Se realizó el primer implante bilateral de conducción ósea en la Argentina
El paciente fue un joven de 20 que tenía hipoacusia desde la infancia. La intervención llevó menos de una hora y sin complicaciones. Tras la operación, reveló: “Esperé años para escuchar música”.
- Info general
- Oct 4, 2026
Por primera vez en la Argentina se realizó una cirugía bilateral y simultánea de conducción ósea, un procedimiento que promete cambiar la vida de personas con hipoacusia conductiva o mixta. El paciente es Iván Molina, un joven de 20 años, estudiante de Astronomía en la Universidad Nacional de La Plata, que desde la infancia convive con una pérdida auditiva progresiva.
La intervención se llevó a cabo en un instituto especializado de Buenos Aires, el pasado 4 de agosto y consistió en la implantación en ambos oídos del sistema Sentio, una tecnología de última generación que transmite el sonido a través del hueso, evitando las estructuras dañadas del oído externo o medio. La intervención llevó menos de una hora e Iván se despertó sin complicaciones, tras la operación, reveló: “Esperé años para escuchar música”.
La noticia se reveló por estas horas, dado que se esperó un tiempo prudencial de seguimiento y adaptación, ya que, en estas semanas, el protagonista completó su recuperación, activó ambos implantes y logró la integración neurológica necesaria para que su cerebro procese bien los sonidos por esta nueva vía. Solo cuando los resultados se consolidaron se decidió hacer público el caso.
El joven convive con la hipoacusia desde niño, su pérdida auditiva fue avanzando con los años y, al principio, nadie la detectó. «Creían que podía ser neurodivergente, ya que no prestaba atención en clases», contó. Los estudios tardaron, pero finalmente llegó el diagnóstico: hipoacusia conductiva bilateral.
Una cirugía bilateral exige mucha precisión, el equipo se preparó a fondo liderado por Diamante, quien tiene experiencia en microcirugía del oído e implantes cocleares, con formación en Estados Unidos y Alemania. El proceso tiene dos partes: un implante interno de titanio, muy pequeño, que se coloca bajo la piel, y un procesador externo que se sujeta con imanes, sin atravesar la piel.
«Lo primero que noté distinto fue el ruido ambiente, la cantidad de ruido que hay en una Ciudad. Los autos, los colectivos, la gente hablando, los pájaros», relató Iván, pocos días después de la activación, pero el cambio más fuerte se dio en la facultad y en su vida social.
Durante años, seguir una clase le exigía un esfuerzo enorme y el joven expresó: «Constantemente mi mente tiene que hacer un esfuerzo en escuchar en vez de entender, ser capaz de escuchar las palabras en vez de entender las frases y conceptos. Me pierdo los aportes de mis compañeros».
Con los dos implantes, eso quedó atrás, ya que, hoy puede escuchar al profesor sin perder la concentración y seguir lo que aportan sus compañeros. También recuperó algo que la hipoacusia le había quitado durante años: reírse de los chistes y entender las charlas en grupo.
«El sonido que más esperé para escuchar fue la música, mi guitarra, o un tema de Pink Floyd, poder discernir todos los matices de las canciones, cada instrumento y cada acorde», culminó Molina.
¿Quiénes pueden recibir este implante?
Los implantes de conducción ósea están indicados para:
- Personas con hipoacusia conductiva o mixta.
- Personas con sordera en un solo oído.
- Pacientes que no logran buenos resultados con audífonos convencionales.

