Cuatro hermanitos, una puesta en escena y una infancia en peligro
“Peque” llegó a la casa Gustavo y Carina cuando tenía apenas 34 días y lo criaron durante 17 meses bajo el programa "Familias Solidarias". En abril del 2018 el nene fue dado en adopción, pero en menos de 90 días fue institucionalizado. Sus padres solidarios exigen no le borren su historia.
- Info general
- Jun 14, 2019
«Peque» tenía apenas 34 días cuando Gustavo Monduzzi y Carina Médula lo recibieron en su casa. El matrimonio estaba anotado dentro del programa Familias Solidarias, por lo cual la Secretaría de Niñez se los entregó de forma transitoria. Si bien el plazo legal para las Familias Solidarias es de 90 días, el niño estuvo con ellos 17 meses, hasta que un día, la misma Secretaría decidió alejarlo.
“El Estado y el justicia se pusieron de acuerdo para defender el sistema de la manera más atroz»
Este caso se asemeja al de “Kiki”, el niño que convivió 1 año y siete meses con su Familia Solidaria –también por una inoperancia de la Secretaría de Niñez y Adolescencia- y que luego la justicia, “se los quitó”. Afortunadamente, la historia de Kiki tuvo un final feliz y el nene pudo volver a su hogar.
“Peque” también fue un miembro de la familia y reconoció a Gustavo y Carina como sus papás. “Nos anotamos con la intención de darle una familia por el tiempo que el programa decía, pero se alargó diez meses más. Fuimos a pedir una autorización para poder llevarlo de vacaciones y nos plantearon que en pocos días se iban a llevar al nene”, relató Gustavo en diálogo con Conclusión.
Fue en ese momento que, viendo las falencias del Estado, el matrimonio Monduzzi-Médula decidió pedir la guarda pre-adoptiva del nene y de sus tres hermanitos. Aunque sin éxito.
“El Estado y el justicia se pusieron de acuerdo para defender el sistema de la manera más atroz. En medio de llantos, enfermedades y arrancándole su historia, el 5 de abril se llevaron a Peque con lo puesto. Lo dejaron sin su chupete, sin su mamadera, sin sus juguetes y sin su familia”, señaló Gustavo.
“El Estado y la justicia le quiere borrar 17 meses de su vida a un niño de 1 año y ocho meses”
Para ese entonces, un matrimonio había sido aceptado para adoptar un niño, pero el juez le dio cuatro. Peque y sus tres hermanos de 5,7 y 11 años. Las cuatro criaturas se mudaron a Roldán con sus padres adoptivos y vivieron allí durante no más de 90 días. Luego de ese tiempo, fueron institucionalizados.
En decir, en menos de 90 días que se les había entregado la guarda, los niños fueron trasladados al Hotel Residencial Casa Pueblo, en la zona sur de la ciudad, donde se lo institucionalizó hasta noviembre del 2018. El matrimonio de Roldán había pedido de anulación de la guarda.
De esa manera, los nenes pasaron nuevamente a estar sin familia y a cargo de la Secretaría de Niñez y Adolescencia. Desde ese momento, cuenta Gustavo, no supieron más nada de Peque ni de sus hermanos.
El nene de 1 año y medio y sus hermanitos de 5, 7 y 11 años terminaron –como era de esperar- siendo víctimas de un Estado y una justicia ineficiente que, de alguna manera, los sometió al desarraigo permanente.
“Entendemos que todas las instituciones del Estado y la justicia han fallado. Se debería llevar el expediente a foja cero con Peque de nuevo en nuestra familia y evaluar todas las situaciones. Nosotros nos anotamos en el mes de agosto en el Registro Único de Guardadores y sorpresivamente en el mes de diciembre, nos suspendieron por un año porque dijeron que no entendemos la adopción como un tema social ni como una forma de dar amor”, se explayó Monduzzi y remarcó: “Para Niñez estábamos capacitados para recibir un bebé de 34 días pero luego, cuando nos anotamos para tener la guarda, sabiendo desde el Estado que los niños habían sido devueltos y que era el último paso que teníamos nosotros para legalizarnos y poder presentarnos como guardadores pre adoptivos, nos imponen una sanción por un año en el Ruaga”.
“El Estado y la justicia le quiere borrar 17 meses de su vida a un niño de 1 año y ocho meses”, concluyó.
¿Puesta en escena?
«El jueves pasamos la primera noche todos juntos y, la verdad, ya nos cambió la vida para siempre», con esa frase comenzaba la nota que la familia que adoptó a Peque y sus hermanitos dio a un diario de la ciudad.
La noticia se dio a conocer el 8 de abril del año pasado y todo parecía haberse solucionado con los cuatro niños que no querían separarse.
“Sacaron en la portada que la provincia de Santa Fe había logrado el milagro y los cuatro hermanitos juntos estaban felices en una casa, pero esa acción se hizo para la foto. No hubo un trabajo como el que se había comprometido el juez. Lo hicieron sabiendo que la foto estaba y que esto se iba terminar rápidamente”, arremetió.
Y planteó: “Nosotros entendíamos que había que acompañar a ese matrimonio, pero todo cambió cuando nos enteramos que a los chicos los habían separado, que Peque llegó en muy malas condiciones y la pregunta es, si estuvimos 17 meses y cuando lo devolvieron por qué traumarlo de nuevo, por qué no llamaron a la familia que el había elegido”.
Luego de esa foto, pasaron 90 días y los cuatro niños fueron trasladados a una institución.


