Si “el viajar es un placer que nos suele suceder“, en los últimos años viajar es contemplar una serie de precauciones y obligaciones para cuidar la vida de los más pequeños de la familia y para evitar malos momentos en la ruta. Entre los requerimientos obligatorios que se sumaron en 2018 es el Sistema de Retención Infantil, como se denominan las butacas de seguridad para los niños menores de 10 años que viajen en vehículos, tanto en ruta como en la mayoría de las provincias argentinas.

Cuando las personas viajan en el auto, aunque no lo sientan, están desplazándose a la misma velocidad que el vehículo. En caso de una detención brusca, los cuerpos seguirán su movimiento hacía adelante con esa misma velocidad, impulsados por una fuerza que equivale a 40 veces el peso de cada personas, desplegada en desaceleración instantánea.

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Si las personas no están sujetas con los cinturones de seguridad, golpearán contra la parte delantera del automóvil y contra el parabrisas. Y los ocupantes de los asientos traseros serán impulsados con esa misma fuerza hacia la parte delantera. Golpearán a los ocupantes delanteros y la parte frontal del vehículo. Más grave aún, todos pueden ser despedidos y eyectados fuera del vehículo, hacia una muerte casi segura, aumentando seis veces las posibilidades de morir.

Sistemas de Retención Infantil

Los autos están diseñados para transportar adultos y no niños, por eso los niños al tener mucho menos peso, son propensos a ser fácilmente despedidos en un choque. Es por eso que, desde hace unos años a esta parte, se ha extendido el uso de los Sistemas de Retención Infantil e incluso se ha legislado al respecto.

Las provincias pioneras en legislación de este tipo fueron Santa Fe, Mendoza y Córdoba y se sumaron ciudades con ordenanzas municipales, como es el caso de Rosario, cuyo Concejo Municipal aprobó la normativa en 2016,  y Ciudad de Buenos Aires.

Finalmente, en enero de 2018 en nueva modificación de la Ley Nacional de Tránsito extendió el uso del Sistema de Retención Infantil (SRI) de los 4 a los 10 años. Este, además, debe corresponder al peso y edad del menor.

Se trata del Decreto 32/18 que entró en vigencia en enero de ese año y modifica el Decreto 779/95 ,que reglamenta la Ley de Tránsito 24.449. De esta forma, la exigencia, que antes era hasta los 4 años, se extendió hasta los 10 en todas las rutas nacionales. Sin embargo, para que la normativa sea efectiva en su territorio, cada jurisdicción debía adherir a la misma.

A partir de esta modificación, es obligatorio el uso del Sistema de Retención Infantil en todo el país, con las particularidades que cada provincia haya especificado al homologar la ley.

Un informe de la Fundación Mapfre indica que en América Latina fallecen al año cerca de 6.500 niños menores de 14 años en siniestros de tránsito y en Argentina suman cerca de 300 por año. 

El 75% de las lesiones en menores de 10 años se produce en tronco y cabeza, zonas que quedan protegidas con el uso de SRI.

Cada cual atiende su silla

La butaca cumple un papel fundamental en la seguridad de los chicos: el uso correcto del SRI reduce en un 70% los riesgos de lesiones graves y fatales en caso de un accidente de tránsito.

El mercado ofrece una gran variedad de asientos para bebés y niños, marcas, colores, telas y detalles de construcción de los más variados. Sin embargo, lo importante a tener en cuenta, más allá de los detalles estéticos, es qué modelo es adecuado para cada niño y cómo debe ser colocada la butaca a fin de minimizar todos los riesgos.

La silla debe estar bien fijada al vehículo, con el cinturón de seguridad o con el sistema de anclaje provisto por cada SRI.

Existen cinco grupos diferentes de Sistemas de Retención Infantil:

Grupo 0 y 0+: de 0 a 13 kilos y de 40 a 85 cm y de 45 a 105 cm (i-Size): 

Aunque la edad no es el factor determinante, en este grupo se incluyen los menores de hasta 15 meses aproximadamente.
Grupo 0 ó 0+– Las sillas para bebés constituyen el tipo más habitual.  También se pueden utilizar capazos o cucos para recién nacidos. Se instalan en el asiento trasero en posición transversal, colocando la cabeza del niño hacia el interior. Sólo para los primeros meses.

– La silla siempre se instala en los asientos traseros y mirando hacia atrás al menos hasta que el niño supere los 15 meses, aunque se recomienda esa posición hasta los 4 años de edad.

-El SRI solo podrá ir con el asiento del copiloto si los asientos traseros están ocupados por otros niños con butacas, si el vehículo no tiene asientos traseros o si la butaca no puede instalarse en dichos asientos. Si se instala en el asiento delantero debe desactivarse el airbag.

Grupo I: de 9 a 18 kilos y hasta 105 cm (i-Size): 

Insistiendo en el hecho de que la edad no es el factor determinante, en este grupo se incluyen los menores desde aproximadamente los 8 meses hasta 4 años.

Grupo I

-Al igual que en el grupo anterior, la silla debe ir obligatoriamente instalada en los asientos traseros y mirando hacia atrás.

-El asiento más seguro es la plaza central trasera.

 

 

 

 

Grupo II: de 15 a 25 kilos y más de 100 cm (i-Size): 

Teniendo en cuenta que la edad no es el factor determinante, en este grupo se incluyen los menores con edades desde los 3 hasta los 7 años.
-Para este peso, el SRI más adecuado es el elevador con respaldo. Hay que tener en cuenta que para este Grupo IIgrupo el respaldo es obligatorio.

-El niño se sienta sobre el asiento infantil y se abrocha el cinturón de seguridad del vehículo. Estas butacas elevan al niño para que el cinturón de seguridad ajuste correctamente, pasando por las zonas más resistentes de cuerpo del niño: cadera, esternón y clavícula. La banda diagonal del cinturón debe pasar por encima de la clavícula y sobre el hombro sin tocar el cuello y la banda horizontal y lo más abajo posible sobre los muslos, nunca sobre el estómago o el abdomen.

-Debe instalarse obligatoriamente en los asientos traseros y recomendable que sea en el asiento central.

Grupo II: de 22 a 36 kilos

Aproximadamente desde los 6 hasta los 12 años (la edad no es el factor determinante sino el peso y la altura).

 

Grupo III

– A partir de estas características, se utiliza un elevador que permite adaptar el -cinturón de seguridad de 3 puntos del coche al SRI.

-Si bien puede parecer que el niño ya es demasiado grande para una silla, hay que considerar que aún no tiene la altura necesaria para llevar únicamente el cinturón de seguridad.
-La butaca o “booster” debe ir colocado en los asientos treseros, preferiblemente en el central, y en el sentido de la marcha.
-Es muy importante la correcta colocación del cinturón de seguridad: la banda horizontal debe pasar por encima de la pelvis (nunca sobre el abdomen), y la banda diagonal por la parte media del esternón y la parte media de la clavícula (sin tocar el cuello.

 

Recomendaciones generales:

-La butaca infantil debe estar ubicada en el asiento trasero.
-El dispositivo de seguridad debe estar colocado correctamente para evitar una compresión excesiva que puede provocar daños severos como fracturas, hemorragias internas o asfixia.
-Cada menor de 10 años que viaje en el vehículo debe usar una butaca infantil correspondiente a su peso y altura.
-La butaca debe estar homologada por normativa nacional e internacional y estar identificada con sello IRAM.