Graffiti celebrará 40 años con la música: “Hay una evolución musical, sin perder la esencia”
La banda festejará cuatro décadas de pasión, música y energía en el escenario con un concierto el viernes 20 de junio a las 21 en el histórico teatro El Círculo. Repasará sus inolvidables clásicos y otras canciones. Eduardo Carbí y Marcelo Gallego dialogaron con Conclusión y brindaron algunos detalles del show en el que habrá artistas invitados y sorpresas.
- Conclusion TV
- Por Juan Manuel Martellotto
- Jun 17, 2025
Cuarenta años de pasión, música y energía en el escenario es lo que promete la emblemática banda rosarina Graffiti. Será la celebración de sus cuatro décadas de trayectoria e historia con un show que ofrecerá el viernes 20 de junio a las 21, en el que repasará sus inolvidables clásicos y otras canciones, junto a artistas invitados especiales y sorpresas en el histórico teatro El Círculo (Laprida 1223).
“El teatro El Círculo es icónico, tiene una herencia artística increíble y es grande. El hecho de que nos hayan dado la posibilidad sus directivos, conjuntamente con Ariel Martí, nuestro sonidista desde hace ya cuatro décadas y que actualmente tiene todo su equipamiento allí, para nosotros es un orgullo enorme, porque es coincidente con los 40 años y el aniversario de la formación de la banda, pero irónicamente también es el Día de la Bandera”, dijo Eduardo Carbí en diálogo con Conclusión, cantante y compositor de Graffiti, quien junto a Ariel Pozzo en guitarras, voces y coros; lideran la legendaria banda rosarina cuya formación actual se completa con Ricardo Vilaseca y Luis Bergonzi en teclados; Marcelo Gallego en bajo, y Marcelo Sali en batería”.
“En esta ocasión va a tocar la bata, Gul Rodríguez, que ya había sido parte integrante de la banda en el 2011, en un concierto que hicimos en el Teatro Astengo, y en este caso Marcelo no podrá estar por cuestiones personales y de salud. Por supuesto, que para nosotros es un orgullo no solamente que Gul, toque con nosotros, sino reencontrarnos con él después de tantos años”, contó el cantante, quien también es uno de los compositores del grupo.
Graffiti editó a lo largo de su carrera siete álbumes de estudio: “Exhibición condicionada” (1987), «Sin respirar» (1988), «Graffiti 3» (2020) -con la participación en voces de Miguel Mateos en el tema “Para mí”-, el disco doble “Infinito” 1 y 2 (2021) -con la participación exclusiva de Richard Coleman (ex Soda, Cerati y Los siete delfines), en el tema “Quien”-; Gladstone Road (2022) y Oíd Mortales (2024). Los tres últimos álbumes fueron mezclados y masterizados por Gustavo Sachetti desde su Grammy winning studio en Cancún, México. Cuenta también con un DVD “en vivo” de edición limitada «20 años después» (2009).
-¡Qué banda prolífica! Porque en este último lustro, desde la pandemia hasta el día de hoy, editaron varios discos con temas nuevos, más allá de las reversiones que hicieron de algunas canciones. Una usina de producir música y muy buena ¿qué me pueden decir al respecto?
-Marcelo Gallego: Sí, fue justo en esa época, cuando se realiza mi entrada al grupo, a partir del 2021, año que estaba la intención también de hacer un show acá en Rosario, pero por estas cuestiones de los encierros y restricciones no se llevó a cabo. Recién en el 2022 se pudo hacer el recital, y de ahí en adelante, se está haciendo un show cada año, y hay mucho material. Hay temas que han quedado afuera de los discos, o que ni siquiera salieron a la luz, porque fue una época donde Ariel y Eduardo, se ponen a trabajar de una manera muy particular. Ariel graba música, se la envía a Eduardo, que aporta entonces la letra y la melodía de la voz, y van intercambiando, y poniéndose de acuerdo entre ellos, generando un montón de música en todo este lapso. A tal punto que cuando llega la hora del show, hay que elegir temas para la lista, porque uno no puede tocar 60 canciones, y es una tarea realmente muy difícil. Para mí es un sufrimiento, porque hay muchísima música que queda afuera,
-Eduardo Carbí: Es difícil, porque primero, dentro de lo negativo y lo triste que fue todo el período de pandemia, pasó algo muy particular, que fue, pese a estar a la distancia, que se creó un clima ideal para lo que era la creación artística, porque no tenías ningún tipo de interrupción. Como no podías ir a ningún lado, como no podías viajar a ningún lado, como prácticamente estábamos restringidos a estar cada uno en su respectiva casa, fue el clima o el caldo de cultivo ideal para tratar de empezar a ensayar ideas, y a tirar cosas, y pequeños bocetos de lo que después, en principio, nunca tuvimos la intención de hacer álbumes, y mucho menos seis álbumes, la idea era ‘vamos a componer una canción, yo te voy pasando un registro, anda viendo, trabajando eso’.
