Continúa la crisis en la industria textil: cerró una empresa centenaria y quedaron en la calle 260 trabajadores
La firma Emilio Alal, fundada en 1914, confirmó el cierre total de sus plantas productivas de hilados y telas en las provincias del Chaco y Corrientes. La empresa apuntó contra las políticas económicas de la administración del presidente Javier Milei.
- Gremiales
- Ene 27, 2026
El sector textil enfrenta una de las etapas más difíciles de los últimos años. En un quiebre total para la economía regional, la firma con más de 100 años, Emilio Alal SACIFI anunció el cierre definitivo de sus plantas de hilados y telas. La medida dejó en la calle a 260 trabajadores en la ciudad de Goya y afectó de igual manera a su unidad productiva en Villa Ángela, en la provincia de Chaco.
Son cada vez más las empresas que deciden cerrar o achicar su plantel productivo ante un consumo interno que no despega, la presión que imponen las importaciones y los elevados costos locales. La empresa apuntó directamente contra las políticas económicas del Gobierno. Según la firma, la apertura indiscriminada de las importaciones de hilados y prendas —provenientes mayoritariamente de Asia—, sumada al ingreso de fardos de ropa usada, tornó inviable la competencia para la industria nacional.
Entre las condiciones adversas que señaló la fábrica, destacó la caída del poder adquisitivo en el país, elevados costos financieros, laborales y energéticos, así como la elevada carga impositiva. Esto, insistió en el comunicado, «lo que generó una pérdida significativa en la competitividad para la producción nacional”.
«La decisión refleja una crisis que afecta a la mayoría de las industrias manufactureras y, de manera particular, al sector textil, que atraviesa el momento más complejo de su historia», enfatizaron desde la compañía.
El caso de Emilio Alal, cuya actividad era principalmente la fabricación de productos para la industria del calzado, accesorios y talabartería, así como la producción de hilados de algodón y telas derivados, se suma al de otras compañías que informaron cierres o la reducción de sus plantas y consecuentemente de sus dotaciones, en los últimos meses.
Impacto social y regional
El cierre de Alal representa una tragedia social para Goya, donde la fábrica era un pilar fundamental del empleo privado. «Entendemos el profundo impacto social y humano que esto implica», expresaron los directivos, agradeciendo a los operarios que fueron el sostén de la firma durante décadas.
La noticia genera una fuerte preocupación en el arco político y gremial de Corrientes, que observa con alarma el desmantelamiento del entramado productivo local ante la falta de medidas de protección para la industria nacional.
La crisis del sector textil
De acuerdo con los últimos datos disponibles de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA), la actividad del rubro cayó 24% interanual en octubre de 2025, una cifra considerablemente mayor al descenso promedio de la industria manufacturera, que retrocedió 2,9% en el mismo periodo.
Las cifras oficiales muestran que el nivel de producción actual solo se compara con los momentos más complejos vividos durante la pandemia, lo que expone la gravedad de la situación.

