El 45º aniversario de la muerte del cura Carlos Mugica, que se cumple hoy, será recordado mañana con una misa y un festival popular en la parroquia Cristo Obrero, de la Villa 31 de Retiro, que el sacerdote fundó en los 70 y donde se encuentran enterrados sus restos desde hace 20 años.

Los homenajes, que se iniciarán mañana, a las 10.30, son convocados por el Equipo de Sacerdotes para las Villas de la Ciudad, que -en las últimas horas- anunció la incorporación a ese espacio de los curas de la provincia de Buenos Aires que también cumplen su trabajo pastoral en asentamientos y barriadas populares.

El 11 de mayo de 1974, el sacerdote Carlos Mugica se convertía en un símbolo del compromiso eclesiástico con los sectores populares al caer asesinado por la organización parapolicial Triple A, que comandaba el entonces ministro de Bienestar Social, José López Rega.

En tanto, hoy, a las 20.30, se celebrará otra misa en la parroquia San Francisco Solano, ubicada en Zelada 4771, de Villa Luro, el lugar donde Mugica recibió 14 balazos de parte de un banda dirigida por Rodolfo Eduardo Almirón, un sicario de López Rega.

“Somos continuadores del equipo de Carlos Mugica: reafirmamos nuestra identidad sacerdotal, vivimos en barrios populares por vocación, sentimos pasión por la Iglesia y por el momento histórico que nos toca vivir”, señaló en un comunicado el Equipo de Sacerdotes para las Villas, que integran -entre otros- el obispo auxiliar de Buenos Aires, Gustavo Carrara, y el padre José María ‘Pepe’ Di Paola.

En el texto, los curas villeros -que mencionan a sus parroquias como “hospitales de campaña”- destacaron “la necesidad de una intervención inteligente del Estado en los barrios que garantice el derecho de los más pobres a una vida digna”, y señalaron que “el compromiso pastoral nos lleva a buscar que se logren las tres “T” (Tierra, Techo y Trabajo)”.

“Intentamos ser comunidades que se organizan en torno a la misericordia. Y desde este lugar, siguiendo a Francisco, nos oponemos a la liberalización de la droga y cualquier otra legislación que incremente la vulnerabilidad de nuestros jóvenes”, afirmaron los curas que, con su trabajo pastoral, buscan “favorecer la cultura del encuentro y apostar a la integración urbana”.

Luego de la misa de mañana, se realizará un festival popular, donde tocarán artistas como Los Carabajal, La Tranquera, y el padre César y su grupo, Los Pecadores.

Hace 20 años, y por una gestión del entonces arzobispo de Buenos Aires, Jorge Bergoglio -hoy papa Francisco- los restos de Mugica fueron trasladados en una multitudinaria procesión desde el cementerio de la Recoleta hacia la parroquia Cristo Obrero de la Villa 31.

Entonces, Bergoglio rezó por “los asesinos materiales, los ideólogos del crimen del padre Carlos y por los silencios cómplices de gran parte de la sociedad y de la Iglesia”.

Como arzobispo de Buenos Aires, Bergoglio dio un impulso muy fuerte al trabajo de los sacerdotes en los barrios más empobrecidos de la ciudad y jerarquizó su trabajo, creando en 2009, la vicaría para la pastoral de las villas de emergencia.