Dentro de lo negativo y lo triste que fue todo el período de pandemia, pasó algo muy particular, que fue pese a estar a la distancia, se creó un clima ideal para lo que era la creación artística
Yo pasaba algunas ideas y conceptos de voces y de melodías, y fuimos elaborando desde un bosquejo, casi de una canción, que después fueron dos o tres o seis o diez, y ahí tomó el formato de álbum. Y lo mismo pasó con los subsiguientes trabajos. Nunca nos propusimos hacer o grabar tanto material, porque es prácticamente imposible hacerlo, y el hecho de hacerlo a la distancia, era de alguna manera un ‘challenge’ (desafío) para nosotros, que nunca habíamos enfrentado. Siempre la idea y el concepto del grupo, sobre todo para nuestra generación, era encontrarse con alguien, componer juntos, ir a un estudio. Esto de hacerlo en forma remota a la distancia, era muy inusual, y fuimos aprendiendo también, a medida que íbamos haciendo las cosas.
Hay una evolución desde el primer álbum, Graffiti 3 al segundo, y al disco doble infinito 1 y 2, y a Glaston Road, y a Oíd Mortales el último. Fuimos encontrando la fórmula de convertir ese tiempo que teníamos en algo productivo, pero al mismo tiempo darnos cuenta que podíamos hacer algo eficientemente, con el mismo nivel de profesionalismo, como si hubiésemos estado en el mismo lugar, en un estudio de grabación. El material lo mandamos a Cancún, para que nuestro amigo Gustavo Sacchetti participara en la parte de masterización del álbum. Todo a distancia, pero como teníamos el tiempo para hacerlo, sin ningún tipo de presión, nos pudimos tomar el tiempo necesario para hacer verdaderamente lo que nos gusta, y como nos gusta.
-También le han dado mucha importancia a las realizaciones audiovisuales: hay varios videoclips, muy bien logrados. Convengamos que sin la tecnología con la que contamos hoy, hubiera sido imposible que puedan grabar todo esto. Sin ir más lejos, veinte años atrás, no sé si se hubiese podido hacer…
-Eduardo Carbí: Y te diría, hasta 15 años atrás, y esto ha sido tema de conversación. La posibilidad de poder hacer ese intercambio a la distancia, con los chicos en Rosario, Ariel en Buenos Aires, yo en Londres, y poder estar al día, mandándonos información, pasando ideas, trabajar no solamente sobre el material musical, sino también sobre el material visual, y poder armar vídeos, cosa que en particular, nunca habíamos hecho en el pasado. No hay ningún vídeo de Graffiti, sobre los primeros dos o tres álbumes de la banda, Exhibición Condicionada, Sin Respirar y Graffiti Inédito. Era otra época, donde no estaban estas mismas herramientas tecnológicas, que acabas de mencionar, como para poder hacerlo, y el hecho de poder además, subirlo a una plataforma, para que la gente lo pueda escuchar y lo pueda ver, también facilitó mucho las cosas. Antes se dependía de una discográfica.
-¿Qué características pueden destacar de este Graffiti actual, versión 2025 ?
-Eduardo Carbí: Acá me parece interesante escuchar la opinión de Marcelo, porque él bien conoce el material original primogénito de la banda, se incorpora al grupo con el material nuevo, entonces él tiene el contraste de las dos versiones de la banda, yo te puedo dar después mi humilde percepción al respecto.
