México encabeza el ranking de las 50 ciudades más violentas del mundo
La contracara del informe, elaborado por el Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal de México son las ciudades nicaragüenses, país que se perfila "con el puntaje más alto en términos de percepción de seguridad ciudadana".
- Info general
- Mar 3, 2023
El Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal de México acaba de publicar el Ranking 2022 de las Ciudades más Violentas del Mundo. De acuerdo al informe, el mismo está encabezado por México, Colombia y Estados Unidos. La contrapartida son las ciudades nicaragüenses, percibidas como muy pacíficas.
En Centroamérica, el informe posiciona a Honduras, como el único país con ciudades violentas: San Pedro de Sula y Distrito Central. En el informe tampoco figuran las ciudades de Guatemala y El Salvador, las cuales forman parte del llamado “Triángulo del Norte”, que años atrás fueran una preocupación seria en cuanto a la violencia.

Asimismo, tampoco figura Nicaragua, que, según una reciente encuesta de medición de la firma M&R Consultores, se perfila como «el país con el puntaje más alto en términos de percepción de seguridad ciudadana», en la región.
De acuerdo al reporte del Consejo de Seguridad Pública, en la lista de las primeras diez ciudades más violentas del mundo, nueve son mexicanas, Colima, Zamora, Ciudad Obregón, Zacatecas, Tijuana, Celaya, Uruapan, Acapulco y Juárez; y una estadounidense: Nueva Orleans.
Otras ciudades norteamericanas incluidas en el ranking son Detroit, Memphis, Milwaukee y Filadelfia, por su alto índice de violencia, vinculado a tiroteos masivos, violencia doméstica, crimen organizado y narcotráfico.
De las 50 ciudades del ranking 2022, se ubican en México 17, en Brasil 10, en Estados Unidos 7, en Colombia 6, en Sudáfrica 4, en Honduras 2 y hay una de Puerto Rico, una de Haití, una de Ecuador y una de Jamaica.
Mientras que de Colombia entraron en la lista cinco ciudades: Cali, Santa Marta, Cartagena, Palmira y Cúcuta. En este contexto, solo en Cartagena, se reportan hasta 403 muertes violentas en 2022.
En las 50 ciudades la tasa promedio fue de 52.11 (36,122 homicidios dolosos entre 69,316,175 habitantes), casi diez veces la tasa promedio mundial de 5.36 por cada 100 mil habitantes. De igual forma, 20 presentan tasas por encima del promedio de 52.11 homicidios por cada 100 mil habitantes.
Medir la violencia
A pesar de que el ranking es elaborado en México, autoridades de ese mismo país remarcaron que el reporte usa estimaciones para calcular algunas tasas de homicidios, no toma en cuenta todas las ciudades del mundo y en su nota metodológica reconoce que carece de exactitud.
Asimismo, destacaron que «el ranking destaca las ciudades con más homicidios, no las más violentas del mundo». Si bien, el propósito del informe es «llamar la atención sobre la violencia en las urbes, particularmente en América Latina, para que los gobernantes se vean presionados a cumplir con su deber», la realidad es que la violencia no solo se refleja en el número de homicidios y muchas veces la voluntad gubernamental concentra sus esfuerzos en las zonas urbanas que más contribuyen al total nacional de homicidios.
En el caso de México, por un lado, una parte de la población e incluso las autoridades presumen que su ciudad ya no figura en el listado de «las ciudades más violentas del mundo», como es el caso de Culiacán y Guadalajara.
Pero por otro lado, la misma población cuestiona por qué no aparece su ciudad cuando se viven olas constantes de violencia que involucran grupos del crimen organizado, violencia feminicida, desaparición de personas entre otras que se dejan de lado y que afectan en igual o mayor medida a la ciudadanía.
También apuntaron que la violencia no se mides sólo con el números de homicidios registrados, sino que debe considerarse varios tipos de violencia como los feminicidios y la violencia de género, la violencia sexual, la violencia ejercida por el estado, la desaparición forzada, la trata de personas, los crímenes de odio entre otras problemáticas de inseguridad que de no ser consideradas, la violencia que enfrenta una región se ve minimizada.

