A una adolescente de 16 años le trasplantaron un dedo de su pie para reconstruirle el pulgar de su mano derecha en una inédita cirugía llevada a cabo con éxito en el Hospital de Alta Complejidad en Red El Cruce de la localidad bonaerense de Florencio Varela.

El hecho ocurrió a fines de septiembre, cuando Yael manipulaba un secarropas sin tapa en su vivienda de la localidad bonaerense de Bosques y al ingresar la mano para retirar la ropa sufrió un grave accidente que le provocó la pérdida del dedo pulgar de la mano derecha.

Una ambulancia la llevó al Hospital Mi Pueblo de Florencio Varela donde los médicos le realizan las curaciones, pero no se pudo reimplantar el dedo dañado.

La joven fue dada de alta y en el mes de octubre la derivaron al hospital El Cruce donde el doctor Sebastián Valbuena al conocer su caso le propuso realizar una reconstrucción.

“Mi hija quería recuperar su dedo pero no sabíamos si eso iba a ser posible. Yo siempre tuve esperanzas. Y cuando del doctor nos explicó cómo iba a ser todo. Lo pensamos en familia y nos dimos cuenta que iba a ser lo mejor”, contó Carina, la madre de la joven.

“Para mí fue muy difícil lo que pasó, lo único que quería era recuperar mi dedo para más adelante poder trabajar y estudiar, por eso dije que sí, sin dudarlo. Me parecía una gran idea”, le dijo Yael al Diario Popular.

A cuatro meses de aquel accidente con el secarropas, Yael volvió a sonreír porque la reconstrucción de su dedo pulgar fue un éxito y este viernes recibió el alta del Hospital.

Respecto de la compleja intervención, el doctor Valbuena explicó que la paciente sufrió “un arrancamiento del dedo pulgar” y “la propuesta que le hicimos fue tomar el segundo dedo del pie izquierdo para pasarlo a la mano y transformarlo en un pulgar”.

“Por el nivel de amputación que ella tenía en su mano, ésta era la mejor opción”, agregó el especialista.

Asimismo, el profesional remarcó que “se trató de una intervención que duró varias horas”.

“Es una cirugía con cierto grado de complejidad por la cantidad de pasos que hay que realizar. Trabajaron dos equipos de profesionales, primero hubo que operar la mano para prepararla para que reciba el nuevo dedo y luego hubo que ir en busca del dedo del pie, extraerlo con las arterias, venas, nervios tendones y hueso”, detalló.

“Otro equipo realizó la colocación del dedo del pie a la mano, es decir el trasplante, mientras que otros profesionales quedaron reconstruyendo el pie para que quede lo más funcional posible y sin secuelas. Primero se unieron los huesos los tendones y luego se pasó a la microcirugía, que fue unir las arterias, las venas y los nervios”, agregó.

Ahora, gracias a este destacado trabajo de los equipos profesionales de El Cruce, Yael va a poder tener una vida, ya que el dedo pulgar es fundamental y más aún el de la mano derecha.