Por Hernán Cabrera

Las termas de Balde y de San Jerónimo, en la provincia de San Luis, con sus saludables propiedades y en el marco del paisaje de salinas, se convierten en el atractivo preferido de los turistas que buscan un lugar de descanso y naturaleza.

San Luis ofrece un original circuito donde las saludables propiedades del termalismo se unen a la blanca inmensidad de las salinas de la región.

Las aguas termales de Balde y de San Jerónimo se encuentran a poca distancia de la capital provincial y son muy recomendables para combatir el estrés y mejorar la salud.

Estas propiedades resultan un atractivo importante no sólo para los visitantes, sino también por los habitantes de esta provincia.

Balde

La localidad termal de Balde, a 33 kilómetros de la capital puntana, posee aguas termales de características alcalinas, cloruradas, bicarbonatadas y sulfatadas, estériles, no contaminadas que emergen de una meseta subterránea, desde una profundidad de 600 metros.

Nacida alrededor de la estación ferroviaria que le da nombre y dedicada exclusivamente al perfeccionamiento de su propuesta de Turismo Salud, este rincon puntano invita a disfrutar, dejándose invadir por la calma y el placer. Balde cuenta en su territorio con dos complejos termales, uno privado (Hotel 3 estrellas recientemente inaugurado), y uno municipal, ambos encantadoramente acondicionados con comodidades y servicios, así como enérgicamente inundados de propiedades terapéuticas. Relax, satisfacción y entretenimiento pleno.

Dentro del circuito termal de Balde se encuentran las Salinas del  Bebedero, el camino es de asfalto, en buen estado de conservación. Aquí encontraremos una extensa laguna de agua salubre que tiene una superficie de 6500 ha. que en invierno se transforma en un increíble desierto blanco que cubre una superficie de 5 km de ancho por unos 15 km de largo, con un metro de sal acumulada, por lo que se calcula 80 millones de toneladas de sal.

En este lugar también es posible observar el proceso de producción de sal comestible, que se inicia con una etapa de estacionamiento y depuración natural en gigantescas parvas, para luego pasar a la etapa de lavado y centrifugado, y finalmente ingresar al circuito de secado y almacenamiento en grandes silos.

En el ingreso a Salinas del Bebedero se construyó una Planta Industrial, Dos Anclas, oficina de Informes Turísticos en la cual se le exhibe al visitante un video institucional y explicativo del proceso industrial, y luego se lo invita a la observación de la laguna desde las parvas allí existentes.

San Jeronimo

Las termas de San Jerónimo, que le dan notoriedad a esta pequeña localidad, tienen una temperatura de 39 grados, surgen desde 451 metros de profundidad, y poseen efectivas acciones terapéuticas, tónicas, reconstituyentes y revitalizantes, que aumentan positivamente el bienestar personal.

 

También, por sus propiedades, es visitada por familias con niños que padecen enfermedades linfáticas, diatésicos o de endebles constitución física.

Este centro termal, ubicado a 26 kilómetros de la capital provincial, posee hostería, cabañas y balnearios, con piletas al aire libre y piletas cubiertas, para que los visitantes disfruten y se relajen en sus aguas revitalizantes.

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