Una partido para los aplausos
Newell’s goleó con justicia y notoriedad por 6 a 1 a San Martín de San Juan y cerró un semestre fantástico e impensado como escolta de Boca, en lo que fue el último partido como profesional de Diego Mateo.
- Deportes
- Dic 18, 2016
Por Santiago Fraga
En una tarde noche para la fiesta y el aplauso, Newell’s goleó con justicia por 6 a 1 a San Martín de San Juan y coronó como escolta de Boca Juniors un semestre fantástico e impensado en los comienzos, aunque la tapa de los diarios se lo llevará la sorpresiva noticia del retiro del fútbol de Diego Mateo, uno de los últimos ídolos del club rojinegro.
Con claridad y por sobre todo mucha eficacia, ante un rival que tampoco le exigió mucho, los de Diego Osella fueron claros dominadores de principio a fin del partido, lo que quedó demostrado desde el arranque con un gol en el primer minuto, tras una apilada inmensa de Maxi Rodríguez, que dejó a cuatro en el camino y definió con un derechazo ante Ardente.
No obstante, el paso de la Fiera por la cancha fue tan importante como fugaz, porque sólo unos minutos más tarde debió ser sustituído por Víctor Figueroa, retirándose con una molestia y con la gran ovación del público en lo que había sido su regreso a la titularidad.
El ingreso del número 16 demostró más aún la clara superioridad de Newell’s ante un rival muy inferior, ya que a los 15 minutos el propio Figueroa anotaría el dos a cero, luego de una jugada de Facundo Quignon, que estuvo intratable todo el partido.
La calidad de la delantera leprosa fue otra de las claves del partido, estando todos en un nivel notable y sobre todo con eficacia. La cara de preocupación de Hugo Garelli, técnico sanjuanino, tras el tercer gol de Newell’s, fue la clara muestra de ello. En esta tercera anotación aparecieron Mauro Formica, con un gran movimiento en una baldosa, e Ignacio Scocco para definir como goleador, de emboquillada sobre la humanidad de Ardente.
El paso de los minutos fueron afianzando más y más a los jugadores rojiinegros, que empezaron a crecer en su nivel individual y ello potenció a su vez el juego colectivo.
En el complemento, finalmente, se desataría la fiesta total en las tribunas, que en todo momento motivaron a los jugadores que brindaron lo que fue el mejor partido del ciclo Osella.
También allí llegaría la noticia menos pensada de la noche. Si de aplausos hablamos, tenía que aparecer uno de los jugadores más ovacionados de este plantel, Diego ‘Pomelo’ Mateo, que primero sorprendió anotándose en el marcador con un buen gol de cabeza y minutos más tarde con su salida del campo, donde la voz del estadio anunció que este fue su último partido como profesional y desató una emotiva reacción de un público sorprendido e incrédulo.
A los 13 minutos aparecería Marcos Gelabert, un símbolo de San Martín, para anotar el descuento. Pero rápidamente Newell’s disiparía cualquier comienzo de duda y en cinco minutos clavó dos golazos. Primero, con un potente remate de Quignon que se metió después de rebotar en la espalda de Ardente, y luego con la mejor jugada de la noche.
A los 18, Ignacio Scocco se fabricó una jugada desde la derecha, donde gambeteó a un defensor, se metió al área, enganchó ante un segundo y se la picó a Luis Ardente, haciendo delirar al público rojinegro que devolvió su gratitud con el “Olé olé olé, Nacho Nacho”.
“Te queremos ver campeón”, fue uno de los cantos que más resonó del complemento en el Coloso. Newell’s brilló y le otorgó una verdadera fiesta a sus hinchas, que vivieron una noche de ensueño, tanto como seguro lo hizo Pomelo Mateo, que difícilmente hubiera podido escoger un partido y torneo distintos para terminar su carrera.

