Alerta en las paredes: detectan pinturas hogareñas con niveles de plomo 25 veces superiores al límite legal
La investigación realizada por la ONG Taller Ecologista, arrojó datos que invitan a tomar recaudos y exigir mayores controles de calidad. Una vez más llamaron la atención frente al riesgo que esto representa para la salud, especialmente en mujeres embarazadas e infancias.
- Info general
- Por Alejandro Maidana
- Abr 25, 2026
Se llevó adelante la cuarta ronda de análisis de pinturas tipo esmalte sintético de uso hogareño, con la finalidad de verificar si el país está libre de la producción de pinturas con plomo. Se trata de esmaltes sintéticos de base solvente, los valores críticos se encontraron en los colores bermellón y amarillo, de marcas que se venden en las provincias de Santa Fe y Buenos Aires.
Los datos fueron hallados tras el último análisis realizado por la ONG socioambiental, que lleva años trabajando en el tema. Una vez más llamaron la atención frente al riesgo que esto representa para la salud -especialmente en niños y niñas- y el ambiente, recordando que en Argentina está vigente una Resolución del Ministerio de Salud que regula los niveles permitidos
El trabajo de investigación tuvo lugar en diciembre de 2025, y los resultados revelaron que dos de las diez muestras tenían concentraciones que superaban ampliamente el límite permitido, que es 600 partes por millón, según lo establecido en la resolución Nº 7/2009 del Ministerio de Salud. Por un lado, el color bermellón mostró 15361 partes por millón; por otro, el amarillo expuso 10700 partes por millón.
La resolución Nº 7/2009 del Ministerio de Salud está vigente en todo el país desde el año 2010, prohíbe la fabricación e importación para uso de pinturas, lacas y barnices que contengan más de 0.06% de plomo en la porción no volátil de la pintura (peso seco).
En esta oportunidad se analizaron 10 muestras de pinturas tipo esmalte sintético, base solvente, de marcas que se venden en la provincia de Santa Fe y la provincia de Buenos Aires y en CABA. Las muestras cuya concentración de plomo estaba por debajo de 600 ppm, fueron 8 que iban desde 0.47 ppm a 51.86 ppm. Se analizaron los colores rojos/bermellón, amarillo y verde.
En relación al nombre de las empresas, dado que son temas sobre los que se están haciendo las correspondientes denuncias, por el momento, es información reservada.
El plomo es un metal tóxico que ocasiona efectos adversos tanto en la salud humana como en el ambiente. La exposición a dicho metal afecta principalmente a niños y niñas que sufren daños aún en presencia de cantidades más pequeñas que los adultos. Los daños en la salud son en general irreversibles y su impacto puede perdurar a lo largo de toda la vida. No hay ningún nivel seguro de exposición al plomo.
“Las principales poblaciones de riesgo son las mujeres embarazadas y las infancias, estos están en especial peligro porque ya absorben hasta un 50% del plomo ingerido, a diferencia, por ejemplo, de los adultos que tan solo cuando lo ingieren llegan a absorber 10%. Entonces hacemos referencia de que la barrera cerebral es inmadura, y por ende, el daño que se genera cuando entra en contacto el cerebro con este metal pesado, tiene implicancia a nivel neuronal y permanente”, indicó Giovanny Landinez integrante del área tóxicos del Taller Ecologista en dialogo con Conclusión.
Dentro de las acciones en torno a este análisis, la ONG envió la información con los resultados a instituciones del Estado, órganos de contralor y decisores políticos, tal como lo ha realizado en todas las oportunidades de encontrar valores por fuera de norma. Desde el año 2013 Taller Ecologista con la colaboración de la red IPEN, realiza el seguimiento de estos productos de uso hogareño que representan un potencial de contaminación con plomo, especialmente en los niños y niñas.
Con respecto a la peligrosidad que refiere el plomo en las mujeres embarazadas, Giovanny Landinez fue contundente: “Lo que ocurre es que el metal se acumula en el cuerpo. Una vez que el mismo ingresa al torrente sanguíneo de manera casi inmediata pasa a formar parte de los tejidos blandos, como por ejemplo los riñones y el hígado. A su vez, el cuerpo lo llega a asimilar como calcio, entonces se acumula en dientes y huesos. Y para el caso del embarazo, la madre lleva todos estos componentes, incluido el plomo, a la leche materna y por ende a su bebé. Por ello es tan importante que se evite manejar productos con estos componentes. La manera que tiene el plomo para entrar en el organismo son muchas, ya que lo podemos respirar, comer o su ingreso puede darse tan solo con el contacto con la piel”.
Recomendaciones inmediatas
Dentro de las acciones posibles, la ONG socioambiental recomendó la elaboración de un reglamento que prohíba la fabricación, importación, exportación, distribución, venta y uso de pinturas con concentraciones totales de plomo superiores a 90 ppm, límite considerado el estándar más restrictivo del mundo.
En paralelo, sugirió que se exija a las compañías de pinturas la exhibición en las etiquetas de las latas suficiente información sobre ingredientes dañinos tales como los solventes, al igual que advertencias acerca de los posibles riesgos del polvo contaminado con plomo generado por cambios o desgastes de superficies pintadas.
Muchas son las preguntas en torno al momento en el que el ser humano entra en contacto con este metal. “Puede ocurrir cuando la pintura, ya con el tiempo, comienza a deteriorarse y se descascara, llega al piso o comienza a formar parte del material particulado que se respira en una casa. Para graficar, se trata de 600 partes por millón es una concentración de trazas que llega a ser baja, pero no suficiente, porque de hecho los estudios confirman que no hay una exposición segura, teniendo en cuenta que es un metal que se retiene en el cuerpo, los humanos no lo excretamos fácilmente”.
Otros países tienen una normativa que ha bajado esa concentración a 90 partes por millón, y a eso es a lo apuntan conseguir quienes integran el Taller Ecologista. “Rápidamente dimos la alerta a todas las entidades que están implicadas, ya conociendo qué empresa, qué marca incumplen la norma. Pero más allá de esto, lo que estamos persiguiendo es poder llegar a esas 90 partes por millón. A nivel mundial lo que se está buscando, es que no se incluya en los procesos de producción al plomo, sino que haya una sustitución por algunos pigmentos orgánicos que ya existen”, concluyó Landinez.
Por último, se solicitó que las fábricas de pinturas que todavía producen productos con plomo discontinúen prontamente el uso de compuestos con dicho metal en las fórmulas de pinturas y un mayor control por parte de los organismos respectivos.

