Spider-Man es uno de los personajes insignia de Marvel con muchísimos fans que van desde los más chicos hasta los más grandes.

Y esta historia en la que se mezclan los universos paralelos del personaje, hace que divierta aún más a los espectadores.

Miles Morales es un adolescente que al ser picado por una araña alterada genéticamente, le otorga los poderes de Spider-Man. Pero Miles ve cómo Spider-Man combate contra el Duende Verde, pero es ahí donde aparece el villano Kingpin con un plan diabólico que hace alterar los universos. Es ahí donde Miles conoce a otros personajes de otras realidades como Spider Ham, Spider-Gwen, Spider-Man Noir, Peni Parker y SP//dr y Spider-Man de Peter J. Parker, para detener a Kingpin.

Está bueno ver una buena autoparodia y a la vez un sentido homenaje a toda la obra de Spider-Man, desde Stan Lee y Steve Ditko hasta la actualidad, pasando por la deplorable “Spider-Man 3” de Sam Raimi.

Los directores hicieron un trabajo muy bueno a lo hora de entrelazar personajes de distintos universos que sean divertidos e interesantes como Spider Gwen y Spider-Man Noir de los años ’30, pero se llevan los laureles son Peter J.Parker, un Spider-Man con problemas como el común de la gente: deudas, separación, paso de los años y subida de peso; y Miles Morales, el nuevo Spider-Man.

Miles es un joven medio nerd, pero a su vez rebelde que quiere perseguir su sueño propio, pero que luego se convierte en un verdadero héroe, gracias a la confianza en sí mismo y de sus compañeros. En sí la película está bien desde principio a fin (con escena hilarante de post-créditos), llena de personajes pintorescos, un villano ideal y mucho humor. Esto hace que “Spider-Man: un nuevo universo”, sea la más divertida y fiel a un cómic que este redactor ha visto.

Calificación: Excelente.