¿Qué es el burnout o “síndrome del quemado” y por qué Argentina lidera el ranking regional?
Nueve de cada diez trabajadores argentinos asegura estar “quemado” por su trabajo. El país encabeza los datos de malestar laboral en la región. ¿Cuáles son sus características y sus causas?
- Info general
- Nov 22, 2025
Por cuarto año consecutivo, Argentina se ubica como el país con mayor porcentaje de trabajadores que experimentan el “burnout” o “síndrome del quemado”. El 92% de los empleados afirma sentirse más “quemado” que el año anterior, mientras el 77% reporta estrés laboral y el 73% desmotivación en su puesto de trabajo.
El estudio Burnout 2025, realizado por la agencia Bumeran, encuestó a 2.750 personas en Argentina, Chile, Ecuador, Panamá y Perú, incluyendo talentos y especialistas en recursos humanos. Entre las experiencias negativas más frecuentes destacan la sobrecarga de trabajo, la dificultad para desconectarse y el cansancio extremo fuera del horario laboral.
El 53% de los encuestados manifiesta agotamiento extremo, el 41% negativismo hacia el trabajo y el 22% disminución en su eficacia laboral. El 45% admite trabajar más allá de su jornada y el 39% cumple entre 45 y 50 horas semanales.
¿Qué es el burnout?
Conocido como “síndrome de desgaste profesional” o “síndrome del quemado”, el concepto fue acuñado por el psicólogo estadounidense de origen alemán Herbert Freudenberger en 1974, quien estudio el fenómeno y dio paso a nuevas indagaciones sobre el asunto.
Freudenberger propuso en 1974 un concepto centrado en un estudio netamente organizatorio, al afirmar que son sentimientos de agotamiento y frustración, además de cansancio, que se generan por una sobrecarga de trabajo. Incluyó en su explicación el término de adicción al trabajo y fue también el primero en proponer este tipo de relación asociada a un desequilibrio productivo.
Las principales características del burnout son el agotamiento emocional al sentirse exhausto, sin energía y vacío; la despersonalización, que se manifiesta al desarrollar una actitud distante, cínica o negativa hacia el trabajo y las personas relacionadas con él; y una menor realización profesional por sentir que el trabajo no tiene un propósito.
Diversos estudios coinciden en que las causas son la sobrecarga de trabajo por tener demasiadas responsabilidades, plazos ajustados o tareas demasiado complejas; así como el estrés crónico como consecuencia de la exposición prolongada a factores estresantes en el entorno laboral, como conflictos con colegas o falta de control sobre el trabajo.
También la falta de reconocimiento es una de las causas del “síndrome del quemado”, que se explica por no sentir que el esfuerzo es valorado o reconocido en el ámbito laboral, a pesar del esfuerzo realizado.
Entre la presión y el descanso
De acuerdo a la encuesta anual de Bumeran, los principales factores que provocan burnout son el trato de los superiores (24%), la falta de claridad en los roles (21%) y la sobrecarga laboral (18%). Pese a esto, el 23% no realiza ninguna actividad para aliviar el estrés, mientras que el 77% busca soluciones como ejercicio, hobbies o contacto con seres queridos.
En términos de estrategias organizacionales, el 72% de los especialistas en RR.HH. reconoce que no se toman medidas al detectar burnout, y el 88% afirma que sus empresas carecen de políticas preventivas. Solo el 12% desarrolla estrategias como apoyo emocional, flexibilidad laboral o programas de bienestar.
El impacto del síndrome de burnout es significativo, ya que el 78% de los expertos asegura que reduce la calidad del trabajo, el 63% reporta menor compromiso organizacional y el 55% advierte pérdida de talentos. Los especialistas coinciden en que la flexibilidad, incentivos y comunicación abierta son clave para prevenir el síndrome.



