LUNES, 20 DE JUL.

Nuevo mapa demográfico: en Argentina hay menos nacimientos y más longevidad

Un informe de la Universidad Austral y REDIFAM alerta sobre el acelerado envejecimiento poblacional en el país, que lo registra con niveles de natalidad históricamente bajos.

 

Nuevo mapa demográfico registra a la Argentina con menos nacimientos y más longevidad y se encendieron las alarmas ante el acelerado incremento de población envejecida, según un informe de la Universidad Austral y la Red de Institutos Universitarios Latinoamericanos de Familia (REDIFAM).

Con motivo del Día Mundial de la Población, el cual se celebró el viernes 11 de julio, se dieron a conocer datos que muestran una sociedad cada vez más longeva, con niveles de natalidad históricamente bajos.

Una tendencia fuerte, sostenida y que está transformando silenciosamente la estructura del país. Menos nacimientos significan menos chicos en las escuelas, menos jóvenes en unos años, más adultos mayores en relación al resto y una sociedad que se reorganiza alrededor de estos nuevos números.

Este fenómeno, que para algunos es motivo de preocupación y para otros un signo de avance social, no ocurre de forma pareja en todo el país.  Además, detrás de estos números hay cambios profundos en la forma de pensar la familia, en los proyectos de vida, en la economía cotidiana y en las políticas públicas.

No es lo mismo nacer en Jujuy que en Ushuaia

Hay provincias donde la natalidad sigue siendo alta, y otras donde prácticamente desapareció. En Misiones, Formosa o Chaco, por ejemplo, las tasas siguen relativamente elevadas. En cambio, en Tierra del Fuego, Chubut o la Ciudad de Buenos Aires, los nacimientos por mujer están muy por debajo del nivel necesario para mantener la población estable (conocido como nivel de reemplazo, que es de 2,1 hijos por mujer).

Según el informe, en las provincias del norte, todavía hay estructuras sociales más tradicionales, con menos acceso a salud reproductiva de calidad, menores niveles de escolaridad y mayor presencia de embarazos adolescentes. En cambio, en la Patagonia o en la ciudad capital, predominan otros factores: mayor urbanización, empleo formal, más acceso a métodos anticonceptivos y, sobre todo, otros proyectos de vida.

Un dato preciso es que, entre 2014 y 2024, Tierra del Fuego, Santa Cruz y Chubut redujeron de manera drástica su fecundidad. En esas provincias, las mujeres tienen hoy en promedio solo 1 o 1,1 hijos. Esto no solo está por debajo del nivel de reemplazo, sino que las ubica entre las más bajas de América Latina.

De acuerdo a lo descripto en el análisis, el país registra una Tasa Global de Fecundidad de 1,4 hijos por mujer, lejos del umbral de reemplazo generacional de 2,1. Asimismo, la Tasa Bruta de Natalidad es de 9,9 nacimientos por cada 1.000 habitantes, lo que representa la más bajas de la región.

 

 

La caída de la natalidad ya está teniendo efectos concretos. Entre 2014 y 2024, la cantidad total de nacimientos bajó casi a la mitad: de 777.000 a unos 425.000 por año. Eso significa menos chicos entrando al sistema educativo, menos demanda en jardines y escuelas primarias, y una reorganización de muchos servicios públicos pensados para una sociedad más joven.

Planificación Urbana

Esto también impacta en la planificación urbana: no es lo mismo diseñar una ciudad con una pirámide poblacional ancha en la base (muchos chicos) que con una base angosta y una parte alta que se ensancha (más adultos mayores). A futuro, las consecuencias pueden ser aún mayores.

Un país con menos nacimientos tiene una población activa más pequeña y una proporción mayor de personas jubiladas. Eso pone presión sobre el sistema previsional, que se sostiene con los aportes de los trabajadores en actividad. También afecta al sistema de salud y de cuidados, porque hay más demanda de atención y menos personas para brindar esa atención.

“Argentina ya no es un país joven, y eso exige decisiones políticas firmes e integrales. Debemos repensar nuestros sistemas de salud, laboral, de previsión social y cuidado familiar para sostener una población cada vez más longeva”, expresó la doctora Lorena Bolzon, presidenta de REDIFAM y decana del Instituto de Ciencias para la Familia de la Universidad Austral.

Baja natalidad: ¿moda o derechos?

La baja natalidad en Argentina no es una moda ni un dato aislado: es una transformación profunda que viene avanzando desde hace tiempo. Es el resultado de:

*Cambios culturales,
*Avances en derechos,
*Mejoras en educación y salud,
*Pero también de incertidumbres económicas, falta de oportunidades y desigualdades persistentes.

Pensar una política demográfica no es controlar la cantidad de hijos que tiene cada persona. Es reconocer que detrás de esas decisiones hay estructuras sociales, económicas y culturales.

 

Últimas Noticias