-Marcelo Gallego: Sí, creo que es muy diferente, en mi opinión hay una gran evolución, que es lógica, que tiene que ver con el paso del tiempo y el recorrido de cada uno de ellos. Cuando Ariel me convoca, yo pienso, no puede Falzone no estar en Graffiti, porque el sonido del clásico Graffiti, del originario, era muy distintivo, muy personal, entonces sin terminar de responderle a Ariel, me comunico con Claudio para saber que pasaba y él me dijo que no estaba tocando más, que había vendido el bajo y estaba en otra cosa. Por otro lado, yo no me sentía capacitado para reemplazar a Claudio, por el timbre tan personal y particular, pero me entero del nuevo material que Ariel me empieza a mandar, y me doy cuenta que era algo donde yo sentía que podía encajar, y tal vez hasta poder aportar algo, y así pude tomar la decisión de sumarme.
-Eduardo Carbí: Yo creo que la esencia del trabajo que uno ha hecho a lo largo de los años, para mí tiene sentido partiendo desde la base de ser honestos con uno mismo, y no subirse a ninguna tendencia musical de moda, con el simple propósito de agradarle a la gente que está escuchando, sea cual fuera el género musical que se está escuchando en el momento. La evolución que muy bien acaba de describir Marcelo, tiene que ver con una evolución lógica, con el paso del tiempo, y con el agregado de las vivencias personales de cada uno.
Pasaron cuatro décadas, no nos olvidemos que el primer álbum de Graffiti, Exhibición Condicionada, y el segundo se grabaron en el 87 y en el 88, y estamos en el 2025. Mal hablaría de nosotros que 35 años después sigamos componiendo de la misma manera, y hablando de las mismas cosas, aunque muchos de esos temas, y muchas de las letras de esas canciones, como No me importa, o Cansados de retroceder, o Algo hay que mover, o Lejos del alma, hoy se aplicarían perfectamente a cualquiera de las circunstancias que nos toca vivir en esta realidad en Argentina y mundialmente, pero sí creo que hay una evolución, no solamente desde lo escrito en las letras de cada canción, sino una evolución musical, sin perder la esencia de la banda, sin movernos por una cuestión de confort a lo que por ahí es la tendencia musical del momento, sino tratando de ser nosotros mismos.
Hay una evolución, no solamente desde lo escrito en las letras de cada canción, sino una evolución musical, sin perder la esencia de la banda.
No pretendemos ser nada más que nosotros mismos, con eso tenemos suficiente, y el hecho de poder hacerlo sin la presión de un sello discográfico, de un productor, ni de nadie, nos ha dado esa libertad que mencionaba anteriormente, de poder hacer lo que nos gusta, para nosotros y para la gente que nos conoce, y que nos ha seguido a lo largo de cuatro décadas.
-Me encantó la respuesta, porque también me contestaste otra pregunta que tiene que ver justamente con qué cosas a ustedes les moviliza, porque todo esto implica un compromiso, esfuerzo, tiempo y dedicación…
-Eduardo Carbí: Detrás de estos álbumes hay cientos de horas de trabajo, esto no es algo que se puede hacer de un día para el otro, sino que requiere de una pre-producción, post-producción, mezcla, edición, probar distintas cosas hasta encontrar lo que a uno lo satisface. Después hacer una masterización del álbum. Desde la génesis de una canción hasta un álbum completo de 10 canciones, o como en el caso de Infinito, un álbum doble, es un montón de horas y trabajo, pero contestando a tu pregunta, a mí siempre me gustó, tradicionalmente, será seguramente por la generación de la que yo vengo y del tipo de música que nosotros escuchábamos cuando éramos adolescentes. Siempre me gustó la música que estaba acompañada de una letra que tenía algo que decir, que tenía algo que contar. No solamente un buen ritmo o un buen beat, sino algo que tuviera y que trascendiera más allá de la música y de la armonía.
Siempre me gustó la música que estaba acompañada de una letra que tenía algo que decir, que tenía algo que contar.
Y las letras de alguna manera son el reflejo de las cosas que uno ha ido vivenciando, no necesariamente por ser autorreferencial, sino porque uno no es inmune que te vayan pasando cosas a lo largo de los años. Gente que se fue, experiencias positivas, experiencias negativas, experiencias de vida y de alguna manera creo que cada una de las canciones, cada uno seguramente las interpretará a su manera, pero cuentan y tienen pequeños flashes de esas vivencias personales que en definitiva son nada más ni nada menos que 40 años de historia.
