Juventud Antoniana de Salta, 1 a 1, evitó la pérdida de la categoría y como yapa, jugará la reválida por el segundo ascenso a la B Nacional.

San Martín de Formosa tuvo un largo camino para conseguir una verdadera hazaña, porque estaba con un pie afuera de la categoría y con la llegada de Ragusa en octubre, todo empezó a cambiar. Conclusión dialogó con el DT de mil batallas y afirmó: “Cuando llegamos este equipo tenía solo 5 puntos, 25 goles en contra y 5 a favor, lo fuimos profesionalizando con el profe Olivera, con los ayudantes Cabrera y González, todos de Renato”.

“Fuimos trabajando en alimentar el ego a los jugadores, teníamos que empezar de sumar de a uno, desacostumbrarnos a perder, venían de 8 derrotas consecutivas, todos nos daban por descendidos, y fuimos creando un ámbito de credibilidad entre los jugadores, y sacamos cinco o seis jugadores que no eran buenos para el grupo”, narraba Ragusa.

Pero para el técnico que consiguió el milagro, hubo un factor determinante: “Rosario fue fundamental para lograr el objetivo, porque hicimos la pretemporada que nos dejó compañerismo, buena preparación física, táctica, técnica, las charlas de gente experimentada. Eso fue condicionando al grupo para acostumbranos a ganar, a tal punto que perdimos un solo partido, y en la Reválida sacamos 7 puntos de ventaja del resto, y por todo esto, ahora jugamos un por un ascenso al Nacional B”.

Ahora, San Martín de Formosa que clasificó además a la reválida por el segundo ascenso, tras haber terminado primero en la Zona 4 de la Reválida, y jugará ante Huracán Las Heras de Mendoza.