VIERNES, 28 DE AGO.

Identificaron en La Perla los restos de Alejandro Jerez Boderau, secuestrado en 1976

El Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) confirmó la identificación del trabajador de IKA-Renault, secuestrado junto a su compañera embarazada Susana Huarte, quien aún permanece desaparecida. Se trata de la persona número 30 identificada en los terrenos del ex centro clandestino de detención en Córdoba. Abuelas de Plaza de Mayo continúa la búsqueda del hijo o hija de la pareja, nacido en cautiverio.

 

El camino de la reconstrucción histórica y de la justicia en la Argentina sumó un nuevo hito de profunda significación humana y social. El Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) confirmó la identificación de los restos de Alejandro Ernesto Jesús Jerez Boderau (también registrado en actas familiares como Jerez Bordereau), quien había sido secuestrado por la última dictadura cívico-militar en mayo de 1976.

Con este hallazgo, ya son 30 las personas desaparecidas identificadas en el marco de las tareas humanitarias y científicas que el EAAF lleva adelante en los terrenos del ex Centro Clandestino de Detención «La Perla», en la provincia de Córdoba. En ese mismo predio, todavía permanecen bajo análisis los restos de otras cinco personas halladas que aún no han podido ser identificadas.

Alejandro Ernesto Jesús Jerez Boderau nació el 30 de julio de 1953 en la ciudad de Buenos Aires. De joven, se radicó en Córdoba, donde trabajó como empleado en la fábrica metalúrgica IKA-Renault. Padre de una hija, María Alejandra, fruto de su primera unión, Alejandro militaba activamente en el Partido Revolucionario de los Trabajadores – Ejército Revolucionario del Pueblo (PRT-ERP).

El 5 de mayo de 1976, fuerzas represivas irrumpieron en el domicilio familiar del barrio Alto Alberdi, en la ciudad de Córdoba. De allí se llevaron secuestrados a Alejandro y a su compañera, Susana Noemí Huarte —cariñosamente llamada «Pato» por sus amigos—, quien tenía 21 años y se encontraba cursando un embarazo de dos meses y medio.

Desde aquel violento operativo, la pareja y el niño o niña que debió nacer en cautiverio permanecen desaparecidos. Se estima que el bebé nació entre noviembre y diciembre de 1976, y hoy tendría aproximadamente 49 años. Por ello, la identificación de Alejandro reaviva con fuerza la campaña de Abuelas de Plaza de Mayo, que sigue buscando activamente a este nieto o nieta para restituirle su verdadera identidad.

La identificación de Alejandro Jerez Boderau fue posible gracias al riguroso trabajo científico desarrollado en el Laboratorio de Genética Forense del EAAF. Allí se contrastaron los restos óseos recuperados en los terrenos de La Perla con las muestras de referencia de familiares directos y con los perfiles genéticos resguardados en el Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG).

Las tareas de excavación, búsqueda y recuperación se concentran en el sector conocido como Loma del Torito, situado dentro de la reserva natural militar La Calera, predio donde funcionó el horror de La Perla. Estas acciones son coordinadas en el marco de la causa judicial que instruye el Juzgado Federal N° 3 de Córdoba, bajo la dirección del juez Hugo Vaca Narvaja.

Lejos de ser una tarea aislada, el proceso destaca por una notable red de cooperación científica e institucional. En las tareas de campo colaboran de manera estrecha el Departamento de Geología de la Universidad Nacional de Río Cuarto, la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) y el Servicio de Antropología Forense del Instituto de Medicina Forense del Poder Judicial cordobés. Asimismo, el operativo cuenta con soporte logístico y de recursos provisto por el Gobierno de la Provincia de Córdoba y la Municipalidad de la ciudad capital.

 

Un llamado urgente a la comunidad

A pesar del paso del tiempo, el hallazgo de los restos de Alejandro demuestra que la verdad histórica sigue emergiendo dela tierra. No obstante, para que las identidades pendientes puedan ser restituidas, el compromiso de la sociedad y el aporte de datos genéticos resultan indispensables.

Por este motivo, el EAAF mantiene abierta una convocatoria permanente dirigida a todas aquellas personas que tengan familiares víctimas de desaparición forzada en la Argentina entre 1974 y 1983 para que se acerquen a aportar una muestra de sangre. El procedimiento es absolutamente confidencial, gratuito y voluntario.

Quienes deseen colaborar o requieran mayor información pueden ponerse en contacto con el equipo forense a través de las siguientes vías oficiales:

WhatsApp: +54 9 11 2348 5229
Línea telefónica gratuita: 0800 345 3236 (disponible de lunes a viernes hábiles, de 9 a 16 hs)
Correo electrónico: [email protected]

Del mismo modo, aquellas personas nacidas entre 1975 y 1983 que tengan dudas sobre su identidad biológica, o quienes posean información relevante sobre posibles hijos de desaparecidos, pueden contactar a la asociación de Abuelas de Plaza de Mayo para iniciar el camino hacia la verdad.

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