La profesora a la que los alumnos la filmaron justificando el régimen nazi, en las útlimas horas fue protagonista de otro particular episodio. La mujer participó de una presentación erótica en un bar de la ciudad de Mar del Plata.

Denise Yanet Evequoz es profesora de Historia y Construcción Ciudadana y se desempeñaba en dos colegios católicos de Mar del Plata. Tras conocerse un video grabado en 2015 en el que se la escuchaba reinvindicando el régimen hitleriano frente a sus alumnos, fue echada de ambos establecimientos.

Pero ahora se conoció otro elemento particular de su vida, ya que protagonizó´un espectáculo denominado “Burlesque Sangriento”. En el show se la ve realizando un desnudo total, cubierta de un líquido que simula ser sangre y utilizando cruces esvásticas, uno de los símbolos más fuertes del nazismo.

“Un espectáculo que nace de la unión de arte sangriento, sensual y grotesco de las mentes retorcidas de Marcelo Pocavida, Morrigan Chronnenberg y Stig Von”, aseguran los creadores y agregan que en él actúa “un grupo de bellezas y monstruosidades de lo mas despreciable del decadente espectro local”.

La descripción también sostiene que el show “es la combinación de un espectáculo único de erotismo explícito sin precedentes en Buenos Aires, con viejas reminiscencias del viejo cine gore y splatter de lo más repulsivo del género. Un gran numero de macabros artistas rechazados por los vastos escenarios del under se darán cita en esta obscena belleza orgiástica de exposición de lo mas lascivo, excitante y mórbido que jamas hayas presenciado”, y cierra diciendo: “Quedan ustedes advertidos”.

La profesora, de 32 años, aseguró en una de sus clases que el líder nazi “sacó a Alemania a flote” mientras que los judíos “se aprovechaban de la gente que necesitaba plata”.

En la grabación que se tomó de su clase se la escucha decir que los judíos “se la buscaron”, y que a Hitler “lo demonizaron”.

“Ellos se encerraron en sus propios barrios, ellos son ellos y nada más. Y otra cosa es que siempre se dedicaron a las finanzas, a ser prestamistas. Y se aprovechaban de la gente que necesitaba plata y después la perseguían para que la devolvieran, siempre con intereses. Todo esto generó un cierto odio hacia el judío”, se la escucha relatar.