-Acerca de lo que será el show por los 40 años, y sin decir lo que no se pueda decir, ¿cómo será el repertorio en líneas generales, un repaso de los últimos discos, con los clásicos de la primera etapa?
-Marcelo Gallego: Sí, justamente, al ser un aniversario importante como este, se pretende eso. Que darle el espacio que corresponde toda la primera época y seleccionar del material nuevo, que es muchísimo, algo también como para llevarlo, poder mostrarlo y llevarlo a este show. Está equilibrado en ese sentido.
-Eduardo Carbí: Como bien dijo Marcelo hace un rato, es muy difícil para el músico ser imparcial y decidir este tema sí, este tema no. Porque hay mucho material y si tenes un álbum o dos, es fácil elegir 15 canciones y ya está. Pero cuando tenes tanto material, es difícil ser autocrítico y ser imparcial y decir, ‘este tema me gusta a mí’, pero en realidad la gente tal vez quiere escuchar este otro tema. Entonces, siempre hay que ponerse del lado de la gente. Me parece que lo mismo se aplica con respecto a este aniversario. Este no es un aniversario, (por lo menos yo lo veo así), de la banda para la banda. En realidad esto es un aniversario mutuo. Es un aniversario de los años transcurridos y de la carrera y de las cosas hechas. Pero me parece que también es un aniversario para la gente que nos ha acompañado a lo largo de todos estos años. Por eso la celebración yo creo que es mutua.
Y el agradecimiento desde nuestra parte, me parece que justifica y es de alguna manera el motor del cual nos queremos juntar a festejar estos 40 años. No solamente porque hicimos un montón de cosas durante esos años, sino que hubo un montón de gente que nos ha acompañado. Recién estábamos charlando con un colega de ustedes que nos acababa de decir, yo los vi a ustedes en el 87 cuando tocaron en el Monumento a la Bandera o en el 88 cuando tocaron en el Parque Urquiza o en el Anfiteatro. Es decir, esas vivencias de vida que uno a lo largo del tiempo conserva y que perduran, me parece que se merecen esta celebración. Y para nosotros, como bien dice también Marcelo, hemos hecho o tratado de hacer un setlist de canciones que abarque un poco todo, que se vea el desarrollo de la banda y de alguna manera por supuesto recordar los clásicos de la banda de la primera época, que fueron los que nos posicionaron, pero también por supuesto mostrar el material de estos últimos álbumes.
-Aparte de ustedes dos, Gul Rodríguez y Ariel Pozzo, estarán presentes Ricardo Vilaseca y Luis Bergonzi en teclados…
-Marcelo Gallego: También Claudio Falzone que si bien en un momento tomó la decisión de abrirse, no obstante él accede a venir como invitado en los shows cuando es convocado y tenemos esa suerte que él estará presente y va a tocar la mayor parte del material de la primera época.
-Eduardo Carbí: En la formación original (refiere), en realidad éramos un trío: yo tocaba batería y cantaba, Ariel Pozo en guitarra, Fabián Llonch en bajo, el hermano de Jorge Llonch. Después Fabián quería y tenía por supuesto la inquietud de dedicarse y estudiar arquitectura, que fue lo que hizo. De hecho vive en New York como arquitecto y le va fantásticamente bien. Ahí se incorpora Claudio Falzone, que era un amigo de Ariel. Fue con esa formación que vamos a Buenos Aires y conseguimos nuestro primer contrato discográfico con CBS en el 87 y de ahí en adelante seguimos como trío. De hecho el primer disco está íntegramente grabado por nosotros tres. En el segundo disco ya incorporamos teclados.
En el primer disco había un tecladista invitado que era nada más ni nada menos, que Ángel Mahler, músico que trabajó con Pepe Cibrián y demás, un sesionista increíble, que falleció hace muy pocos días. Ya para el segundo disco, habíamos decidido poner un tecladista estable y ese fue Ricardo Villaseca. Para ese entonces habíamos decidido que la formación no rendía con el cantante estando detrás de la batería y en ese contexto se incorpora Marcelo Sali y pasamos a hacer un quinteto. Entre el primer y el segundo álbum que pasamos de ser un trío con un cantante que era baterista a ser básicamente la típica formación de cinco.
