Europa y la Hispanidad vistas desde España: pasado, presente y futuro
Pablo J. Davoli diálogo en exclusiva con Enrique Ravello Barber, licenciado en Historia y Geografía por la Universidad de Valencia sobre los lazos entre Europa y América Latina.
- Conclusion TV
- Por Pablo J. Davoli
- Nov 5, 2025
Enrique Ravello es Licenciado en Historia y Geografía por la Universidad de Valencia, donde está actualmente realizando el programa de doctorado “Geografía e Historia del Mediterráneo desde la Prehistoria a la Edad Moderna”.
También es experto universitario en Historia y Filosofía de las religiones por la UNED y ha realizado varios cursos de geopolítica y conflictos internacionales.
Ha fundado y preside la Asociación de Amistad Euro-Sudamericana (AAESA), organización dedicada a estrechar los vínculos sociales, culturales, académicos, científicos y artísticos entre Europa y Sudamérica, con especial interés en Argentina.
La Perspectiva Histórica y la Hispanidad
Pablo J. Davoli: ¿Cómo aborda usted el actual resurgir del hispanismo en Hispanoamérica, particularmente en Argentina?
Enrique Ravello: Hay una suerte de revival del hispanoamericanismo en Hispanoamérica y aquí en Argentina. Todo parece que tiene una fecha de arranque, 1492, como si antes no hubiera habido nada. Sin embargo, la clave está en que Castilla y España no nacen en 1492; nacen mucho antes. La Hispanidad es la proyección de España, o de Castilla, en América, por lo que es fundamental comprender qué es lo que llega. En mi opinión, enfocarse solo en 1492 «es desnaturalizar el concepto de Hispanidad».
PD: ¿Cuáles son las raíces históricas y culturales que definen a España y que luego se proyectan en América?
ER: España está formada por varios sustratos, todos profundamente europeos. Hay un sustrato fundamentalmente céltico; la lengua mayoritaria que se hablaba en España antes de la llegada de los romanos era el céltico. Luego está el aporte hispano-romano, que es profundamente europeo. Posteriormente, el elemento germánico es el que configura por primera vez una unidad política independiente en la península ibérica: el Reino de Toledo. Incluso el poema fundacional de Castilla, El Cid, se estudia como literatura germánica junto a la Canción de Rolando. Las dos dinastías que construyeron la América Hispánica, los Austrias y los Borbones, refuerzan el carácter europeo de España.
PD: Existe la afirmación de que «España no es Europa». ¿Cuál es su postura como historiador ante esto?
ER: He oído cosas muy sorprendentes, como historiador de la antigüedad, como esa afirmación. La geografía, por lo pronto, contradice esa idea. La contribución hispano-romana y el elemento germánico (visigótico) son claves. Cuando se considera todo esto —celtas, hispano-romanos, visigodos, el Cid, y las casas reales de Austria y Borbón— plantear que España no es Europa es incomprensible. España proyecta Europa aquí en América y construye «el sujeto político más importante de la modernidad aquí».
PD: En este contexto, ¿qué significado tiene el concepto de la Reconquista en la península ibérica?
ER: La Reconquista es un tema de debate. Las fuentes históricas suelen utilizar más el término «restauración del antiguo reino visigodo de Toledo». Los núcleos de resistencia que se formaron tras la invasión musulmana (Asturias, León, Castilla, Aragón) se legitimaron evocando o remitiendo a ese pasado visigótico. Es común en el ámbito del hispanismo plantear que la conquista de América fue una continuación de esa Reconquista española.
Argentina y la Geopolítica
PD: ¿Qué distingue a Argentina dentro del conjunto de naciones hispanoamericanas?
ER: Argentina tiene un elemento que la diferencia del resto de países latinoamericanos: la inmigración europea de la segunda mitad del siglo XIX y principios del XX (italiana y española, sobre todo). Esta inmigración cambió demográficamente a Argentina y le otorgó una potencialidad de ser interlocutor no solo con España, sino con Europa en general. Sin embargo, Argentina «no ha aprovechado políticamente la potencialidad que tiene» de esa interlocución con Europa.
La Crisis de Europa y el Futuro de los Bloques
PD: ¿Cuál es el diagnóstico actual de la situación de Europa?
ER: Europa está «bastante mal» y enfrenta problemas graves. Primero, hay un problema demográfico grave. A diferencia de la inmigración histórica a Argentina, la inmigración en España y Europa Occidental es vista como un «factor de distorsión sociodemográfico de un calado inimaginable» que podría terminar en una sustitución de las instituciones y la forma política tradicional. En segundo lugar, Europa «no existe» como sujeto político. La Unión Europea es un «híbrido,» un «aborto hibridizado,» porque los estados que la componen carecen del poder político para ser actores en el siglo XXI. La UE gestiona mal la soberanía que se le cede. Si Europa no se posiciona como bloque, su poder geopolítico es cero.
PD: ¿Qué lecciones se extraen de la historia europea reciente en relación con su actual falta de unidad?
ER: Las dos Guerras Mundiales fueron, en el fondo, una «gran guerra civil europea» en la que las potencias se desgastaron. El modelo del Estado-nación europeo ha servido históricamente para que los europeos se mataran entre sí, desde la Paz de Westfalia hasta 1945. Las contradicciones de intereses entre las naciones europeas solo pueden ser superadas en un estamento superior. La clave podría estar en generar una estructura unificante o unificadora, como una federación que respete las particularidades internas, o recuperando el concepto helénico de anfictionía (ligas de adhesión voluntaria).
PD: ¿Cómo deberían ser las relaciones futuras entre Europa e Hispanoamérica en el nuevo orden mundial?
ER: En el nuevo mapa mundial, Europa e Hispanoamérica son dos grandes excluidos. Es necesario reforzar la creación de ambos espacios como bloques. Entre esos bloques debe haber una cooperación y un diálogo. Para este objetivo, España es el «vértice de Europa que mira a América» y Argentina es el «país privilegiado de Hispanoamérica que mira a Europa». Ambos países son los actores que pueden trabajar para acercar esos dos bloques.

