La fiesta finalmente no fue completa. Charly García volvía a Rosario este miércoles después de cuatro años presentando su show “La Torre de Tesla”, pero mediando el espectáculo se descompuso y decidieron darlo por finalizado.

El comienzo había sido a lo grande. “El Aguante”, de su noveno disco (homónimo), seguido por “Instituciones”, un clásico de la época de Sui Generis, con el que supo abrir muchos de los recitales del dúo que formó junto a Nito Mestre.

A aquellos le siguieron dos grandes temas de su etapa solista como “No soy un extraño” y “Cerca de la revolución”, que pusieron de pie al público en un repleto hangar de la ex Rural. “La Máquina de Ser Feliz” fue el primero de los temas que interpretó de su último disco, Random.

No obstante, allí comenzaron las preocupaciones. Al finalizar dicho tema, Charly pidió el primer intervalo, que se notó que no estaba previsto ya que se demoró en bajar el telón. “No tenemos cortinero, no tenemos dólares, no tenemos nada”, arrojó como humorada el músico, rematando con un “Palazzo… Palazzo…”.

Lo que el público presente no sabía es que en ese momento a García le había subido la presión. Los médicos se la tomaron y le recomendaron no seguir cantando.

Tanto en aquel break como en la previa del show, la gente, hasta allí en un gran estado de felicidad, entonó cantos en contra del presidente Mauricio Macri y a favor de “la unidad de los trabajadores” en reiteradas ocasiones.

En la reanudación, García interpretó “King Kong”, de otro de sus recordados discos solistas, Kill Gil, y luego “Lluvia”, de su última producción. Fue en ese momento que el telón volvió a bajarse, lo que comenzó a inquietar al público, que de igual manera no sospechaban cuál iba a ser el desenlace, considerando la edad y el estado de salud del músico.

Allí, lo que ocurría tras el telón, es que los médicos volvieron a tomarle la presión y le recomendaron nuevamente que no continuara con el show.

García, de igual manera, decidió seguir adelante. La cortina del predio de la Ex Rural se subió y tanto Charly como la gran banda de músicos que lo acompaña interpretaron “Believe”, otro tema de Random. Para este momento, Rosario Ortega, la cantante del grupo, se había sentado junto al músico en el sillón, para sostenerlo y ayudarlo a continuar el espectáculo.

Luego llegó “Yendo de la cama al Living”, uno de los temas más reconocidos de la discografía de Charly, e “In The City That Never Sleeps”, un tema de Kill Gil al que García introdujo diciendo que lo había compuesto “la semana pasada”.

A partir de este momento, las bajadas de telón comenzaron a sucederse cada vez con mayor rapidez. En la reanudación, García y su banda improvisaron una parte de “With A Little Help From My Friends” (¿un aviso de lo que estaba ocurriendo?), para luego en la reanudación interpretar otro de los clásicos de su discografía como “Asesiname” (de Rock and Roll Yo) al que le siguió “Cuchillos”, de su álbum Say No More.

Una vez más el telón se bajó y ya la gente sabía que algo extraño ocurría. El icónico músico, quien estuvo todo el show sentado en un sillón ejecutando sus teclados y sintetizadores, no quiso parar e insistió una vez más saliendo con un tema que en sus palabras compuso “cuando no se podía más”: “No llores por mí, Argentina”, un temazo de la época de Serú Girán que se encargó de levantar al público. No obstante, que el telón volviese a bajarse fue la última confirmación de los temores de la gente.

La espera fue mucho más larga y luego de 25 minutos de espera Charly interpretó Shisyastawuman, y el telón incluso se bajó antes de que finalizara el mismo.

Esa pieza, con la que cerró su último show en el Gran Rex de Buenos Aires, sería la última de la noche, luego de una hora y diez de recital. Poco a poco el boca en boca entre el público iba dando cuenta de que el telón esta vez no se subiría de nuevo, pese a que no se dio ninguna confirmación oficial sino hasta una hora más tarde.

En Twitter, mucho antes que al público en La Rural, José Palazzo confirmaba que el show se había dado por finalizado a las 23.09, “faltando 4 temas” de la lista que había elaborado, pese a que en realidad sus otros shows (Buenos Aires y Córdoba) consistieron en entre 23 y 25 canciones. La explicación se debe a que ante las primeras recomendaciones de los médicos, se decidió que la lista de temas fuera la realizada en el Teatro Ópera, de 19 canciones.

“Le subió la presión. Los médicos se la tomaron en el primer break. Ahí le sugirieron no seguir cantando. Toco dos temas más y se la volvieron a tomar. A la hora y 10 de show y faltando 4 temas de la lista que había armado para este concierto, junto a los médicos se decidió preservar su salud. Fueron 14 canciones”, dijeron desde la organización.

Desde la productora del show en Rosario, Límite Producciones, confirmaron a Conclusión que afortunadamente el músico ya se encuentra en buen estado de salud, descansando en su hotel.

Lista de temas: El aguante, Instituciones, No soy un extraño, Cerca de La revolución, La máquina de ser feliz, King kong, Lluvia, Believe,Yendo de la cama al living, In the city that never sleeps, Asesiname, Cuchillos, No llores por mi Argentina, Shisyastawuman.