-Y por esa época tenían grabado otro álbum que no llegó a salir por la crisis de fines de los 80
-Eduardo Carbí: Teníamos los temas compuestos del tercer álbum pero la discográfica se disuelve como pasa con la mayoría de todas las discográficas a fines de los 80. Sí, por la hiperinflación y por la situación económica y porque comienza y la génesis, el inicio de lo que era internet y las redes sociales y la posibilidad de poder editar material sin la necesidad de tener, y todo lo que era plataformas, sin la necesidad de tener que recurrir a un sello discográfico. Entonces la gente se empieza a producir en forma independiente. Las discográficas ante eso empiezan a cerrar y desaparecen. De hecho desaparece el icónico estudio de CBS en calle Paraguay donde nosotros grabamos los dos discos, donde grabaron sus discos, Soda, Sumo, Sandro, Virus, Abuelos de la Nada, y Gardel, entre otros. Fue el fin de una era, ese fue el contexto en el cual de alguna manera empezó la cuestión independiente e internet y por supuesto todo lo que era comunicación a través de internet empezó a progresar vertiginosamente llevándonos hoy en día a lo que tenemos acá. Cualquiera puede grabar cualquier cosa desde su casa y cinco minutos después está en redes y lo ve todo el mundo.
-Quería que me cuentes justamente cómo viviste esa época crítica cuando las discográficas cerraban. Imagino que anímicamente para toda la banda fue un golpe muy duro. Vos después partiste para Londres
-Eduardo Carbí: Con motivo de eso también, porque yo veía que no había ninguna posibilidad. Conjuntamente en ese momento había un cambio mundial de lo que se pasaba a escuchar. Habíamos pasado del prog rock de Led Zeppelin y de Pink Floyd y de Yes y de ese tipo de bandas, al pop rock de Duran Duran, Simple Red, Depeche Mode y de todas las otras bandas que te vengan en mente, a que de pronto en Latinoamérica en particular se pasara a escuchar pura y exclusivamente música tropical. Y eso fue el principio del fin para muchos.
Es decir, la coincidencia entre la disolución de las discográficas y el cambio dramático en el rumbo musical de lo que verdaderamente se escuchaba fue un punto de partida para que muchos músicos se fueran al exterior, la mayoría de las bandas se disolvieran, entre ellas Soda Stereo, que estando en el pico de su carrera podrían haber seguido eternamente. Lo mismo pasó con Sumo, La Torre, Virus. Fue un fenómeno mundial eso. Y para nosotros obviamente fue triste tener el material para poder editar un tercer álbum donde estaban Males de personas confundidas, donde estaba Lejos del alma y no tener discográfica donde editarlo. No había manera física de hacerlo. Esa es la diferencia y el contraste con la realidad de hoy, donde puedes editar lo que quieras, cuando quieras y ya está. Antes dependías pura y exclusivamente de ese ejecutivo, de esa discográfica que tuviera las ganas y el deseo de hacerlo, porque eran ellos los que llevaban el disco a las discográficas para que se venda. Entonces es ese período de transición antes de que aparezcan las plataformas, Spotify o iTunes o cualquiera de estas plataformas donde vos podes subir tu música o YouTube, o podes subir tus vídeos sin depender de nada ni de nadie.
-¿Les quedó algo en el tintero más allá de la invitación al público para el show del viernes en el teatro El Círculo?
-Eduardo Carbí: Creo que es un momento fantástico y coincidente con el Día de la Bandera y estar en un teatro de la envergadura, categoría y del pedigree del Teatro El Círculo, es un honor para nosotros. Creo que es el momento ideal para poder repasar 40 años de historia, cuatro décadas y poder reencontrarnos en una sala del prestigio del El Círculo el viernes 20 de junio.
Graffiti celebrará sus 40 años con la música con un show el viernes 20 de junio a las 21 en el teatro El Círculo (Laprida 1223). Link entradas: www.ticketek.com.ar



